publi

Hace decenas de años, Valéry Giscard d'Estaing estuvo en Madrid tratando de impartir una conferencia, que fue reventada por supuestos universitarios. No le dejaron hablar. En un momento dado, Valéry preguntó a los reventadores que quién les pagaba, lo que fue respondido con la pregunta: Y a tu madre... ¿quien la paga?

Estos fueron los primeros supuestos “indignados con bula” que yo recuerdo.

Personalmente he acompañado durante años a numerosos colectivos, muy indignados, de víctimas del terrorismo o de víctimas de leyes inmorales. Pero estos indignados nunca tuvieron bula, a pesar de ser muchos más.

España está mal acostumbrada. Desde la decadencia de la Dictadura no ha movido voluntariamente un dedo por causas nobles o trascendentes, pero ha apoyado y admirado a El Lute, y sigue apoyando a aquellos que se enfrentan al Orden, cuando ese Orden trata de asegurar un marco mínimo de convivencia y derechos.

Demasiados Gobiernos de izquierdas, casi tan seguidos y longevos como los del franquismo, han traído unas costumbres acomodaticias de dependencia de subvenciones, de robos institucionales consentidos, de impunidad sectaria, de gamberrismo ante las autoridades.

De estas malas costumbres sembradas durante años, nacen los que, desde el accidente del Prestige, asaltan empresas, instituciones, sedes políticas (no afines) y plazas públicas, sabiéndose protegidos por un Partido y Gobierno sectarios. También nacen de esos años de políticas de izquierdas los que, sin llegar a esos extremos, los apoyan y “comprenden”.
Creo que la “movida” llamada 15M es de lo peor que nos podría pasar en España y tiende a perdurar y crecer. Demuestra que estamos muy verdes políticamente y ayunos de responsabilidades y principios.

Me parece muy oportuna y acertada la iniciativa de HazteOir, ocupando un trocito de la Puerta de Sol. Cualquier manifestación, en Madrid, de éste constante grupo de presión, debería acabar en ese stand informativo de la famosa plaza, inundándola con sus vistosos y alegres símbolos. No podemos dejar las calles solo en manos de sectarios de izquierdas, necios y aprovechados.

Idéntica iniciativa a la de HazteOir deberían adoptar los grupos de indignados con causa. Tales como los parados, los perjudicados diversos por una justicia “progre”, los católicos perseguidos, la policía, la guardia civil y los militares, de esos que tienen que morir silenciando las mentiras de sus jefes políticos.

Ninguno de estos colectivos de potenciales ocupantes de la Puerta del Sol se aferrarían a sus tiendas una vez que los políticos decidieran que hasta aquí hemos llegado. Pero no se debe dejar el monopolio de la indignación consentida a indeseables y sectarios de izquierdas.

No veo al PP de Rajoy capaz de revertir la situación política de España en un plazo razonable. Rajoy no es Aznar, por desgracia. Solo tengo una esperanza, que Rosa Díaz crezca desde las ruinas del PSOE, o bien, que el PSOE sea refundado con similares principios a los de UpyD. Van a ser necesarios varios partidos políticos juntos para frenar la división y ruina españolas, contra los separatistas y los “indignados”.

Francisco Segura | 15 M

Hace decenas de años, Valéry Giscard d'Estaing estuvo en Madrid tratando de impartir una conferencia, que fue reventada por supuestos universitarios. No le dejaron hablar. En un momento dado, Valéry preguntó a los reventadores que quién les pagaba, lo que fue respondido con la pregunta: Y a tu madre... ¿quien la paga?

Estos fueron los primeros supuestos “indignados con bula” que yo recuerdo.

Personalmente he acompañado durante años a numerosos colectivos, muy indignados, de víctimas del terrorismo o de víctimas de leyes inmorales. Pero estos indignados nunca tuvieron bula, a pesar de ser muchos más.

España está mal acostumbrada. Desde la decadencia de la Dictadura no ha movido voluntariamente un dedo por causas nobles o trascendentes, pero ha apoyado y admirado a El Lute, y sigue apoyando a aquellos que se enfrentan al Orden, cuando ese Orden trata de asegurar un marco mínimo de convivencia y derechos.

Demasiados Gobiernos de izquierdas, casi tan seguidos y longevos como los del franquismo, han traído unas costumbres acomodaticias de dependencia de subvenciones, de robos institucionales consentidos, de impunidad sectaria, de gamberrismo ante las autoridades.

De estas malas costumbres sembradas durante años, nacen los que, desde el accidente del Prestige, asaltan empresas, instituciones, sedes políticas (no afines) y plazas públicas, sabiéndose protegidos por un Partido y Gobierno sectarios. También nacen de esos años de políticas de izquierdas los que, sin llegar a esos extremos, los apoyan y “comprenden”.
Creo que la “movida” llamada 15M es de lo peor que nos podría pasar en España y tiende a perdurar y crecer. Demuestra que estamos muy verdes políticamente y ayunos de responsabilidades y principios.

Me parece muy oportuna y acertada la iniciativa de HazteOir, ocupando un trocito de la Puerta de Sol. Cualquier manifestación, en Madrid, de éste constante grupo de presión, debería acabar en ese stand informativo de la famosa plaza, inundándola con sus vistosos y alegres símbolos. No podemos dejar las calles solo en manos de sectarios de izquierdas, necios y aprovechados.

Idéntica iniciativa a la de HazteOir deberían adoptar los grupos de indignados con causa. Tales como los parados, los perjudicados diversos por una justicia “progre”, los católicos perseguidos, la policía, la guardia civil y los militares, de esos que tienen que morir silenciando las mentiras de sus jefes políticos.

Ninguno de estos colectivos de potenciales ocupantes de la Puerta del Sol se aferrarían a sus tiendas una vez que los políticos decidieran que hasta aquí hemos llegado. Pero no se debe dejar el monopolio de la indignación consentida a indeseables y sectarios de izquierdas.

No veo al PP de Rajoy capaz de revertir la situación política de España en un plazo razonable. Rajoy no es Aznar, por desgracia. Solo tengo una esperanza, que Rosa Díaz crezca desde las ruinas del PSOE, o bien, que el PSOE sea refundado con similares principios a los de UpyD. Van a ser necesarios varios partidos políticos juntos para frenar la división y ruina españolas, contra los separatistas y los “indignados”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada