Header Ads

Rosmary Noel: “Las mujeres cristianas sufren todo tipo de abusos y nadie hace nada”

Una mujer cristiana, Agnes Nuggo, ha sido acusada de blasfemia y detenida en la diócesis de Faisalabad, en la provincia de Punjab.

Según la Comisión “Justicia y Paz" de la diócesis, Agnes tiene alrededor de 50 años, está casada con Bashir Masih, tiene hijos y vive con su familia en el barrio cristiano de Waris Pura. Ha sido acusada de blasfemia después de una disputa sobre un pedazo de tierra que ya había creado problemas precedentemente con algunos de sus familiares.

Algunos vecinos musulmanes la han acusado de haber pronunciado frases insultantes contra el profeta Mahoma y el Islam. El 16 de febrero, la policía local ha registrado un FIR (First Information Report), de conformidad con el art. 295/a del Código Penal y la ha arrestado. Agnes se dice inocente y afirma que las acusaciones son totalmente inventadas.

Fr. Nisar Barkat, Director de la Comisión Justicia y Paz de Faisalabad, explica que "el Obispo Joseph Coutts ha sabido del caso y me ha pedido que lo siga de cerca". La Iglesia va a buscar un abogado y se encargará de la familia.

Según algunas religiosas que conocen a Agnes personalmente "el caso es bastante complicado: la mujer cayó en una trampa. Algunos han querido vengarse de ella, porque en el pasado, Agnes había accedido a testificar ante el tribunal por dinero”.

Pascal Paulus, sacerdote dominico, párroco en la zona de Waris Pura, explica que "la situación es crítica para nosotros los cristianos. Hay que ser muy cautelosos. Los radicales islámicos quieren explotar estos casos para atacar a las minorías cristianas. Estamos expuestos a agresiones con falsos pretextos, que ya se han producido en el pasado”.

Haroon Barket Masih, de la “Masihi Foundation”, que se ocupa de Asia Bibi, ha dicho que "esta es una nueva Asia Bibi. El de Agnes es uno de los muchos casos de persecución que se siguen produciendo. La mayoría de los episodios permanecen ocultos y no llegan a salir a la luz de la opinión pública. Sólo cuando las familias de las víctimas piden ayuda a iglesias, fundaciones u organizaciones no gubernamentales, entonces, las injusticias salen a la luz. Las familias a menudo guardan silencio por temor a las represalias. Y las instituciones están ausentes: en esta situación, ¿qué pueden hacer los cristianos?”

Rosmary Noel, responsable de la “Pakistan Catholic Woman Oragnization” recuerda a la agencia Fides: “Ser una mujer cristiana en Pakistán es un doble desafío. Por si misma la situación de la mujer está expuesta a la discriminación, la violencia y el abuso. Las mujeres tienen difícil el acceso a la educación y al mundo del trabajo. Las cristianas sufren una doble discriminación. Son consideradas objetos por los musulmanes y sufren todo tipo de abusos e injusticia, en medio de la indiferencia general”.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.