publi

Por Dazibao-Ñ-/
Hoy se harán públicos los resultados de las autopsias practicadas a las víctimas de la masacre del pasado 9 de octubre en El Cairo. Sin embargo, militares y policías intentan falsear la verdad de lo ocurrido acusando a los cristianos de haber iniciado los incidentes, aunque los vídeos y testimonios gráficos demuestran lo contrario. Por su parte, Obama ha aceptado íntegramente la versión de los asesinos , y la Unión Europea ha evacuado una nota en la que se manifiesta a favor de una “pacífica convivencia” en Egipto.



Los cristianos se manifestaban legal y pacíficamente el 9 de octubre cerca de la Plaza Tahir, cuando policías y militares dispararon contra ellos. Unos murieron a consecuencia de las balas y otros aplastados por los tanques. Según un representante del Centro de Rehabilitación para las Víctimas de la Tortura que presenció la práctica de ocho autopsias: “Es evidente que seis cuerpos habían sido aplastados por vehículos pesados, y  en dos cadáveres se apreciaba un ‘excesivo’ número de heridas de bala”. Desde entonces, se espera el resultado del resto de las autopsias que, según algunas fuentes, pueden aportar conclusiones falsas, como ha sido el caso de Daniel Mina.

El cristiano Daniel Mina, que se había convertido a sus 19 años en un héroe de la “Primavera Árabe”murió el día 9 despedazado al ser arrollado por un vehículo blindado tras recibir varios disparos; pero en el certificado de defunción no se menciona la causa de su muerte, lo que indica la inequívoca voluntad de régimen de ocultar la verdad sobre lo sucedido.

Los militares egipcios afirman que todas las acusaciones referidas a sus actividades criminales durante esa sangrienta jornada son falsas; niegan que los soldados tuvieran munición de guerra y declaran, contra toda evidencia, que los blindados no provocaron ningún daño entre los manifestantes. Además, insisten en que fueron los cristianos quienes atacaron violentamente a los centenares de militares que se habían desplegado en la zona de Maspero.

El Gobierno ha anunciado que los militares, es decir, los autores de la sangrienta matanza iniciarán una investigación; por su parte, el Ministro de Justicia declaró 10 de octubre que se estaba interrogando a los detenidos (cristianos) y que serían juzgados por un tribunal militar. El Ministro de Información que propaló desde la televisión pública que los cristianos habían asesinado en la tarde del día  9 a varios soldados y policías no ha dimitido, y sigue aventando desde los medios de comunicación oficiales sus campañas de odio contra los cristianos.

Pese a las dimensiones la matanza, la Unión Europea se limitó a emitir una genérica condena de la violencia en Egipto; pero  Obama fue más lejos al mostrar su dolor por la muerte de "manifestantes y militares" durante los enfrentamientos, al tiempo que pedía a ambas partes “contención”,  con lo que hizo suya la mentira aventada por el régimen.

Sin embargo, pese a los embustes lanzados  por el Gobierno egipcio lo cierto es que se  autorizó a los cristianos a manifestarse el 9 de octubre; y que durante la manifestación la televisión pública "informó" sobre la muerte de varios policías y militares a manos de violentos cristianos. También es cierto que los militares apalearon, dispararon y atropellaron deliberadamente a los cristianos con tanques y vehículos blindados, con el resultado de 36 víctimas mortales y centenares de heridos que inundaron los hospitales coptos de El Cairo.

Pero lo más infame, no es que ya nadie recuerde a estos caídos fuera de Egipto, aunque todavía no haya transcurrido un mes desde que tuvo lugar la aciaga jornada, sino que las víctimas sean calificadas por el régimen corrupto de ese país como salvajes  provocadores callejeros que se buscaron su propia desgracia.

Hoy se conocerán los resultados de las autopsias practicadas a las 36 víctimas de la matanza del 9 de octubre

Por Dazibao-Ñ-/
Hoy se harán públicos los resultados de las autopsias practicadas a las víctimas de la masacre del pasado 9 de octubre en El Cairo. Sin embargo, militares y policías intentan falsear la verdad de lo ocurrido acusando a los cristianos de haber iniciado los incidentes, aunque los vídeos y testimonios gráficos demuestran lo contrario. Por su parte, Obama ha aceptado íntegramente la versión de los asesinos , y la Unión Europea ha evacuado una nota en la que se manifiesta a favor de una “pacífica convivencia” en Egipto.



Los cristianos se manifestaban legal y pacíficamente el 9 de octubre cerca de la Plaza Tahir, cuando policías y militares dispararon contra ellos. Unos murieron a consecuencia de las balas y otros aplastados por los tanques. Según un representante del Centro de Rehabilitación para las Víctimas de la Tortura que presenció la práctica de ocho autopsias: “Es evidente que seis cuerpos habían sido aplastados por vehículos pesados, y  en dos cadáveres se apreciaba un ‘excesivo’ número de heridas de bala”. Desde entonces, se espera el resultado del resto de las autopsias que, según algunas fuentes, pueden aportar conclusiones falsas, como ha sido el caso de Daniel Mina.

El cristiano Daniel Mina, que se había convertido a sus 19 años en un héroe de la “Primavera Árabe”murió el día 9 despedazado al ser arrollado por un vehículo blindado tras recibir varios disparos; pero en el certificado de defunción no se menciona la causa de su muerte, lo que indica la inequívoca voluntad de régimen de ocultar la verdad sobre lo sucedido.

Los militares egipcios afirman que todas las acusaciones referidas a sus actividades criminales durante esa sangrienta jornada son falsas; niegan que los soldados tuvieran munición de guerra y declaran, contra toda evidencia, que los blindados no provocaron ningún daño entre los manifestantes. Además, insisten en que fueron los cristianos quienes atacaron violentamente a los centenares de militares que se habían desplegado en la zona de Maspero.

El Gobierno ha anunciado que los militares, es decir, los autores de la sangrienta matanza iniciarán una investigación; por su parte, el Ministro de Justicia declaró 10 de octubre que se estaba interrogando a los detenidos (cristianos) y que serían juzgados por un tribunal militar. El Ministro de Información que propaló desde la televisión pública que los cristianos habían asesinado en la tarde del día  9 a varios soldados y policías no ha dimitido, y sigue aventando desde los medios de comunicación oficiales sus campañas de odio contra los cristianos.

Pese a las dimensiones la matanza, la Unión Europea se limitó a emitir una genérica condena de la violencia en Egipto; pero  Obama fue más lejos al mostrar su dolor por la muerte de "manifestantes y militares" durante los enfrentamientos, al tiempo que pedía a ambas partes “contención”,  con lo que hizo suya la mentira aventada por el régimen.

Sin embargo, pese a los embustes lanzados  por el Gobierno egipcio lo cierto es que se  autorizó a los cristianos a manifestarse el 9 de octubre; y que durante la manifestación la televisión pública "informó" sobre la muerte de varios policías y militares a manos de violentos cristianos. También es cierto que los militares apalearon, dispararon y atropellaron deliberadamente a los cristianos con tanques y vehículos blindados, con el resultado de 36 víctimas mortales y centenares de heridos que inundaron los hospitales coptos de El Cairo.

Pero lo más infame, no es que ya nadie recuerde a estos caídos fuera de Egipto, aunque todavía no haya transcurrido un mes desde que tuvo lugar la aciaga jornada, sino que las víctimas sean calificadas por el régimen corrupto de ese país como salvajes  provocadores callejeros que se buscaron su propia desgracia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada