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Por Dazibao-Ñ-/
Salah Muna, candidata salafista al Parlamento egipcio, ha declarado: “Las mujeres somos inferiores al hombre en inteligencia y religión; por esta razón, no es posible que tengamos autoridad sobre los hombres”.



La salafista Muna, consciente de su inferior condición, ha afirmado que una mujer no debe aspirar a la presidencia del país, aunque sí puede ser parlamentaria, ya que en este caso su autoridad es sólo parcial.

La candidata, que actualmente preside la Asociación de Caridad Manabir Al-Nur, ha expresado su voluntad de luchar incansablemente para que se instaure la Sharía en Egipto, puesto que Alá ordena la amputación de la mano del ladrón, la separación entre hombres y mujeres en lugares públicos y vestir de manera adecuada, lo que significa niqab negro para las señoras y un atuendo de color blanco para los caballeros

Salih Muna , aunque parece una persona de escasas luces cubierta con un sudario negro, sabe de lo que habla puesto que es una  buena conocedora del Corán y los hadices, que son los dichos y hechos del profeta Mahoma. En su carrera política de gran inspiración ha sido el hadiz 210 de Al-Bujari:

De Abu Sa’id Al-Judri , que Alá esté complacido con él, que dijo:”Salió ante nosotros el Mensajero de Alá (...) en dirección al lugar de oración y paso por donde se encontraban las mujeres y dijo:”¡Mujeres! dad  limosna, pues he visto en sueños que vosotras sois la mayor parte de los moradores del Infierno”. Y dijeron: “ ¿Y por qué, Mensajero de Alá?” Dijo:” Maldecís mucho y sois desagradecidas con quien convivís. No he visto incompletas de intelecto [estúpidas] y de religión que más se lleven el seso de un hombre con entereza que una de vosotras”. Dijeron: “Y cuál es nuestra carencia de intelecto y religión, ¡Oh! Mensajero de Alá?”  Y el Profeta dijo: “¿Acaso el testimonio de una mujer no es como medio testimonio de un hombre?”. Respondieron: “Así es”. Dijo: “Pues eso forma parte de su carencia de inteligencia. ¿Y acaso cuando menstrúa no deja de rezar y ayunar?”. Respondieron: “Así es”. Dijo el Enviado de Alá: “ Pues eso forma parte de su carencia en el conocimiento de la religión”.

También la sura 4: 34 del Noble Corán ha influido decisivamente en su pensamiento político:

Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia  que Alá ha dado a unos sobre otros (...) Las mujeres virtuosas  son devotas  y cuidan de sus maridos (...) ¡Amonestad  a aquéllas que temáis que se rebelen , dejadlas solas en el lecho, pegadles!”...

Muna es uno de esos capullos involucionistas que han florecido al calor de la “Primavera Árabe”, entre los aplausos de desorientados políticos y las risibles crónicas de estultos periodistas occidentales que no entienden algo muy simple: La democracia y el islam son conceptos incompatibles.

Según una candidata al Parlamento egipcio:“Las mujeres somos inferiores al hombre en inteligencia y religión

Por Dazibao-Ñ-/
Salah Muna, candidata salafista al Parlamento egipcio, ha declarado: “Las mujeres somos inferiores al hombre en inteligencia y religión; por esta razón, no es posible que tengamos autoridad sobre los hombres”.



La salafista Muna, consciente de su inferior condición, ha afirmado que una mujer no debe aspirar a la presidencia del país, aunque sí puede ser parlamentaria, ya que en este caso su autoridad es sólo parcial.

La candidata, que actualmente preside la Asociación de Caridad Manabir Al-Nur, ha expresado su voluntad de luchar incansablemente para que se instaure la Sharía en Egipto, puesto que Alá ordena la amputación de la mano del ladrón, la separación entre hombres y mujeres en lugares públicos y vestir de manera adecuada, lo que significa niqab negro para las señoras y un atuendo de color blanco para los caballeros

Salih Muna , aunque parece una persona de escasas luces cubierta con un sudario negro, sabe de lo que habla puesto que es una  buena conocedora del Corán y los hadices, que son los dichos y hechos del profeta Mahoma. En su carrera política de gran inspiración ha sido el hadiz 210 de Al-Bujari:

De Abu Sa’id Al-Judri , que Alá esté complacido con él, que dijo:”Salió ante nosotros el Mensajero de Alá (...) en dirección al lugar de oración y paso por donde se encontraban las mujeres y dijo:”¡Mujeres! dad  limosna, pues he visto en sueños que vosotras sois la mayor parte de los moradores del Infierno”. Y dijeron: “ ¿Y por qué, Mensajero de Alá?” Dijo:” Maldecís mucho y sois desagradecidas con quien convivís. No he visto incompletas de intelecto [estúpidas] y de religión que más se lleven el seso de un hombre con entereza que una de vosotras”. Dijeron: “Y cuál es nuestra carencia de intelecto y religión, ¡Oh! Mensajero de Alá?”  Y el Profeta dijo: “¿Acaso el testimonio de una mujer no es como medio testimonio de un hombre?”. Respondieron: “Así es”. Dijo: “Pues eso forma parte de su carencia de inteligencia. ¿Y acaso cuando menstrúa no deja de rezar y ayunar?”. Respondieron: “Así es”. Dijo el Enviado de Alá: “ Pues eso forma parte de su carencia en el conocimiento de la religión”.

También la sura 4: 34 del Noble Corán ha influido decisivamente en su pensamiento político:

Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia  que Alá ha dado a unos sobre otros (...) Las mujeres virtuosas  son devotas  y cuidan de sus maridos (...) ¡Amonestad  a aquéllas que temáis que se rebelen , dejadlas solas en el lecho, pegadles!”...

Muna es uno de esos capullos involucionistas que han florecido al calor de la “Primavera Árabe”, entre los aplausos de desorientados políticos y las risibles crónicas de estultos periodistas occidentales que no entienden algo muy simple: La democracia y el islam son conceptos incompatibles.

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