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Por Juanjo Armas /
Lo venimos diciendo desde hace años: el Islam es incompatible con Occidente. La demostración empírica tiene multitud de ejemplos que lo demuestran. El último ha ocurrido en Francia, donde un musulmán ha sido condenado por haber golpeado a una enfermera que retiró el burka de su mujer cuando estaba de parto.



Nassim Mimoune, de 24 años y nacido en Seine-Saint-Denis, acompañó a su esposa embarazada a un hospital de Marsella este verano, cuando le comenzaron las contracciones de parto.

Primero se opuso a que la matrona intentara practicar un tacto vaginal a su mujer, que asentía al tratamiento. Mimoune la amenazó con divorciarse diciendo que en Francia siempre intentaban "violar" a sus mujeres.

Cuando la esposa entró en la sala de partos, el equipo médico, ante los ruegos de la parturienta, dejó al marido entrar en la sala. Pero cuando vio que el anestesista procedía a retirar el velo integral a su mujer para aplicarle la anestesia, la emprendió a golpes con el personal sanitario, y en especial con una de las enfermeras, explica la prensa francesa. La mujer dio a luz a un niño y los servicios de seguridad detuvieron al hombre.

La sentencia que le condena a seis meses de prisión sostiene que la ley francesa "está por encima de sus convicciones religiosas".

Musulmán condenado por golpear a una enfermera que retiró el burka a su esposa durante el parto

Por Juanjo Armas /
Lo venimos diciendo desde hace años: el Islam es incompatible con Occidente. La demostración empírica tiene multitud de ejemplos que lo demuestran. El último ha ocurrido en Francia, donde un musulmán ha sido condenado por haber golpeado a una enfermera que retiró el burka de su mujer cuando estaba de parto.



Nassim Mimoune, de 24 años y nacido en Seine-Saint-Denis, acompañó a su esposa embarazada a un hospital de Marsella este verano, cuando le comenzaron las contracciones de parto.

Primero se opuso a que la matrona intentara practicar un tacto vaginal a su mujer, que asentía al tratamiento. Mimoune la amenazó con divorciarse diciendo que en Francia siempre intentaban "violar" a sus mujeres.

Cuando la esposa entró en la sala de partos, el equipo médico, ante los ruegos de la parturienta, dejó al marido entrar en la sala. Pero cuando vio que el anestesista procedía a retirar el velo integral a su mujer para aplicarle la anestesia, la emprendió a golpes con el personal sanitario, y en especial con una de las enfermeras, explica la prensa francesa. La mujer dio a luz a un niño y los servicios de seguridad detuvieron al hombre.

La sentencia que le condena a seis meses de prisión sostiene que la ley francesa "está por encima de sus convicciones religiosas".

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