Header Ads

Martha Colmenares | “DemocraciaReal” acampada lo más cercano al chavismo

La gansada de condenar en paquete lo que se tiene en vez de sacar lo bueno de lo malo

A mi entender, los vivas a la “democracia real” que Hugo Chávez menciona en su Twitter, @chavezcandanga 28/mayo/2011: “…VivaLademocraciaReal!”, nada diferente al slogan invocado en las pancartas y voces de los que dieron a conocerse por sus acampadas con tarantines en la Puerta del Sol de Madrid y otras ciudades de España.

Lejos de atribuírsele una mera casualidad, en mi opinión, es un encadenar de cosas que une, a uno y otro. Que si a ver vamos, lo que hace es esconder a pesar de la apariencia pacífica, un mensaje de violencia al plantearse la ruptura contra todo lo que significa el sistema, si se quiere exacerbado por el odio contra lo establecido.

Más que por la indignación en un momento de crisis económica en el país, en todo caso, ajenos a los mecanismos propios para el ejercicio de la protesta, muy taimadamente las izquierdas y radicales se aprovechan y se contagia a nivel global. Pletóricos, utópicos, anarquistas y más que rojos, se les unen los simplemente buscones, mirones, los mismos turistas. Eso los abulta.

Pero si ya se delatan, comenzaron como corderos y a día de hoy asaltan parlamentos, y utilizan la agresión contra los escogidos en elección popular por los ciudadanos. Con líderes encubiertos escondidos de la palestra, asaltadores de espacios que no les pertenecen, arruinan a comerciantes, afean lugares turísticos por excelencia.

Caso de Venezuela, si algo se reconoce en Chávez, es su capacidad para instigar al odio y la violencia, sus seguidores contra los opositores, ejemplo tan parecido a lo ocurrido en España, los círculos bolivarianos del chavismo, los mismos métodos, el resultado es un país en dos toletes. Y sí, teníamos democracia al igual que en España, que debería no caer por incauta.

En el pasado cambiamos, como en el presente lo hace el país ibero, a unos por otros a través del voto (lo legítimamente y según la Carta Magna), pero no entender la debida importancia de la libertad como garantía para un estado civilizado de convivencia trajo funestas consecuencias.

Sin mostrarse de forma abierta al estilo del fenómeno antisistema de acampados 15-M, pues no hubo carpas ni tinglados en las plazas, se hizo entre los rincones. Hasta en los intersticios de las paredes. Quien hoy nos tiraniza juraba bajo un samán acabar con todo.

La consecuencia, se impuso en la forma de democracia participativa, el argumento de la democracia real, la misma promovida por los 15-M. Aquí, vivimos la experiencia, el supuesto pueblo en asambleas por las calles y barrios en forma de comunas, muy por cierto al estilo fascista, entre sus atribuciones la de desconocer el parlamento y autoridades regionales, locales.

Me explico:

A los pocos días de asumir su segunda gestión como presidente Carlos Andrés Pérez, un afán de negación de lo que tanto había costado conseguir posterior a la caída del dictador Pérez Jiménez, se prestaba el pretexto de las medidas golpeadoras del bolsillo del venezolano como lo fue el aumento de la gasolina.

El hacerse eco fue generalizado por parte de los absurdos inconsistentes de la época, en vez, de defender los principios de la libertad con los pantalones puestos para lograr los retos, aplicar los correctivos que sanarían al enfermo en vista de la certificada exigencia del descontento de un sector (razonablemente), en cambio, se subestimó la necesidad de una democracia con justicia, armonía o cualquier forma de coexistencia, por eso se unen otros muy marrulleros ellos, y se prefirió romper entonces con lo que se tenía.

Se perdieron ilusos en euforias, de emblemas anticapitalismo, anti mercados, antiliberación de precios, antipartidos, en definitiva, auténticos antisistema.

Claro, muchos de ellos sin educación, que les permitiera logar una percepción sistémica de su mundo, no tuvieron más remedio que acudir al mesías que los va a curar de su miseria, y tristemente eligieron al mesías más demagógico, ese más capaz de compartir la visualización de los problemas en términos de las causas fáciles. Y no eran ignorantes todos, me refiero inclusive a personajes de altura intelectual, ex presidentes profesores del derecho caso Rafael Caldera, que salió a justificar (imperdonablemente) el golpe de estado de Hugo Chávez del 4 de febrero del 99.

El ambiente propicio para el desquiciamiento que prefirió para la solución a sus problemas rendirle culto a un militar golpista, se convirtieron en seguidores serviles del caudillismo, y todo aquello mermó de tal manera con los años hasta que ganó. Ganó el teniente coronel Hugo Chávez. Ganó Hugo Chávez las elecciones del 98 con el apoyo de periodistas, de dueños de medios, de instituciones, de gente trabajadora, de clase media profesional, de banqueros y empresarios, de ricos, no sólo por los pobres, en fin, y a todos esos los defraudó. A día de hoy, no son en balde los casi trece años de absoluto fracaso, de prometer infinito sin cumplimiento alguno.

Firmarle el cheque en blanco suponía lo más cómodo, una mayoría de venezolanos cedieron en bandeja de plata el congreso, la corte suprema de justicia, el organismo electoral y se lograría lo que tenemos: la institucionalidad derruida, la no división de los poderes como política de estado, el irrespeto a lo propio de los ciudadanos, expropiaciones y más estatizaciones, control de precios, partido único de Chávez y el culto a la personalidad. Sin perderse de vista la concentración del poder a cambio de la descentralización, con medios de comunicación del Estado hegemónicos sin cabida para la disidencia por eso no hay libertad de expresión, si no fuera por los canales privados que van quedando la gente no se podría expresar, incluso la prisión y persecución política por disentir. Esto, a manera de resumen.

El resultado de la nadería, al cometer la gansada de condenar el pasado en paquete, en su momento el presente, la gansada de condenar lo que se tiene en paquete en vez de sacar lo bueno de lo malo (y aun subsisten quienes bajo el manto de llamarse “opositores” reniegan de lo positivo que tuvimos), esos que condenaron y renegaron de lo que se disfrutaba en paquete de democracia, hoy lloran lágrimas de sangre.

Va para España, donde ahora las izquierdas y los progres, evidentemente sienten complicidad con los exaltados ilegales por sus actuaciones contrarias a lo establecido en las leyes. Pero lo asombroso y da grima, es que la televisión pública española se preste para tener en sus programas de opinión, presentados como analistas a unos elementos que más parecen fanáticos.

Escuché decir en “59 segundos”, a uno de esos, un tal Berlín editor de una radio digital, cuando sometían a la mesa de tertulianos la noticia de los actos violentos últimos en Barcelona, que le parecía “fascinante”. Eso da la medida de lo que pudiera conllevar a un estado de desestabilización peligroso. Tampoco hay una reacción contra ello por parte de personas que se supone ajenos a la radicalidad, pues no, pareciera tenérsele miedo a calificar como se merece a estos desadaptados.

Cometen la tontada de atribuirle a eso, una legítima exposición del descontento generalizado, cuando lo pretendido es la imposición de la ruptura.

Nadie engaña a nadie, allá los incautos que se dejan atrapar y se meten bajo los paraguas, claro, la crisis, los cinco millones de parados. Ah, pero a qué precio, la "democracia real", participativa, un evento de "indignados" anti orden de cosas así se queden o se marchen, dejan su ponzoña compuesta de teorías castradoras probadas y fracasadas. A ver quien las asume. Bueno, esto es lo más cercano al chavismo, al de Hugo Chávez.

http://www.marthacolmenares.com/
Caracas, junio 16 del 2011

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.