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Por Dazibao-Ñ-/
Irán ha declarado fuera de la ley a Barbie porque destruye “los valores culturales de la nación”; sin embargo, los ayatolás no se han pronunciado sobre la suerte que correrá Kent, su “cónyuge”.

 

Barbie, la conocida muñeca norteamericana, ha sido proscrita de Irán, aunque la medida se estaba gestando desde 1996. Las autoridades han anunciado que la criatura de Mattel será buscada por la  policía religiosa en todas las jugueterías de la República Islámica de Irán, por lo que se deduce que se decretará una orden de busca y captura  en su contra.

Tan esperpéntico como el hecho de que una Barbie sea detenida por la fuerza pública es el argumento que se utiliza para erradicar su presencia en el país: es contraria al islam. Pero la nación que lapida a las mujeres y ahorca a los apóstatas no ha sido el primero en escarnecer y prohibir la  libre circulación de Barbie, ya que Arabia Saudí hizo lo mismo en 2003 por cuando la referida muñeca “ofendía al islam” pero... ¿Qué dijo sobre el “Profeta”? ¿qué fechoría cometió la muñeca de escuálidas formas para merecer tan duro castigo?

Sin  embargo, las niñas que todavía no son aptas para el consumo sexual  tienen a su disposición una amiguita que sí es portadora de buenos valores islámicos, como la sumisión y al amor a la yihad, que se llama “Fulla” y  es más candorosa y casta que su rubia homóloga occidental.

Fulla, que se está fabricando en los Emiratos Árabes Unidos, ha tenido un gran éxito de crítica y público, cosa que nadie podrá negar por ser la única muñeca que se puede comprar en varios países musulmanes. En realidad, Fulla, sería una fracasada si se viera obligada a competir con la “rubia” según las reglas del mercado, como lo demuestra el hecho de que la Barbie con burka y niqab resultó ser un fiasco considerable, tal vez porque las niñas se aburrían con un trazo de plástico sin cara y envuelto en trapos oscuros.

Los imanes han llamado a Barbie de todo menos alcahueta y bruja, la han declarado enemiga del islam, la han  proscrito y anatemizado como putilla; pero quienes condenan a la “lasciva” muñeca no claman contra los matrimonios concertados de que son víctimas niñas que sólo tienen siete, ocho y nueve años de edad en no pocas naciones musulmanas. En Irán se ha prohibido la venta de Barbie por  representar su “persona” un atentado contra la moral, pero según la legislación civil basada en las enseñanzas de Mahoma, las niñas de nueve años pueden contraer válido matrimonio, lo que convierte a este país en un infame sumidero pedófilo. Qué pintoresca es la moral islámica.

Prohiben la venta de Barbie por ser una muñeca contraria al islam

Por Dazibao-Ñ-/
Irán ha declarado fuera de la ley a Barbie porque destruye “los valores culturales de la nación”; sin embargo, los ayatolás no se han pronunciado sobre la suerte que correrá Kent, su “cónyuge”.

 

Barbie, la conocida muñeca norteamericana, ha sido proscrita de Irán, aunque la medida se estaba gestando desde 1996. Las autoridades han anunciado que la criatura de Mattel será buscada por la  policía religiosa en todas las jugueterías de la República Islámica de Irán, por lo que se deduce que se decretará una orden de busca y captura  en su contra.

Tan esperpéntico como el hecho de que una Barbie sea detenida por la fuerza pública es el argumento que se utiliza para erradicar su presencia en el país: es contraria al islam. Pero la nación que lapida a las mujeres y ahorca a los apóstatas no ha sido el primero en escarnecer y prohibir la  libre circulación de Barbie, ya que Arabia Saudí hizo lo mismo en 2003 por cuando la referida muñeca “ofendía al islam” pero... ¿Qué dijo sobre el “Profeta”? ¿qué fechoría cometió la muñeca de escuálidas formas para merecer tan duro castigo?

Sin  embargo, las niñas que todavía no son aptas para el consumo sexual  tienen a su disposición una amiguita que sí es portadora de buenos valores islámicos, como la sumisión y al amor a la yihad, que se llama “Fulla” y  es más candorosa y casta que su rubia homóloga occidental.

Fulla, que se está fabricando en los Emiratos Árabes Unidos, ha tenido un gran éxito de crítica y público, cosa que nadie podrá negar por ser la única muñeca que se puede comprar en varios países musulmanes. En realidad, Fulla, sería una fracasada si se viera obligada a competir con la “rubia” según las reglas del mercado, como lo demuestra el hecho de que la Barbie con burka y niqab resultó ser un fiasco considerable, tal vez porque las niñas se aburrían con un trazo de plástico sin cara y envuelto en trapos oscuros.

Los imanes han llamado a Barbie de todo menos alcahueta y bruja, la han declarado enemiga del islam, la han  proscrito y anatemizado como putilla; pero quienes condenan a la “lasciva” muñeca no claman contra los matrimonios concertados de que son víctimas niñas que sólo tienen siete, ocho y nueve años de edad en no pocas naciones musulmanas. En Irán se ha prohibido la venta de Barbie por  representar su “persona” un atentado contra la moral, pero según la legislación civil basada en las enseñanzas de Mahoma, las niñas de nueve años pueden contraer válido matrimonio, lo que convierte a este país en un infame sumidero pedófilo. Qué pintoresca es la moral islámica.

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