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Chechenia impone el código de vestimenta islámico

Las autoridades chechenas están imponiendo a las mujeres un código de vestimenta islámico mientras no hacen nada contra los ataques violentos sobre aquellas cuya vestimenta se considera poco recatada, señala Human Rights Watch en un informe publicado hoy.

El informe de 40 páginas, "You Dress According to Their Rules: Enforcement of an Islamic Dress Code for Women in Chechnya" (Te vistes de acuerdo con sus reglas: Imposición del código de vestimenta islámico a las mujeres en Chechenia), documenta actos de violencia, hostigamiento y amenazas contra las mujeres en Chechenia para intimidarlas y hacerlas que se cubran el cabello o se vistan de manera más "recatada", con faldas y mangas largas que cubran sus extremidades. Los ataques documentados cometidos por hombres no identificados, radicales islámicos, tuvieron lugar entre junio y septiembre de 2010 en el centro de Grozny, la capital chechena.

"Estos ataques contra mujeres son indignantes", señala Tanya Lokshina, investigadora sobre Rusia de Human Rights Watch. "El Kremlin debe dejar claro de manera pública e inequívoca, especialmente a las autoridades chechenas, que las mujeres chechenas, al igual que las rusas, son libres de vestirse como quieran", agregó.

Los ataques y la política del código de vestimenta forman parte de una "campaña de defensa de la virtud" cuasi oficial, emprendida por los funcionarios públicos hace varios años en la República chechena. La campaña vulnera la libertad religiosa, la libertad de conciencia y el derecho a la autonomía y la expresión personal, garantizados por la Constitución de Rusia y las obligaciones internacionales de derechos humanos del país.

Como parte de esta campaña, las autoridades locales prohíben trabajar en el sector público a las mujeres que no se cubran el cabello con pañuelos, a pesar de que no existe ninguna base legal para ello. Las autoridades educativas requieren a las estudiantes que se cubran el cabello en las escuelas y las universidades.

A lo largo de 2009 y 2010, las autoridades fueron ampliando su aplicación de esta "regla del pañuelo" de facto a otros lugares públicos, como centros de entretenimiento, salas de cine e incluso lugares al aire libre. El líder checheno, Ramzan Kadyrov, que fue designado directamente por el Kremlin, aplica estrictamente y apoya públicamente estas medidas. En numerosas entrevistas con los medios de comunicación, Kadyrov ha declarado abiertamente que considera que las mujeres son inferiores a los hombres y que estas tienen el deber de obedecerlos y cubrir su cuerpo para no tentarlos y hacerlos violar la moral islámica.

Los ataques del verano pasado demostraron una drástica intensificación de la campaña para imponer los pañuelos. Hombres desconocidos, la mayoría de ellos con vestimenta similar a la de los policías locales, dispararon contra docenas de mujeres en Grozny con balas rellenas de pintura por llevar un atuendo considerado atrevido y no cubrirse el cabello. Los hombres distribuyeron también panfletos declarando que los disparos con balas de pintura eran una medida de prevención destinada a hacer que las mujeres se cubrieran el cabello y amenazando a las que no lo hicieran con medidas más "persuasivas".

En una entrevista televisada en julio de 2010, Kadyrov expresó su aprobación sin paliativos de los ataques con balas de pintura al profesar su disposición a "conceder un premio" a los hombres que los cometieron y alegar que las mujeres atacadas lo merecían.

Al principio del Ramadán, a mediados de agosto de 2010, grupos de hombres ataviados con vestimenta islámica tradicional, que afirmaron representar al Consejo Superior Islámico, empezaron a avergonzar públicamente a mujeres en el centro de Grozny por violar su interpretación de las leyes islámicas sobre el recato. Distribuyeron folletos con descripciones detalladas de la vestimenta adecuada según el islam para las mujeres, y les indicaron cubrirse el cabello y usar faldas que cubrieran bastante por debajo de las rodillas y blusas con mangas debajo de los codos.

Algunos jóvenes agresivos se sumaron a los presuntos representantes del Consejo y jalaron las mangas, las faldas y el pelo de las mujeres, les tocaron los brazos sin cubrir y las acusaron de vestirse como "rameras" y realizaron otros comentarios y gestos humillantes. En entrevistas con Human Rights Watch, más de 30 víctimas y testigos describieron una práctica sistemática de hostigamiento que se prolongó durante el Ramadán y en la que participaron, en algunos casos, las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley para imponer el código de vestimenta a las mujeres.

La Fiscalía General de Rusia ha ordenado a las autoridades chechenas que investiguen los ataques con balas de pintura. Sin embargo, las autoridades federales no han adoptado ninguna medida adicional para detener la imposición de un código de vestimenta islámico y no han expresado públicamente que la justificación expresada por Kadyrov sobre la violencia contra las mujeres es inaceptable.

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