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En el año 1994, la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas declaró el 22 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Biológica al entrar en vigor el Convenio sobre este tema.

Parafraseando la cita de 1845 del investigador alemán Alexander von Humboldt, uno de los primeros en dedicarse a la diversidad biológica, expongo: "Una apreciación equitativa de todas las partes concurrentes a la Elecciones municipales de 2011, es más que una necesidad del tiempo actual, como lo es que la riqueza material y el aumento del bienestar de las naciones se basen en una utilización más cuidadosa de las propuestas que emanan de los partidos que concurren a la cita con la urnas, obviando por falaz el tópico del ‘voto útil’ a los grandes partidos y tendiendo a valorar a otros que concentran su programa en los grandes problemas reales de las personas: lo que significa, eso, precisamente un claro ejercicio de respeto por la biodiversidad, en este caso política".

Pues la sociovergüenza (que no sociovergencia) que han amañado los aparatos de CiU y del PSC/Psoe ya está aquí, sin tapujos y con un par, previa primera limpieza ‘étnica’ de los verdeciclistosaurillocomunistas, de la olla de grillos de las lapas mendaces de los republicanos de la Esquerra, y del nuevo cordón sanitario al PP, que siendo frater de la internacional popular (a través de Unió Democràtica) ha sido escarnecido con el desprecio más humillante por Mas y su sanedrín. ¡Y los peperos, como es habitual, tragando quina!

Descartados experimentos nebrerianos, travestorromairenanos y de otros magmas compuestos por delincuentes e iluminados, ahora toca pensar con la cabeza y dejar de engullir recurrentes y continuas tomaduras de pelo. Ahora procede apostar por un partido que indique claramente que va a enfrentarse con los tres grandes desastres a los que nos han conducido los políticos que están ahí desde hace más de treinta años, enredando, cambiando cromos, prevaricando o directamente metiendo mano en la caja, sea con tresporcientos o merced a toda la colección posible de nepotismos, corrupciones, despilfarros y, lo que es peor: negligencias en sus funciones gobernantes, engaños mil, y agobiante sectarismo clientelar ensartado en el reparto de carnés de buen o mal ciudadano si se es de su cuerda o no, respectivamente.

Es por esta circunstancia que ha nacido Vía Democrática, un partido que queremos que se sepa que es ecléctico en sus fuentes de inspiración y análisis político; y pragmático en su concepción de las soluciones a aplicar ante tanta miseria y desmoronamiento social como los que han conseguido que alcancemos.

El lema de Vía Democrática, “para que no nos manipulen más”, que, permítaseme la broma, podría llamarse “para que no nos manipule Mas”, es suficiente explícito como declaración de principios y a título de piedra angular de lo que se pretende aportar, en esta primera instancia, a la gobernación de las ciudades y municipios, que no olvidemos que es el espacio en el que habitamos y en el que experimentamos el oprobio de la nefasta y tóxica gestión del club de los conchabados para que todo siga igual… de mal.

Si un ciudadano de buena fe, honrado y pacífico, cree que el inhumano desempleo, el cierre de empresas y de negocios de autónomos, la crisis económica a escala local, la inadmisible invasión inmigratoria y su secuelas relacionadas con el delito organizado, la inseguridad ciudadana, la erosión del estado del bienestar autóctono, el abuso de poder y la provocación constante de los estamentos públicos, junto con la descohesión de nuestra sociedad y sus valores son algo admisible y que responden a ‘la mala suerte’, ya sabe lo que ha de hacer: votar alguna sigla de las que ha perpetrado esos crímenes.

Si, por el contrario, este mismo ciudadano considera que de nada vale un mal pretendido voto útil para que te engañen de nuevo –como ya están haciendo- y que es mejor que un nuevo partido con las manos limpias entre en los ayuntamientos para espolearlos y no dejarlos que se olviden que están al servicio de toda la población, dicho ciudadano ha de enfocar de manera diferente su preferencia electoral, dando soporte a Vía Democrática, que en el fondo se ha construido como revulsivo práctico y a medida para que no sigan medrando más los mismos, mientras se activan programas inmediatos de actuación en contra de los desaguisados que se sufren en los hogares, las familias y persona por persona.

Tenemos un cuarto mundo de personas descabalgadas de la subsistencia más elemental; familias enteras en las que no entra un sueldo para comer; paro, recorte de pensiones, embargos y miseria absoluta, mientras se premia al inmigrante con toda clases de ayudas, para buscar su voto en mayo. ¿Es esto justicia?
Por eso, porque somos personas y no nos dejamos manipular más: ¡echemos a esos usurpadores del poder municipal de las poltronas de nuestras instituciones locales! No merecen seguir ahí.

Está en su mano conseguirlo. ¡No se deje manipular más!

