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Este colectivo marroquí ha entregado hoy en Madrid una carta en las embajadas de Marruecos, Argelia, Arabia Saudí, Catar y Baréin dirigidas a sus respectivos jefes de Estado para solicitar esta ayuda.

El presidente de la plataforma, Mourad El Boudohui, ha informado de que cursará esta misma petición mañana a las oficinas diplomáticas de Libia, Túnez, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.

El objetivo es poder recaudar fondos con los que sufragar la construcción de una nueva mezquita en Lleida, presupuestada en 973.000 euros.

El Boudohui se ha mostrado convencido de que Mohamed VI y otros líderes árabes respaldarán la iniciativa para permitir el culto a los alrededor de 11.000 musulmanes que residen en Lleida, de los que la mitad son marroquíes y en menor medida, argelinos, libios y tunecinos.

"No tenemos ninguna duda de que nuestro rey (Mohamed VI) apoya este tipo de proyectos, porque es una necesidad social y urgente", ha comentado el presidente de la asociación.

El Boudohui tiene previsto reunirse mañana en Rabat con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Taib Fasi Fihri, para abordar este asunto.

Respecto al hecho de pedir dinero a Gadafi, repudiado por la comunidad internacional y perseguido por la Corte Penal Internacional, El Boudohui ha manifestado: "Queramos o no queramos, sigue siendo el representante oficial del pueblo libio y de los que viven en Lleida".

El colectivo Watani (mi patria, en árabe) ha confiado también en que países como Arabia Saudí, Catar o Kuwait, que cuentan con un gran potencial económico, contribuyan a hacer realidad el nuevo centro de culto como han hecho ya en otras ciudades españolas y europeas.

Además de la carta, El Boudohui ha entregado en las embajadas el folleto en el que se recogen los planos y los detalles del templo proyectado, que tendría espacio para un millar de fieles y una superficie total de 1.800 metros cuadrados.

La planta baja estará destinada a los hombres -713 plazas- y la de arriba, a las mujeres -287-.

El diseño interior del templo está inspirado en mezquitas como la de Córdoba, según El Boudohui.

El edificio, que se instalaría en un plazo máximo de tres meses, tendría la peculiaridad de ser desmontable con el fin de poder trasladarlo a la ubicación definitiva que se está buscando, o de ampliar su aforo.

El Boudohui ha asegurado que su colectivo aceptaría que la mezquita se levante de forma transitoria en un solar de un polígono industrial cedido por el ayuntamiento, en régimen de alquiler.

La comunidad musulmana no vio con buenos ojos esta solución al principio al considerar que situar un centro de culto entre fábricas y naves industriales no es el lugar más adecuado.

Los empresarios de Lleida, por su parte, han expresado su rechazo a esta ubicación.

La comunidad musulmana reclama una nueva mezquita después de que la que había en la calle Nord fuera clausurada el pasado mes de septiembre por exceso de aforo.

El Boudohui ha subrayado que después de cuatro años de espera, la construcción del templo "no puede esperar más tiempo", al tratarse de una "necesidad social" y una demanda legítima de los musulmanes residentes en Lleida.

También ha apuntado que se trata de una "oportunidad para mejorar la imagen del colectivo musulmán" y de convertir la nueva mezquita en un "ejemplo" de convivencia para Cataluña.

Ha invitado al Ayuntamiento de Lleida a apoyar el proyecto y ha expresado su esperanza en que instituciones como la Fundación La Caixa también hagan aportaciones sociales.

Los musulmanes de Lleida piden a Mohamed VI y a Gadafi dinero para construir la mezquita

Este colectivo marroquí ha entregado hoy en Madrid una carta en las embajadas de Marruecos, Argelia, Arabia Saudí, Catar y Baréin dirigidas a sus respectivos jefes de Estado para solicitar esta ayuda.

El presidente de la plataforma, Mourad El Boudohui, ha informado de que cursará esta misma petición mañana a las oficinas diplomáticas de Libia, Túnez, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.

El objetivo es poder recaudar fondos con los que sufragar la construcción de una nueva mezquita en Lleida, presupuestada en 973.000 euros.

El Boudohui se ha mostrado convencido de que Mohamed VI y otros líderes árabes respaldarán la iniciativa para permitir el culto a los alrededor de 11.000 musulmanes que residen en Lleida, de los que la mitad son marroquíes y en menor medida, argelinos, libios y tunecinos.

"No tenemos ninguna duda de que nuestro rey (Mohamed VI) apoya este tipo de proyectos, porque es una necesidad social y urgente", ha comentado el presidente de la asociación.

El Boudohui tiene previsto reunirse mañana en Rabat con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Taib Fasi Fihri, para abordar este asunto.

Respecto al hecho de pedir dinero a Gadafi, repudiado por la comunidad internacional y perseguido por la Corte Penal Internacional, El Boudohui ha manifestado: "Queramos o no queramos, sigue siendo el representante oficial del pueblo libio y de los que viven en Lleida".

El colectivo Watani (mi patria, en árabe) ha confiado también en que países como Arabia Saudí, Catar o Kuwait, que cuentan con un gran potencial económico, contribuyan a hacer realidad el nuevo centro de culto como han hecho ya en otras ciudades españolas y europeas.

Además de la carta, El Boudohui ha entregado en las embajadas el folleto en el que se recogen los planos y los detalles del templo proyectado, que tendría espacio para un millar de fieles y una superficie total de 1.800 metros cuadrados.

La planta baja estará destinada a los hombres -713 plazas- y la de arriba, a las mujeres -287-.

El diseño interior del templo está inspirado en mezquitas como la de Córdoba, según El Boudohui.

El edificio, que se instalaría en un plazo máximo de tres meses, tendría la peculiaridad de ser desmontable con el fin de poder trasladarlo a la ubicación definitiva que se está buscando, o de ampliar su aforo.

El Boudohui ha asegurado que su colectivo aceptaría que la mezquita se levante de forma transitoria en un solar de un polígono industrial cedido por el ayuntamiento, en régimen de alquiler.

La comunidad musulmana no vio con buenos ojos esta solución al principio al considerar que situar un centro de culto entre fábricas y naves industriales no es el lugar más adecuado.

Los empresarios de Lleida, por su parte, han expresado su rechazo a esta ubicación.

La comunidad musulmana reclama una nueva mezquita después de que la que había en la calle Nord fuera clausurada el pasado mes de septiembre por exceso de aforo.

El Boudohui ha subrayado que después de cuatro años de espera, la construcción del templo "no puede esperar más tiempo", al tratarse de una "necesidad social" y una demanda legítima de los musulmanes residentes en Lleida.

También ha apuntado que se trata de una "oportunidad para mejorar la imagen del colectivo musulmán" y de convertir la nueva mezquita en un "ejemplo" de convivencia para Cataluña.

Ha invitado al Ayuntamiento de Lleida a apoyar el proyecto y ha expresado su esperanza en que instituciones como la Fundación La Caixa también hagan aportaciones sociales.

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