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La violación en la Gran Bretaña multicultural

Por Dazibao-Ñ-/
Jailat Khan y Shahzada Khan, afganos de 16 años de edad, secuestraron y violaron el 12 de junio a una joven de 20 años en la ciudad inglesa de Leeds. Ambos  musulmanes fueron captados por las cámaras de un circuito cerrado de televisión dando muestras de satisfacción por el delito perpetrado; por otro lado, las pruebas de ADN no dejaron margen de duda sobre su culpabilidad. El 23 de diciembre se ha conocido que un tribunal ha reducido notablemente la pena que en su día se impuso a Mahoma Boudjenane, por la violación de una filipina y la decapitación de uno de sus vecinos en 2008.



Jailat y Shahzada merodeaban el 12 de junio por las calles de Leeds buscando una presa, cuando vieron salir de un local nocturno a una joven a la que decidieron seguir hasta llegar cerca de un callejón oscuro, lugar al que la arrastraron  violentamente para  violarla entre golpes y amenazas. La joven fue “cazada” mientras hablaba por el móvil con su novio, por lo que éste pudo escuchar durante 30  angustiosos segundos los gritos de la víctima. Más tarde, las cámaras de un circuito cerrado de televisión grabaron a los dos afganos “entusiasmados” después de cometer la brutal agresión sexual.

Jailat, el autor material de la violación ha sido condenado a cinco años de privación de libertad, mientras que Shahzada, el encargado de inmovilizar a la joven, permanecerá cuatro años entre rejas.

Pero el joven Jailat, contumaz en el error, después de ser detenido no perdió el tiempo. Según el Mail Online, un portavoz de la policía manifestó que el adolescente “ tenía una actitud preocupante hacia las mujeres”, ya que encontrándose bajo custodia policial intentó violar a una funcionaria del centro.

Otro pintoresco caso de enriquecimiento cultural es el de Mahoma Boudjenane, argelino en situación ilegal de 49 años, a quien se le ha reducido sustancialmente la condena impuesta por la violación de una filipina y la decapitación de un vecino, debido a que durante la instrucción de la causa no se tuvo en cuenta que Mahoma “escuchaba voces en un idioma desconocido” y que sufría otras alteraciones mentales.

Mahoma había secuestrado en 2008 a una empleada de hogar de nacionalidad filipina a la que afeitó la cabeza y violó repetidamente. La víctima fue liberada por el agresor cuando “juró” que se convertiría al islam para casarse con él. Por supuesto, la filipina incumplió sus promesas y no regresó al domicilio del argelino. Poco tiempo más tarde, el magrebí golpeó en el cráneo con un martillo y decapitó con un cuchillo de carnicero a Lakhdar Ouyahia, su vecino del piso de arriba, por sospechar que había mantenido unos cuantos coitos con su “prometida” filipina, después introdujo la cabeza en una bolsa de plástico y la arrojó a un canal. Las cámaras del circuito cerrado de televisión del Metro londinense captaron a Mahoma portando una bolsita en cuyo interior se encontraba la cabeza aporreada de Lakhdar.



El juez Moss al condenarlo le espetó con gesto desabrido:” You are, it seems to me, a very dangerous individual”. Sin embargo, tras una apelación presentada en tiempo y forma, la condena ha sido reducida.

Curiosamente, Mohamed Boudjenane, que debió ser expulsado en 2001, seguía exigiendo en 2008 un subsidio por desempleo pese a su situación ilegal.

Según datos estadísticos, los musulmanes constituyen en Reino Unido el grupo que mayor propensión tiene hacia el delito de violación, lo que fue corroborado en febrero de este año por el exministro laborista Jack Straw, quien afirmó que los paquistaníes consideran a las chicas blancas “carne fácil para el abuso sexual”. En otros países europeos las estadísticas elaboradas por la policía u organismos gubernamentales especializados apuntan en la misma dirección, aunque el caso noruego resulta escalofriante, puesto que en 2009 todos los actos de agresión sexual cometidos en Oslo tuvieron como autores a varones de religión musulmana.

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