Conózcanos en: www.viademocratica.org

Pablo Barranco | ¿Qué pasará el 22 de mayo en Cataluña?

En el año 1994, la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas declaró el 22 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Biológica al entrar en vigor el Convenio sobre este tema.

Parafraseando la cita de 1845 del investigador alemán Alexander von Humboldt, uno de los primeros en dedicarse a la diversidad biológica, expongo: "Una apreciación equitativa de todas las partes concurrentes a la Elecciones municipales de 2011, es más que una necesidad del tiempo actual, como lo es que la riqueza material y el aumento del bienestar de las naciones se basen en una utilización más cuidadosa de las propuestas que emanan de los partidos que concurren a la cita con la urnas, obviando por falaz el tópico del ‘voto útil’ a los grandes partidos y tendiendo a valorar a otros que concentran su programa en los grandes problemas reales de las personas: lo que significa, eso, precisamente un claro ejercicio de respeto por la biodiversidad, en este caso política".

Pues la sociovergüenza (que no sociovergencia) que han amañado los aparatos de CiU y del PSC/Psoe ya está aquí, sin tapujos y con un par, previa primera limpieza ‘étnica’ de los verdeciclistosaurillocomunistas, de la olla de grillos de las lapas mendaces de los republicanos de la Esquerra, y del nuevo cordón sanitario al PP, que siendo frater de la internacional popular (a través de Unió Democràtica) ha sido escarnecido con el desprecio más humillante por Mas y su sanedrín. ¡Y los peperos, como es habitual, tragando quina!

Descartados experimentos nebrerianos, travestorromairenanos y de otros magmas compuestos por delincuentes e iluminados, ahora toca pensar con la cabeza y dejar de engullir recurrentes y continuas tomaduras de pelo. Ahora procede apostar por un partido que indique claramente que va a enfrentarse con los tres grandes desastres a los que nos han conducido los políticos que están ahí desde hace más de treinta años, enredando, cambiando cromos, prevaricando o directamente metiendo mano en la caja, sea con tresporcientos o merced a toda la colección posible de nepotismos, corrupciones, despilfarros y, lo que es peor: negligencias en sus funciones gobernantes, engaños mil, y agobiante sectarismo clientelar ensartado en el reparto de carnés de buen o mal ciudadano si se es de su cuerda o no, respectivamente.

Es por esta circunstancia que ha nacido Vía Democrática, un partido que queremos que se sepa que es ecléctico en sus fuentes de inspiración y análisis político; y pragmático en su concepción de las soluciones a aplicar ante tanta miseria y desmoronamiento social como los que han conseguido que alcancemos.

El lema de Vía Democrática, “para que no nos manipulen más”, que, permítaseme la broma, podría llamarse “para que no nos manipule Mas”, es suficiente explícito como declaración de principios y a título de piedra angular de lo que se pretende aportar, en esta primera instancia, a la gobernación de las ciudades y municipios, que no olvidemos que es el espacio en el que habitamos y en el que experimentamos el oprobio de la nefasta y tóxica gestión del club de los conchabados para que todo siga igual… de mal.

Si un ciudadano de buena fe, honrado y pacífico, cree que el inhumano desempleo, el cierre de empresas y de negocios de autónomos, la crisis económica a escala local, la inadmisible invasión inmigratoria y su secuelas relacionadas con el delito organizado, la inseguridad ciudadana, la erosión del estado del bienestar autóctono, el abuso de poder y la provocación constante de los estamentos públicos, junto con la descohesión de nuestra sociedad y sus valores son algo admisible y que responden a ‘la mala suerte’, ya sabe lo que ha de hacer: votar alguna sigla de las que ha perpetrado esos crímenes.

Si, por el contrario, este mismo ciudadano considera que de nada vale un mal pretendido voto útil para que te engañen de nuevo –como ya están haciendo- y que es mejor que un nuevo partido con las manos limpias entre en los ayuntamientos para espolearlos y no dejarlos que se olviden que están al servicio de toda la población, dicho ciudadano ha de enfocar de manera diferente su preferencia electoral, dando soporte a Vía Democrática, que en el fondo se ha construido como revulsivo práctico y a medida para que no sigan medrando más los mismos, mientras se activan programas inmediatos de actuación en contra de los desaguisados que se sufren en los hogares, las familias y persona por persona.

Tenemos un cuarto mundo de personas descabalgadas de la subsistencia más elemental; familias enteras en las que no entra un sueldo para comer; paro, recorte de pensiones, embargos y miseria absoluta, mientras se premia al inmigrante con toda clases de ayudas, para buscar su voto en mayo. ¿Es esto justicia?
Por eso, porque somos personas y no nos dejamos manipular más: ¡echemos a esos usurpadores del poder municipal de las poltronas de nuestras instituciones locales! No merecen seguir ahí.

Está en su mano conseguirlo. ¡No se deje manipular más!

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