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Durante la madrugada del sábado al domingo, la sede central de Vía Democrática fue atacada con cócteles molotov. El atentado, del que se desconocen los autores, no sólo acabó con el interior del local de VD, también puso en grave peligro las vidas de los numerosos vecinos que comparten la finca de viviendas con la sede del partido que preside Pablo Barranco.

La pronta intervención de los bomberos evitó que hoy pudieramos estar hablando de víctimas mortales producidas en ese atentado.

De estos gravísimos hechos saco dos conclusiones:

1ª- La casta política se extiende a los medios de comunicación que silenciaron el ataque.

Es incomprensible que en un país presuntamente democrático, durante una campaña electoral, se produzca un ataque de tal magnitud contra un partido político democrático y que los medios de comunicación callen. Esto no dignifica la profesión.

Si en interés a las dádivas de la casta silenciamos la violencia generada por radicales contra ciudadanos libres, el periodismo habrá dejado de existir o se llamará de otra forma, pero no periodismo.

2ª- ¿Con que fuerza moral un partido político puede abogar por la ilegalización de Bildu o Batasuna si ese mismo partido no condena un ataque violento, político y criminal contra otra formación?

El silencio ante estos actos violentos se presupone en formaciones políticas claramente antidemocráticas. Lo que nos averguenza, lo que nos aleja de la casta política, lo que hace que los ciudadanos desconfiemos de los partidos, son las actitudes que mantienen algunos grupos, esa exasperante doble vara de medir que con tanta frecuencia utilizan el PP y el PSOE.

Después de no condenar el atentado contra Vía Democrática va a ser muy dificil que puedan mantener, con un mínimo de dignidad, su discurso contra Bildu.

Porque los que sí estamos capacitados para hablar de Bildu somos aquellos ciudadanos y partidos políticos, como es el caso de España y Libertad, que condenamos cualquier tipo de acto violento que se produzca. Y lo condenamos sin atender a las siglas, ni a las ideas, ni a los colores… solo atendemos a la defensa de los Derechos Humanos y de la libertad, dos extremos que en el caso de Vía Democrática han sido pisoteados por los violentos para ser después silenciados por aquellos a los que se le llena la boca con la palabra libertad.

Yolanda Couceiro Morín | ¿Por qué Bildu debe condenar un atentado terrorista si no lo hace el PP o el PSOE?

Durante la madrugada del sábado al domingo, la sede central de Vía Democrática fue atacada con cócteles molotov. El atentado, del que se desconocen los autores, no sólo acabó con el interior del local de VD, también puso en grave peligro las vidas de los numerosos vecinos que comparten la finca de viviendas con la sede del partido que preside Pablo Barranco.

La pronta intervención de los bomberos evitó que hoy pudieramos estar hablando de víctimas mortales producidas en ese atentado.

De estos gravísimos hechos saco dos conclusiones:

1ª- La casta política se extiende a los medios de comunicación que silenciaron el ataque.

Es incomprensible que en un país presuntamente democrático, durante una campaña electoral, se produzca un ataque de tal magnitud contra un partido político democrático y que los medios de comunicación callen. Esto no dignifica la profesión.

Si en interés a las dádivas de la casta silenciamos la violencia generada por radicales contra ciudadanos libres, el periodismo habrá dejado de existir o se llamará de otra forma, pero no periodismo.

2ª- ¿Con que fuerza moral un partido político puede abogar por la ilegalización de Bildu o Batasuna si ese mismo partido no condena un ataque violento, político y criminal contra otra formación?

El silencio ante estos actos violentos se presupone en formaciones políticas claramente antidemocráticas. Lo que nos averguenza, lo que nos aleja de la casta política, lo que hace que los ciudadanos desconfiemos de los partidos, son las actitudes que mantienen algunos grupos, esa exasperante doble vara de medir que con tanta frecuencia utilizan el PP y el PSOE.

Después de no condenar el atentado contra Vía Democrática va a ser muy dificil que puedan mantener, con un mínimo de dignidad, su discurso contra Bildu.

Porque los que sí estamos capacitados para hablar de Bildu somos aquellos ciudadanos y partidos políticos, como es el caso de España y Libertad, que condenamos cualquier tipo de acto violento que se produzca. Y lo condenamos sin atender a las siglas, ni a las ideas, ni a los colores… solo atendemos a la defensa de los Derechos Humanos y de la libertad, dos extremos que en el caso de Vía Democrática han sido pisoteados por los violentos para ser después silenciados por aquellos a los que se le llena la boca con la palabra libertad.

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