En los arrabales del Leningrado asediado, sobre la carretera a Moscú, está la población de Krasny Bor que el 10 de febrero de 1943 dio nombre a la más feroz y sangrienta batalla en la que combatió la División Azul, la 250ª en la orgánica alemana. Estaba compuesta por voluntarios españoles alistados para luchar contra el comunismo soviético en lo que muchos entendían entonces como la “devolución de la visita” que hicieron a España los comunistas enrolados en las Brigadas Internacionales que vinieron a combatir en España durante la Guerra Civil. Otros miles de europeos -franceses, italianos, belgas, etc.- hicieron lo mismo en otras unidades incorporadas al despliegue alemán.
En aquel invierno ruso las temperaturas diurnas apenas subían de 12 bajo cero y las nocturnas llegaban hasta los 20, 30 o más, bajo cero.
La División tenía asignado un frente de 34 kilómetros; hacía poco que se había incorporado un nuevo batallón de relevo para cubrir sus bajas. Había muchos indicios que anunciaban un inminente y potente ataque ruso. El sector oriental del frente español, mandado por el Coronel Sagrado, estaba defendido por los batallones I y II del regimiento 262, el Batallón de Reserva Móvil -”la Tía Bernarda”- y otras unidades -artilleros, zapadores, reconocimiento, etc.-, dando un total de unos 4.200 hombres; contra ellos se dirigiría todo el peso del esfuerzo principal soviético.
El volcán
A las 06.45 la masa artillera soviética -que ha sido cifrada entre 600 y 800 piezas- abrió fuego simultáneamente sobre las primeras líneas españolas. Tras hora y media de bombardeo, algo después de las 08.00, alargaron los tiros. A continuación, grandes masas de rusos -las divisiones 63ª y 72ª reforzadas con carros de combate- avanzaron confiados porque las posiciones españolas estaban literalmente pulverizadas. Efectivamente, las compañías españolas habían sufrido una media del 50 % de bajas. A pesar de ello, una vez repuestos de la conmoción, sanos y heridos, con las armas aprovechables, defendieron sus posiciones.
A cada batallón español se le venía encima más de una división rusa. Lo que siguió fue una sucesión interminable de ataques y contraataques llenos de prodigios de valor y heroísmo. La compañía del Capitán Oroquieta quedó aniquilada; la del Capitán Palacios, casi; la del Capitán Andújar, diezmada, y la del Capitán Huidobro se defendió numantinamente animada por sus voces de “¡Esto no es nada, chicos. ¡No pasarán! ¡Somos españoles!”. El Capitán Losada llegó a pedir a la artillería propia “Fuego sobre mi posición”. “La Tía Bernarda” quedó con 13 hombres, 5 de ellos heridos. Las posiciones quedaron rodeadas, aisladas y machacadas, pero seguían frenando el avance soviético. Los rusos se equivocaron al querer reducirlos, lo que les hizo perder impulso y muchas bajas.
La batalla estaba consumiendo las unidades españolas. El general reforzó el frente y llegó a pedir voluntarios al Batallón de Regreso que, 20 kilómetros atrás, estaba a punto de salir para España tras haber acabado su tiempo de servicio. Todos sus oficiales y 100 sargentos y tropa decidieron, en tan dramáticas circunstancias, ir a ayudar a sus compañeros en la batalla.
El día acabó y la batalla también, pero los refuerzos alemanes llegaron tarde. El frente apenas había retrocedido unos 3 kilómetros. El ataque soviético no había conseguido romper el cerco alemán sobre Leningrado.
Sólo en este día los españoles sufrieron 2.252 bajas (1.125 muertos, 91 desaparecidos y 1.036 heridos). Además, unos 300 españoles, casi todos heridos, cayeron prisioneros. Los soviéticos perdieron 10.000 hombres.
Conocidos posteriormente los detalles de las heroicas actuaciones individuales, se concedieron 2 ‘laureadas’ y 11 Medallas Militares.
Opiniones sobre la batalla
Los estadounidenses Kleinfeld y Tambs han dejado escrito: “Los generales del Ejército Rojo estaban muy sorprendidos de que alguien hubiera quedado vivo tras la tremenda preparación artillera y se resistían a aceptar las enormes pérdidas que les causaron los islotes y las artillerías alemana y española”.
Mucho antes había dicho el General Muñoz Grandes: “Duro es el invierno, duros son los rusos, pero más duros somos nosotros”.
Y Hitler dijo: “Los españoles no han cedido nunca una pulgada de terreno. No tengo idea de seres más impávidos; apenas se protegen; desafían la muerte. Sé que los nuestros están siempre contentos de tener a los españoles como vecinos del sector. Son extraordinariamente valientes, duros para las privaciones, pero ferozmente indisciplinados”.
Antonio Manzano. Atenea Seguridad y Defensa







¡¡HONOR Y GLORIA A LA DIVISIÓN AZUL Y SUS CAÍDOS!!.
Y a los que no les guste,que se busquén un buen arbol y se cuelguen de una de sus ramas,así acabaran con sus desgraciadas y amargadas existencias.
?Pero como puede haber personas que puedan pensar que los sanguinarios de la División Azul,pudieran ser considerados patriotas,¿ personajes que no dejaron de ser bebedores de sangre, .Suerte que Franco intentó sacarselos de encima, pero mira por donde que quedaron algunos. De gloria para España, nada de nada, la verdadera gloria de España, es la que millones de españoles trabajaron muy duramente para levantarla, pese a las mil dificultades pasando hambre, frio penalidades contínuamente, esos si que merecen todo el respeto del mundo y no aquellos sanguinarios. España, merece mejor recuerdo que el de aquellos indeseables.
Kuli,deja la droga que es muy mala.
Aquí los únicos sanguinarios fueron tus “adorados”miembros de las Brigadas Internacionales,los chequistas,los frentepopulistas y,más recientemente,los etarras,grapos,frap y demas grupo marxista/terrorista,por los que sientes tanta devoción.
Deja las drogas y veras la verdad.¡Si sabes distinguirla,claro!.Y dejaté de tonterias y chorradas,que ya eres muy mayorcito para ser tan cenutrío.
¡¡HONOR Y GLORIA A LA DIVISIÓN AZUL Y SUS CAÍDOS!!.
Estos son ESPAÑOLES no la sociedad lanar, afeminada y atea que estan construyendo los rojos, en nuestra querida ESPAÑA.
Gracias a Minuto Digital la memoria histórica es real, los SUCIOLISTOS solo sacan las de sus intereses, Minuto Digital la real, continuar así, al que no le guste AJO Y AGUA
Y mando en Berlin el comunismo que tiene en su haber mas de cien millones de muertos
Gloria al Ejército Rojo que expulsó a los fascistas de su tierra y ocupó Berlín.
Ni en las actuales repúblicas ex-soviéticas quieren al comunismo y a su brazo represor del Ejército Rojo. Date una vuelta por aquellas tierras y verás lo que dejaron los genocidas de Lenin y Stalin tras de sí ante de glorificar a nadie.
Se lo explicas a los rumanos, bulgaros, alemanes, hungaros y checos por favor? Tu alegria ha sido la miseria de cientos de millones de personas por mas de medio siglo “iluminado”… De gloria “nada”.
Das pena ignorante
¡¡ Con la ayuda de los judeo/yankies,no te olvide de lo mejor del cuento,que sí no ,hoy Moscú seria una granja alemana,donde tú estarias pastando tan ricamente,tovarich !!.
“… quisiera ser como tú,
para irme voluntario a la División Azul.”
Desde el primer momento la brigada azul fue la mejor division que conbatia en la urss tanto asi que el propio adolf y su plana mayor, que cuando llegaron a Alemania por los perttrechos y para su translado al frente se burlaron de ellos por su manera de ser, terminaroron implorando a Fran co que mandara otra division cosa que se nego y a llegar a decir que con otra division hubieran conquistado moscu. Ejemplo de las azañs de esos divisionarios ha y alguna lectura que cuentan su heroismo. Un saludo a esos valientes
En el cementerio de Pankowka, en Nowgorod, yacen mil soldados españoles,
Cuando el rey fué a Rusia visitó el monumento al soldado desconocido soviético…pero no a sus compatriotas, caidos en la gesta militar más importante de los españoles en el extranjero, desde el siglo XVI. Por eso están Presentes aún para “algunos” de nosotros”.
¡¡¡ con dos cohones!!!