LA MEMORIA DE LOS ASESINOS

Los etarras escriben su historia…Euskal Memoria

Entre sus líderes ideológicos figuran etarras como José Manuel Pagoaga «Peixoto», el ex miembro de la mesa nacional de Herri Batasuna Floren Aoiz, el escritor e historiador oficial de la «izquierda abertzale» Iñaki Egaña y el sacerdote batasuno Periko Solabarria.

«¿Quién escribirá la Historia? ¿Dejaremos que sean quienes mataron a Jorge los que la escriban?» Begoña Elorza, madre del ertzaina Jorge Díez Elorza, asesinado por ETA el 22 de febrero de 2000 junto al dirigente socialista Fernando Buesa en Vitoria, rompió el pasado martes once años de silencio.

Fue durante el homenaje que cada año tiene lugar junto al monolito colocado en el lugar del atentado. La pregunta, retórica, recoge una preocupación compartida por las víctimas, los partidos políticos y las instituciones. Con ETA debilitada, la lucha contra las pistolas está más cerca… Pero, ¿quién ganará la batalla de la Historia? El lendakari, Patxi López, presente en la ofrenda floral, recogió el guante lanzado por Begoña: «Construiremos la historia de este país sobre la memoria de las víctimas y la verdad de lo sucedido», dijo, recordando que memoria, justicia y verdad constituyen el espíritu de la Ley de Víctimas del Terrorismo y son también la base de la política de deslegitimación iniciada por su Gobierno.

Lo cierto es que frente a los intentos hasta ahora fragmentados y no sistematizados por recopilar desde las instituciones públicas el testimonio de las víctimas, un sector del mundo abertzale radical ha tomado la delantera. Desde finales de 2009, la Fundación Euskal Memoria lidera una campaña para «repasar y repensar» la historia vasca y hacer frente a la «falsificación constante de Euskal Herria» como «pueblo negado y oprimido». Pretenden reescribir «su» Historia, supuestamente ocultada por los Estados español y francés, a los que acusan de «patrimonializar la vertiente pública del sufrimiento sirviéndose del dolor de algunas víctimas para excluir a otras».

Según publica ABC, los promotores del proyecto, con la máxima «recordar es vencer», aspirar a crear, «en un futuro cercano», un centro permanente de documentación que clasifique y digitalice datos y testimonios que sirvan como «antídoto contra las mentiras oficiales» que a su juicio transmiten «los medios de comunicación, el sistema educativo, el discurso institucional y la doctrina antiterrorista». De momento, ya han editado un documental de cincuenta minutos y en diciembre publicaron su primer libro: «No les bastó Guernica», que presentan como «la base de datos más completa de la represión». Según éste, entre 1960 y 2010 «Euskal Herria» ha sufrido: 465 muertos por «violencia estatal», 50.000 detenciones por motivos políticos, de los cuales, 7.000 fueron encarcelados, 10.000 torturados en centros policiales y 2.500 exiliados. Asimismo, afirman que la Ertzaintza, «herramienta» de los opresores aliados del PNV, «ha matado a 16 ciudadanos vascos».

Por el momento, Euskal Memoria ha recaudado más de 162.500 euros a través de suscriptores anónimos y el objetivo es reunir a 6.000 personas que contribuyan a la causa con 65 euros al año, lo que da derecho a un libro y dos revistas. Pretenden así desplegar una red de informadores «amplia, popular y participativa» que reconstruya y divulgue «pueblo a pueblo» la «verdadera historia» desde su «perspectiva» hasta «conseguir su total asunción por la sociedad vasca».