La revista insinúa que el vídeo podría haber sido difundido por el exnovio de Adele, el músico Slinki Sunbeam, al que la intérprete de “Rolling in the Deep” abandonó por el modelo Simon Konecki, con quien actualmente mantiene una relación.
La cantante británica Adele, la gran triunfadora en la última entrega de los premios Grammy, ha sido “cazada” en un vídeo sexual casero filmado en los asientos traseros de un coche y del que algunas imágenes han sido publicadas hoy por la revista francesa “Public”.
Las imágenes publicadas por la revista en “exclusiva”, constituyen un extracto del vídeo que no se ha difundido y que se filmó con un teléfono móvil en un aparcamiento londinense, siempre según el semanario.
En ellas se ve únicamente la cara de la cantante, de 23 años, en un momento en el que, según esa revista especializada en prensa rosa, Adele estaría teniendo un orgasmo.
Se trataría, según la tesis de “Public”, de una venganza de su expareja contra Adele, que ha logrado vender 16 millones de copias de su segundo álbum, “21″.








Hay que ser ciegos para no darse cuenta que la mujer del video no es Adele, por lo tanto la mala intención de la revista es obvia, mínimo una demanda por varios millones de euros, ya que esta noticia se ha regado como pólvora dañando la reputación de una chica tan talentosa.