publi

El líder señaló que la situación en la zona oriental de Turquía es más extrema que en otras localizaciones del país. Durante los últimos años se han registrado ataques a cristianos en las provincias orientales, entre ellos el asesinado del sacerdote italiano Andrea Santoro, asesinado en Trebisonda en 2006, y los asesinatos de los protestantes de la Casa Zirve , perpetrados en Malatya en el año 2007.

Tras siete años de negociaciones con las autoridades, los cristianos de la provincia de Van consiguieron la licencia para abrir una casa-iglesia en la que reunirse. La comunidad cristiana, formada por personas de distintas etnias, lucha por el reconocimiento público en un entorno hostil.

Protestantes turcos, azeríes, afganos, kurdos e iraníes forman parte de la comunidad cristiana en esta provincia oriental de Turquía, donde la oposición ha sido patente por parte de las autoridades.

“Nos ven como personas que engañan a la gente y que tienen una agenda secreta”, explicó Vahit Yildiz, uno de los ancianos de la iglesia. “No es sólo el concepto de una misión que causa un perjuicio, sino también los conceptos de 'casa de oración' y la “casa-iglesia' lo que molesta”, añadió Yildiz.

Para este líder de la iglesia, una de las razones de esta oposición se encuentra en la “retórica del miedo” que usan algunos políticos, que contribuyen a formar “prejuicios” entre la población . Opiniones como la de Mustafa Bilici, diputado en Van por el Partido Justicia y Desarrollo, que tras la apertura de la casa-iglesia expresó su oposición. “Es una negligencia abrir nuevas iglesias aquí, en medio de esta sociedad musulmana, ya que actúan (los cristianos) como títeres de actividades sionistas”, alegó Bilici.

Yildiz consideró estos comentarios “desafortunados”, agregando que el único deseo de la congregación es la de practicar su religión libremente. “Nuestras puertas están abiertas para todo aquel que quiera conocernos”, dijo el anciano de la iglesia.

Durante siete años, este grupo se había reunido en una casa de dos pisos, y durante mucho tiempo luchó para que los gobiernos locales les otorgasen una licencia que reconociese esta casa como lugar de culto.

“Debido a la falta de edificios para que la iglesia funcione y la negativa de las autoridades a conceder una licencia, hay más de cien casas y lugares de culto alquilados por toda Turquía que se usan como sitio de reunión”, explicó Yildiz.

“Llama la atención que estos graves incidentes se han producido en las provincias orientales. Por esa razón estamos siendo muy cuidadosos”, dijo Yildiz. Para evitar estos ataques a cristianos, el anciano opina que es necesario que “la justicia funcione” y los responsables sean castigados por ello.

Pero mientras reine la desconfianza en el sistema, será difícil que la iglesia se atreva a emerger. “Estamos librando una gran lucha en este sentido- admitió Yildiz-. Nuestro verdadero propósito en esta lucha es adoptar una actitud abierta y transparente hacia los gobiernos locales, así como ante nuestro Estado”.

Los cristianos turcos temen por su vida al abrir una iglesia

El líder señaló que la situación en la zona oriental de Turquía es más extrema que en otras localizaciones del país. Durante los últimos años se han registrado ataques a cristianos en las provincias orientales, entre ellos el asesinado del sacerdote italiano Andrea Santoro, asesinado en Trebisonda en 2006, y los asesinatos de los protestantes de la Casa Zirve , perpetrados en Malatya en el año 2007.

Tras siete años de negociaciones con las autoridades, los cristianos de la provincia de Van consiguieron la licencia para abrir una casa-iglesia en la que reunirse. La comunidad cristiana, formada por personas de distintas etnias, lucha por el reconocimiento público en un entorno hostil.

Protestantes turcos, azeríes, afganos, kurdos e iraníes forman parte de la comunidad cristiana en esta provincia oriental de Turquía, donde la oposición ha sido patente por parte de las autoridades.

“Nos ven como personas que engañan a la gente y que tienen una agenda secreta”, explicó Vahit Yildiz, uno de los ancianos de la iglesia. “No es sólo el concepto de una misión que causa un perjuicio, sino también los conceptos de 'casa de oración' y la “casa-iglesia' lo que molesta”, añadió Yildiz.

Para este líder de la iglesia, una de las razones de esta oposición se encuentra en la “retórica del miedo” que usan algunos políticos, que contribuyen a formar “prejuicios” entre la población . Opiniones como la de Mustafa Bilici, diputado en Van por el Partido Justicia y Desarrollo, que tras la apertura de la casa-iglesia expresó su oposición. “Es una negligencia abrir nuevas iglesias aquí, en medio de esta sociedad musulmana, ya que actúan (los cristianos) como títeres de actividades sionistas”, alegó Bilici.

Yildiz consideró estos comentarios “desafortunados”, agregando que el único deseo de la congregación es la de practicar su religión libremente. “Nuestras puertas están abiertas para todo aquel que quiera conocernos”, dijo el anciano de la iglesia.

Durante siete años, este grupo se había reunido en una casa de dos pisos, y durante mucho tiempo luchó para que los gobiernos locales les otorgasen una licencia que reconociese esta casa como lugar de culto.

“Debido a la falta de edificios para que la iglesia funcione y la negativa de las autoridades a conceder una licencia, hay más de cien casas y lugares de culto alquilados por toda Turquía que se usan como sitio de reunión”, explicó Yildiz.

“Llama la atención que estos graves incidentes se han producido en las provincias orientales. Por esa razón estamos siendo muy cuidadosos”, dijo Yildiz. Para evitar estos ataques a cristianos, el anciano opina que es necesario que “la justicia funcione” y los responsables sean castigados por ello.

Pero mientras reine la desconfianza en el sistema, será difícil que la iglesia se atreva a emerger. “Estamos librando una gran lucha en este sentido- admitió Yildiz-. Nuestro verdadero propósito en esta lucha es adoptar una actitud abierta y transparente hacia los gobiernos locales, así como ante nuestro Estado”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada