publi

El encuentro de este grupo salafista, una de las corrientes más radicales del Islam, se celebró el último fin de semana de mayo, del día 28 al 30, y fue impartido por seis líderes religiosos. En concreto, dos sirios residentes en Alemania, dos imanes de Holanda y dos de origen marroquí, uno de ellos actualmente ubicado en Cataluña y que está siendo investigado por la policía por su supuesta vinculación con grupos salafistas instalados en el norte de Marruecos.

[caption id="attachment_26797" align="alignleft" width="300" caption="Una célula salafista"][/caption]

Según datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la mayor parte de los asistentes al encuentro eran jóvenes de entre 20 y 30 años, muchos de ellos de origen subsahariano. En total, asistieron unas 1.200 personas de nacionalidad marroquí, argelina, pakistaní y saudí, la mayoría con su tarjeta de residencia en España actualizada.

La partida de gastos de este congreso ascendió, según los datos con los que trabajan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a 10.000 euros, aunque la cantidad podría ser superior. En los mismos se incluyen los billetes de avión de los líderes religiosos y toda la comida que se sirvió para los asistentes al encuentro.

La información asegura que el objetivo del encuentro fue "asentar de manera estable una sede de Salafia Yihadia" (salafismo combatiente) en el norte de España y que los organizadores del encuentro recibieron apoyo económico del colectivo salafista de Guipúzcoa y de Cataluña.

Expertos conocedores de ese movimiento señalan que los efectos que se manifiestan de inmediato tras este tipo de congresos se traducen en signos que evidencian una mayor radicalización de los seguidores de la comunidad salafista, en especial de los jóvenes. "La espiral de la radicalidad crece un poco más después de estos congresos", señala un experto. Además, esos eventos constituyen una oportunidad para recaudar fondos gracias a las donaciones de los asistentes, según ha informado la "Cadena SER" citando las conclusiones de un informe al que ha tenido acceso.

La corriente salafista es una de las facciones más activas en la expansión de las interpretaciones más fundamentalistas del Islam y tiene una implantación destacada en Cataluña. Desde el territorio catalán está realizando un importante esfuerzo por difundir su interpretación de la religión musulmana. Desde Tarragona, las comunidades salafistas están extendiendo su influencia en una doble dirección. La primera de ellas es hacia el sur, a través de Castellón y Valencia, y la segunda, remontando el Valle del Ebro, hacia el País Vasco.

Algunas comunidades locales salafistas organizan desde hace años congresos islámicos a los que invitan a 'sabios' para reforzar la difusión la doctrina ultraortodoxa. Algunos de esos invitados proceden de Arabia Saudí, pero también de Bélgica o de Holanda.

El salafismo también se establece en el norte de España

El encuentro de este grupo salafista, una de las corrientes más radicales del Islam, se celebró el último fin de semana de mayo, del día 28 al 30, y fue impartido por seis líderes religiosos. En concreto, dos sirios residentes en Alemania, dos imanes de Holanda y dos de origen marroquí, uno de ellos actualmente ubicado en Cataluña y que está siendo investigado por la policía por su supuesta vinculación con grupos salafistas instalados en el norte de Marruecos.

[caption id="attachment_26797" align="alignleft" width="300" caption="Una célula salafista"][/caption]

Según datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la mayor parte de los asistentes al encuentro eran jóvenes de entre 20 y 30 años, muchos de ellos de origen subsahariano. En total, asistieron unas 1.200 personas de nacionalidad marroquí, argelina, pakistaní y saudí, la mayoría con su tarjeta de residencia en España actualizada.

La partida de gastos de este congreso ascendió, según los datos con los que trabajan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a 10.000 euros, aunque la cantidad podría ser superior. En los mismos se incluyen los billetes de avión de los líderes religiosos y toda la comida que se sirvió para los asistentes al encuentro.

La información asegura que el objetivo del encuentro fue "asentar de manera estable una sede de Salafia Yihadia" (salafismo combatiente) en el norte de España y que los organizadores del encuentro recibieron apoyo económico del colectivo salafista de Guipúzcoa y de Cataluña.

Expertos conocedores de ese movimiento señalan que los efectos que se manifiestan de inmediato tras este tipo de congresos se traducen en signos que evidencian una mayor radicalización de los seguidores de la comunidad salafista, en especial de los jóvenes. "La espiral de la radicalidad crece un poco más después de estos congresos", señala un experto. Además, esos eventos constituyen una oportunidad para recaudar fondos gracias a las donaciones de los asistentes, según ha informado la "Cadena SER" citando las conclusiones de un informe al que ha tenido acceso.

La corriente salafista es una de las facciones más activas en la expansión de las interpretaciones más fundamentalistas del Islam y tiene una implantación destacada en Cataluña. Desde el territorio catalán está realizando un importante esfuerzo por difundir su interpretación de la religión musulmana. Desde Tarragona, las comunidades salafistas están extendiendo su influencia en una doble dirección. La primera de ellas es hacia el sur, a través de Castellón y Valencia, y la segunda, remontando el Valle del Ebro, hacia el País Vasco.

Algunas comunidades locales salafistas organizan desde hace años congresos islámicos a los que invitan a 'sabios' para reforzar la difusión la doctrina ultraortodoxa. Algunos de esos invitados proceden de Arabia Saudí, pero también de Bélgica o de Holanda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada