Los países musulmanes son una clara amenaza para Occidente, pero con frecuencia asistimos a deleznables espectáculos de complicidad ante los ataques del islam contra nuestra identidad. ¿Cómo es posible que el tratamiento informativo acerca de una ideología totalitaria e incompatible con la democracia como el islam sea normalmente positivo? ¿Por qué siempre tratan de lanzar mensajes sobre diálogo y acercamiento con una ideología que pretende el exterminio de quien no piense como ellos? Los beneficios económicos tienen algo que ver.
El mercado musulmán cada vez es más grande, 1.800 millones de personas en todo el mundo, y por ello, la agencia Ogilvy ha realizado el primer estudio en el que se han analizado las marcas favoritas de esta comunidad tanto en productos de higiene, alimentación, bebidas como de la industria financiera y aeronáutica.
A los ojos de los consumidores, una marca islámica no tiene por qué provenir de un país musulmán, como lo demuestra el número uno y dos del ranking, Lipton y Nestlé, respectivamente, y la baja clasificación de Emirates y Etihad, dos marcas originarias de países musulmanes. La empatía y el conocimiento que demuestran las marcas son factores mucho más importantes que el lugar de origen.
A la cabeza del ranking se encuentra Lipton seguido por Nestlé, Nescafé y Kraft. Le siguen compañías del sector del cuidado personal como Colgate, Sunsilk, Close Up o Dove y las entidades del sector financiero como Citibank o HSBC.
Todas estas multinacionales gastan anualmente miles de millones de euros en publicidad. ¿Se anunciarían en los medios críticos con la ideología extremista islámica si ello pudiera conllevar perdidas de beneficios en sus emergentes mercados islámicos? ¿Prefieren los medios callar y hacerse con las suculentas cuentas de estas multinacionales, verdaderos gobiernos en la sombra?






Más razón que un santo tenéis; y es que no hay nadie más “mestizajista” y multiculturalista que el capitalismo internacional. Un solo mercado, una sola raza y cultura mezcla de varias otras o salida vencedora del enfrentamiento de varias otras. Eso de cada pueblo y cultura en su región, donde ha de ser respetada y no colonizada no gusta a los patronos internacionales, no agiliza los mercados. Mientras tanto los trabajadores honrados orgullosos de una patria y una cultura, pagamos el pato.
el tratamiento del islam en los medios de comunicacion es nefasto, estais preparando nuevos holocaustos contra gente que no piensa igual que vosotros y eso es totalitarismo