INSPIRACIÓN DE LAS FUERZAS BOLIVARIANAS

Jorge Verstrynge, autor de cabecera de Hugo Chávez

Jorge Verstrynge Rojas es, a sus 62 años, uno de los más controvertidos políticos españoles. Aunque actualmente se reconoce “marxista”, Verstrynge ha militado también en la extrema derecha.

Jorge Vestrynge

Nacido en Tánger, Marruecos, de padre belga y madre española, Verstrynge ha dicho de sí mismo: “soy hijo de Antonia Rojas Delgado, española, andaluza, emigrante a Marruecos, nacionalcatólica y extraordinaria madre; y de padre belga, también emigrante, primero al Congo, y más tarde a Tánger, muy inteligente y simpático, de extrema derecha y pésimo padre. (…) Mis padres se divorciaron. (…) Mi padrastro, a quien considero mi verdadero padre, René Mazel (…), francés, estalinista, deportado forzoso a Marruecos (…) La sensibilidad de izquierdas me iba ganando progresivamente: paneuropeo en política exterior, fui con mayor rapidez aceptando planteamientos sociales de izquierda”

“Cada vez estoy más a la izquierda y más enfadado”

A finales de los 70, fue designado Secretario General de Alianza Popular, partido fundado por Manuel Fraga.

Habiendo salido del anonimato como protegido y posible sucesor del avezado político gallego, a Verstrynge se le conocía como el “delfín” de Manuel Fraga. Sin embargo, en 1986 fue expulsado de Alianza Popular. Fraga lo calificaría entonces de “traidor a todo y a todos”.

A Verstrynge se le ha criticado desde todos los bandos ideológicos. Federico Jiménez Losantos, editor de Libertad Digital, ha sugerido, irónicamente, que dentro de poco, Verstrynge fundará en Caracas una sucursal del “Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico”. Y es que a Verstrynge, ahora catedrático de Ciencias Políticas de la Complutense de Madrid, se le ha visto llevar a cabo un acercamiento cada vez más íntimo con el nuevo adalid de la izquierda latinoamericana, Hugo Chávez.

La guerra asimétrica y el renacer de Verstrynge

Vestrynge en sus tiempos de AP, con Gallardón y Fraga

En mayo del 2003, desde la “pedagógica” tribuna de “Aló Presidente”, Hugo Chávez haría mención pública de Vestrynge. Al parecer, Verstrynge le habría hecho llegar una copia – seguramente autografiada – de su libro “Revolucionarios, rebeldes, refractarios: Ensayo sobre la disidencia”. Chávez, después de leer y elogiar algunos párrafos del tomo en cuestión, dijo en tono familiar, a alguno de sus acólitos: ““Este libro hay que mandarlo a buscar, Morales, anota por ahí para que me mandes a buscar este libro allá en San Fernando de Apure, seguro que lo están vendiendo allá””.

Independientemente de que Morales haya o no encontrado el “Ensayo sobre la disidencia” en alguna recóndita librería, Verstrynge sí encontró a Chávez, a quién considera “una inspiración”. Tienen en común una cosa: ambos se desviven por la guerra asimétrica, al parecer, el primero porque ocurra – ¿quizás para estudiarla? – y el segundo por ejecutarla. Verstrynge comulga además con Chávez en las ideologías anti-imperialistas y anti-sistema, y para muestra, un botón: “”Los EEUU se creen el pueblo elegido que tiene que enseñar a los demás cómo hay que vivir. La sociedad estadounidense siempre ha tenido mentalidad fascista””, afirmó en una entrevista concedida en 2002.

Verstrynge ha visitado Venezuela en numerosas ocasiones, una de ellas para participar – junto al Presidente – en el “I Foro Militar sobre Guerra de Cuarta Generación y Conflicto Asimétrico” , tema en el que el catedrático español es un especialista. Orígenes, reglas y ética de la guerra asimétrica” es el libro más celebrado por Cháves y acogido con bastante regocijo por parte de las izquierdas europeas y latinoamericanas.

El libro desmiente la creencia occidental de un mundo árabe atrasado y oprimido, reivindicando la ideología islámica como la alternativa dominante al modelo de pensamiento imperialista dirigido por los EEUU, y reconociendo en ella una “modernidad” que se dirige, por medio de una guerra no convencional (basada en redes de células en lugar de ejércitos, en armas bacteriológicas y genéticas y en acciones kamikaze y de inmolación), hacia una nueva forma de “internacionalismo desestatalizado”.