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Nuestros mercados empiezan a estar invadidos por este tipo de carne que permite un sacrificio religioso de animales espantoso.

PxCat, el partido liderado por Mateu Figuerola, afirma en un comunicado que "el sacrificio halal no debería afectar más que a la carne que consuman los musulmanes y no debería invadir el consumo del resto de ciudadanos. Estamos delante de una invasión del Islam y creemos que la comida debe regirse por las tradiciones de la alimentación de nuestro país".

El Partit per Catalunya (PxCat) ha creído necesario denunciar el sacrificio de animales según las normas halal.

Para la formación catalana "resulta intolerable esta excepción de la normativa europea para los musulmanes (por las normas "halal"), que permite el sacrificio de animales sin sedación. Muchos ciudadanos de nuestro país ignoran que comen carne sacrificada acorde a esas normas. Nadie nos garantiza el número de animales degollados ritualmente, sin ser aturdidos previamente y en medio de grandes sufrimientos, se encuentra luego sin etiqueta alguna en los circuitos clásicos de distribución. ¿Cuántos están ignorando que comen 'Halal'? ¡No podemos permitir esta imposición! Hablamos de una carne -sobre cuyas condiciones higiénicas algunas asociaciones expresan igualmente sus dudas, con diferentes informes técnicos en su apoyo- que es enviada a hipermercados, carnicerías y restaurantes sin que el consumidor sea informado de su procedencia".

PxCat se suma así a la denuncia de diversas organizaciones en relación al rito halal. "Hemos de recordar, recuerdan en PxCat, que el aturdimiento previo a la matanza fue introducido hace más de cuatro décadas en el derecho europeo y también es vigente en la legislación de nuestro país, para limitar el sufrimiento de los animales. Pero para los creyentes de Mahoma se hace una excepción en la ley. Solo podemos considerar intolerable que la matanza ritual sin sedación se practique a gran escala, cuando son cada vez más numerosas las instancias científicas que denuncian el dolor que sienten los animales sacrificados. Hablamos de un animal que va a ser degollado vivo sin ser aturdido y en medio de grandes sufrimientos. ¡Eso es una matanza ritual!"

La formación catalana se pregunta "¿Cómo es posible que en Europa, donde se regulan minuciosamente las condiciones de transporte de gallinas y cerdos, se permita una manera tan espantosa de sacrificio? Se consideran sangrientas e inadmisibles las corridas de toros, pero en aras de la multiculturalidad, se corre un tupido velo cuando nos encontramos ante prácticas despiadadas, como en este caso. El Parlamento de Cataluña debería prohibir tajantemente esta barbarie. Pero si les da miedo su prohibición, que articulen algún mecanismo para que los ciudadanos sepamos de qué forma ha sido sacrificado el animal que vayamos a comer. El PxCat no quiere que nos acaben imponiendo la comida halal. Una imposición que sufren ya nuestros escolares. Resulta complejo para un niño católico no comer carne durante unos pocos días de cuaresma en la escuela y en cambio son muchas las escuelas con menús especiales para los musulmanes. Unos menús que también acaban imponiendo a niños que no comparte la devoción a Alá. Este maravilloso país multicultural que nos quieres vender, siempre pasa por la sumisión de los mismos".

El Partit per Catalunya pide prohibir los sacrificios halal

Nuestros mercados empiezan a estar invadidos por este tipo de carne que permite un sacrificio religioso de animales espantoso.

PxCat, el partido liderado por Mateu Figuerola, afirma en un comunicado que "el sacrificio halal no debería afectar más que a la carne que consuman los musulmanes y no debería invadir el consumo del resto de ciudadanos. Estamos delante de una invasión del Islam y creemos que la comida debe regirse por las tradiciones de la alimentación de nuestro país".

El Partit per Catalunya (PxCat) ha creído necesario denunciar el sacrificio de animales según las normas halal.

Para la formación catalana "resulta intolerable esta excepción de la normativa europea para los musulmanes (por las normas "halal"), que permite el sacrificio de animales sin sedación. Muchos ciudadanos de nuestro país ignoran que comen carne sacrificada acorde a esas normas. Nadie nos garantiza el número de animales degollados ritualmente, sin ser aturdidos previamente y en medio de grandes sufrimientos, se encuentra luego sin etiqueta alguna en los circuitos clásicos de distribución. ¿Cuántos están ignorando que comen 'Halal'? ¡No podemos permitir esta imposición! Hablamos de una carne -sobre cuyas condiciones higiénicas algunas asociaciones expresan igualmente sus dudas, con diferentes informes técnicos en su apoyo- que es enviada a hipermercados, carnicerías y restaurantes sin que el consumidor sea informado de su procedencia".

PxCat se suma así a la denuncia de diversas organizaciones en relación al rito halal. "Hemos de recordar, recuerdan en PxCat, que el aturdimiento previo a la matanza fue introducido hace más de cuatro décadas en el derecho europeo y también es vigente en la legislación de nuestro país, para limitar el sufrimiento de los animales. Pero para los creyentes de Mahoma se hace una excepción en la ley. Solo podemos considerar intolerable que la matanza ritual sin sedación se practique a gran escala, cuando son cada vez más numerosas las instancias científicas que denuncian el dolor que sienten los animales sacrificados. Hablamos de un animal que va a ser degollado vivo sin ser aturdido y en medio de grandes sufrimientos. ¡Eso es una matanza ritual!"

La formación catalana se pregunta "¿Cómo es posible que en Europa, donde se regulan minuciosamente las condiciones de transporte de gallinas y cerdos, se permita una manera tan espantosa de sacrificio? Se consideran sangrientas e inadmisibles las corridas de toros, pero en aras de la multiculturalidad, se corre un tupido velo cuando nos encontramos ante prácticas despiadadas, como en este caso. El Parlamento de Cataluña debería prohibir tajantemente esta barbarie. Pero si les da miedo su prohibición, que articulen algún mecanismo para que los ciudadanos sepamos de qué forma ha sido sacrificado el animal que vayamos a comer. El PxCat no quiere que nos acaben imponiendo la comida halal. Una imposición que sufren ya nuestros escolares. Resulta complejo para un niño católico no comer carne durante unos pocos días de cuaresma en la escuela y en cambio son muchas las escuelas con menús especiales para los musulmanes. Unos menús que también acaban imponiendo a niños que no comparte la devoción a Alá. Este maravilloso país multicultural que nos quieres vender, siempre pasa por la sumisión de los mismos".

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