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Los españoles somos descendientes de los que expulsaron a los sefarditas, y les venimos endosando a los judíos el sambenito de mala gente, usurera, ultrareligiosa e intransigente. Paralelamente hemos sufrido, a la contra, fobias internacionales similares a aquellas. Fobias que están apadrinadas y sostenidas, también, por descendientes de sefarditas huidos o expulsados de España.

Es curioso que haya resultado más dominante, “eficaz” y convincente la Leyenda Negra anti judía, que toda la simpatía y solidaridad que debió generar el horror del Holocausto. Los judíos debieron hacer mucho más hincapié en dotarse internacionalmente de un marco jurídico que persiguiese la consolidación de esa Leyenda Negra, que en conseguir que sea delito negar el Holocausto. A fin de cuentas, los Tribunales Internacionales tampoco le aplican esa ley a tiranos como Ahmadineyad.

Los vecinos agresivos de Israel se han especializado en difundir y potenciar esa Leyenda Negra contra los judíos, aprovechando que ya existía con anterioridad y socavando toda simpatía mundial y caridad hacia ellos por el Holocausto padecido y por sus muchas calamidades sufridas. Está resultando ser una táctica muy eficaz. De trasfondo, ahí están los petrodólares de muy diversa procedencia, lo mismo que numerosos medios de comunicación que se prestan a tan rentable propósito.

No es que los musulmanes formen una piña de solidaridad alrededor de los palestinos. No hay religión más dividida que esa, como vemos en las numerosas matanzas que aun hoy día se infringen. Simplemente es que mientras los palestinos reclamen territorios a la minúscula Israel, se olvidan que están desparramados también por Jordania, Egipto y otros países “hermanos”.

Paralelamente, los separatistas españoles maman del conflicto árabe-israelí y copian a los palestinos. Se apoyan en la Leyenda Negra anti española para hacer olvidar que en España ya imperaba el Derecho y la Justicia en cuanto nuestros padres y abuelos derrotaron a las izquierdas mata católicos. Ignorando que España supo y quiso evolucionar en un tiempo récord hacia la Democracia, dándole una nueva oportunidad a la izquierda estalinista. Ya sabemos que ha resultado ser una oportunidad baldía. Han vuelto a las andadas de odio al catolicismo.

Nuestro separatismo patrio es joven y de diseño, por más que se esfuercen los catalanes y vascos en crearse una historia inexistente, a medida de sus intereses hegemonistas y expansionistas.

Los discursos de nuestros separatistas y de los izquierdistas que los apoyan para mantenerse en el poder, son muy parecidos a los de los palestinos y están llenos de tópicos, falsedades y referencias a la Libertad de los pueblos oprimidos.

De ahí que resulte tan grotesco que haya españoles separatistas pero pro-judíos. Padecen la esquizofrenia de atacar y defender las mismas situaciones. Solo que una de ellas es artificial y reciente, mientras la otra es ancestral y originada por matanzas, invasiones, expulsiones. Solo hay que ver cuántos judíos quedan en el Mundo para ser un pueblo tan antiguo, tan extendido y tan prolijo en nacimientos.

Doblemente grotesco que haya judíos que se identifiquen con los separatistas españoles, como si ambos casos fueran los mismos.

En fin... veremos cómo evoluciona la Asamblea de la ONU en relación con los judíos. Personalmente creo que deberíamos estar trabajando ya en la creación de un Organismo que comprendiese solo a los países civilizados, inmunes al fanatismo religioso.

Francisco Segura | Los judíos y los españoles compartimos similar problema: Una respectiva Leyenda Negra

Los españoles somos descendientes de los que expulsaron a los sefarditas, y les venimos endosando a los judíos el sambenito de mala gente, usurera, ultrareligiosa e intransigente. Paralelamente hemos sufrido, a la contra, fobias internacionales similares a aquellas. Fobias que están apadrinadas y sostenidas, también, por descendientes de sefarditas huidos o expulsados de España.

Es curioso que haya resultado más dominante, “eficaz” y convincente la Leyenda Negra anti judía, que toda la simpatía y solidaridad que debió generar el horror del Holocausto. Los judíos debieron hacer mucho más hincapié en dotarse internacionalmente de un marco jurídico que persiguiese la consolidación de esa Leyenda Negra, que en conseguir que sea delito negar el Holocausto. A fin de cuentas, los Tribunales Internacionales tampoco le aplican esa ley a tiranos como Ahmadineyad.

Los vecinos agresivos de Israel se han especializado en difundir y potenciar esa Leyenda Negra contra los judíos, aprovechando que ya existía con anterioridad y socavando toda simpatía mundial y caridad hacia ellos por el Holocausto padecido y por sus muchas calamidades sufridas. Está resultando ser una táctica muy eficaz. De trasfondo, ahí están los petrodólares de muy diversa procedencia, lo mismo que numerosos medios de comunicación que se prestan a tan rentable propósito.

No es que los musulmanes formen una piña de solidaridad alrededor de los palestinos. No hay religión más dividida que esa, como vemos en las numerosas matanzas que aun hoy día se infringen. Simplemente es que mientras los palestinos reclamen territorios a la minúscula Israel, se olvidan que están desparramados también por Jordania, Egipto y otros países “hermanos”.

Paralelamente, los separatistas españoles maman del conflicto árabe-israelí y copian a los palestinos. Se apoyan en la Leyenda Negra anti española para hacer olvidar que en España ya imperaba el Derecho y la Justicia en cuanto nuestros padres y abuelos derrotaron a las izquierdas mata católicos. Ignorando que España supo y quiso evolucionar en un tiempo récord hacia la Democracia, dándole una nueva oportunidad a la izquierda estalinista. Ya sabemos que ha resultado ser una oportunidad baldía. Han vuelto a las andadas de odio al catolicismo.

Nuestro separatismo patrio es joven y de diseño, por más que se esfuercen los catalanes y vascos en crearse una historia inexistente, a medida de sus intereses hegemonistas y expansionistas.

Los discursos de nuestros separatistas y de los izquierdistas que los apoyan para mantenerse en el poder, son muy parecidos a los de los palestinos y están llenos de tópicos, falsedades y referencias a la Libertad de los pueblos oprimidos.

De ahí que resulte tan grotesco que haya españoles separatistas pero pro-judíos. Padecen la esquizofrenia de atacar y defender las mismas situaciones. Solo que una de ellas es artificial y reciente, mientras la otra es ancestral y originada por matanzas, invasiones, expulsiones. Solo hay que ver cuántos judíos quedan en el Mundo para ser un pueblo tan antiguo, tan extendido y tan prolijo en nacimientos.

Doblemente grotesco que haya judíos que se identifiquen con los separatistas españoles, como si ambos casos fueran los mismos.

En fin... veremos cómo evoluciona la Asamblea de la ONU en relación con los judíos. Personalmente creo que deberíamos estar trabajando ya en la creación de un Organismo que comprendiese solo a los países civilizados, inmunes al fanatismo religioso.

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