La primera explicación que viene a la cabeza es que a los inmigrantes les hayan subido el sueldo, o bien que haya más extranjeros cobrando salarios similares. No es el caso.
El aumento de las remesas se debe, en primer lugar, a que la crisis laboral ahora es menos aguda de lo que llegó a ser para ellos. En enero, la caída interanual de inmigrantes inscritos en la Seguridad Social era del 3,1%, lejos de los ratios del 15% que se daban en 2009. “No se destruye empleo formal a la velocidad de 2009 y 2010, pero tampoco se crea con fuerza todavía”, apunta.
Los envíos desde España al extranjero crecen, sobre todo por la adaptación de los inmigrantes a la situación económica. Las remesas crecieron un 16,7% respecto al mismo periodo de 2010. Si entre enero y marzo del año pasado los inmigrantes hicieron llegar 1.582 millones de euros a sus países de origen, este año mandaron 1.846, según los datos del Banco de España.
Eso sí, las cifras no salen solo de esa ligera recuperación económica, sino de la adaptación al entorno. “Más por esfuerzo y renuncias que porque los inmigrantes se lo hayan encontrado”, sintetiza Íñigo Moré. ¿Qué hacen para enviar remesas? Las estrategias son variadas. Es muy socorrido que las familias se disgreguen, según Vladimir Paspuel, presidente de la Asociación hispano ecuatoriana Rumiñahui: “Retornan el esposo y los niños y la mujer se queda trabajando, por ejemplo, como interna en el servicio doméstico”. De esta manera, todos los gastos de manutención se trasladan al país de origen.
En cuanto a los que más y menos envían, desde Remesas.org señalan que, si se cuantifica el sacrificio salarial, los que prescinden de una mayor parte de su salario son paraguayos y bolivianos (casi el 30%), mientras que los argentinos rondan el 8% y otros (británicos, ciudadanos de países con más renta per cápita que España) no dan nada. En términos absolutos, chinos y filipinos son los que más mandan: unos 3.000 euros al año.






!!!!!!!!!!!!!!!!EVASION DE CAPITALES PERMITIDA!!!!!!!!!!!!!
Qué manía en incluir a los ciudadados de la UE (en el artículo se menciona a británicos) entre los “inmigrantes”, cuando en realidad no son tales, sino ciudadanos legítimos europeos que se asientan en España en su jubilación y que no vienen ,precisamente a chupar del bote o a ser mantenidos por el Estado. Cierto que se benefician de la Seguridad Social, etc, pero vienen a consumir, a gastarse su pensión y a vivir los telediarios que el profeta les deja de vida.
Supongo que incluyen en las estadísticas a los europeos para compensarlas y maquillarlas.
Un británico (o un italiano, etc…), es en España, un extranjero con derechos de ciudadanía europea , pero no un inmigrante.
Si dicen que vienen a trabajar a Ex-paña para que ¡¡¡ cajaros !!! envian parte de sus sueldos a sus paises de origenes. Esto es algo que no podria suceder ya que se va perdiendo parte de la economia y cada vez mas sumergidos en una espiral de deuda.
No te preocupes, la cantidad de dinero que mandan los inmigrantes a sus países es pequeñisima en comparación a los capitales que regresan de Latinoamerica, Asia y África las empresas y Bancos españoles apostados en esas regiones. Lo único malo es que no lo reparten con los demás españoles y tu no serás la excepción.