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El pasado 24 octubre, la Federación Internacional de los Derechos Humanos y la Organización Mundial Contra la Tortura denunciaron en su informe anual el intenso acoso que este año sufrieron muchos defensores de los derechos humanos en todo el mundo, incluidos los de los países árabes.




Según reza su propia cuenta de Twitter, Aliaa es una joven egipcia que se autodefine como "secular, liberal, feminista, vegetariana e independentista de Egipto".

Además utilizó su página personal de Facebook para inundarla de "los gritos en contra de la sociedad de la violencia, el racismo, el sexismo, el acoso sexual y la hipocresía".

También ha reconocido que era ella la que inició la campaña que pedía que "los hombres lleven también velo" en distintos eventos. Una campaña para mostrar su oposición ante la obligatoriedad de que las mujeres lleven velo. Aliaa publicó la foto en su propio blog, junto a las de otros desnudos de gente... y la ilustración de un gato.

El director del Instituto de El Cairo para el Estudio de los Derechos Humanos, Bahey el Din Hasan, aseguró que "la situación de los defensores de derechos humanos se ha degradado en Egipto de una forma sin precedentes después de la revolución".

Hasan agregó que los activistas se quejan de "amenazas serias" por parte del Gobierno y del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, la máxima autoridad en el país después de que el presidente Hosni Mubarak renunciara a su cargo el pasado 11 de febrero, al culminar una rebelión popular contra su régimen.

Según Hasan, las autoridades del país aseguran que las organizaciones de derechos humanos reciben fondos del extranjero o atentan contra la seguridad nacional como pretexto para desacreditarlas, bloquear sus actividades y esquivar sus críticas.

De hecho, ya el pasado mes de octubre, 36 de las principales ONG egipcias denunciaron una campaña de las autoridades del país para desprestigiarlas bajo el argumento de que reciben financiación extranjera.

El activista explicó que la junta militar pretende menguar la influencia de los activistas en el país para evitar que se produzca otra revolución en Egipto y al mismo tiempo preparar el terreno para que el Ejército siga siendo la fuerza dominante después del traspaso del poder a los civiles.

Una egipcia se desnuda para defender la libertad

El pasado 24 octubre, la Federación Internacional de los Derechos Humanos y la Organización Mundial Contra la Tortura denunciaron en su informe anual el intenso acoso que este año sufrieron muchos defensores de los derechos humanos en todo el mundo, incluidos los de los países árabes.




Según reza su propia cuenta de Twitter, Aliaa es una joven egipcia que se autodefine como "secular, liberal, feminista, vegetariana e independentista de Egipto".

Además utilizó su página personal de Facebook para inundarla de "los gritos en contra de la sociedad de la violencia, el racismo, el sexismo, el acoso sexual y la hipocresía".

También ha reconocido que era ella la que inició la campaña que pedía que "los hombres lleven también velo" en distintos eventos. Una campaña para mostrar su oposición ante la obligatoriedad de que las mujeres lleven velo. Aliaa publicó la foto en su propio blog, junto a las de otros desnudos de gente... y la ilustración de un gato.

El director del Instituto de El Cairo para el Estudio de los Derechos Humanos, Bahey el Din Hasan, aseguró que "la situación de los defensores de derechos humanos se ha degradado en Egipto de una forma sin precedentes después de la revolución".

Hasan agregó que los activistas se quejan de "amenazas serias" por parte del Gobierno y del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, la máxima autoridad en el país después de que el presidente Hosni Mubarak renunciara a su cargo el pasado 11 de febrero, al culminar una rebelión popular contra su régimen.

Según Hasan, las autoridades del país aseguran que las organizaciones de derechos humanos reciben fondos del extranjero o atentan contra la seguridad nacional como pretexto para desacreditarlas, bloquear sus actividades y esquivar sus críticas.

De hecho, ya el pasado mes de octubre, 36 de las principales ONG egipcias denunciaron una campaña de las autoridades del país para desprestigiarlas bajo el argumento de que reciben financiación extranjera.

El activista explicó que la junta militar pretende menguar la influencia de los activistas en el país para evitar que se produzca otra revolución en Egipto y al mismo tiempo preparar el terreno para que el Ejército siga siendo la fuerza dominante después del traspaso del poder a los civiles.

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