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El clérigo radical islamista Omar Othman, «Abu Qutada», considerado como la mano derecha en Europa del difunto líder de Al Qaida, Osama bin Laden, abandonó el lunes la prisión de máxima seguridad de Reino Unido en la que permanecía aunque tendrá que cumplir unas estrictas condiciones de vigilancia. Según informó la BBC, Abu Qutada, de 51 años, dejó la cárcel de Long Lartin en la localidad de Evesham, dentro del condado inglés de Worcester, poco después de las nueve de la noche.

«Abu Qutada» nunca ha sido acusado formalmente de ningún delito en Reino Unido, donde ha permanecido bajo custodia o bajo arresto domiciliario desde 2002, fecha en la que fue arrestado. Durante dos años y medio estuvo bajo custodia en virtud de la legislación Belmarsh y después su situación ha sido la de inmigrante a la espera de deportación. Una corte de apelaciones refrendó la semana pasada el dictamen del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en el que rechazaba su extradición a Jordania por considerar que sería sometido a un juicio por terrorismo basándose en pruebas que podrían haber sido obtenidas bajo tortura. La decisión puso fin a un arresto que se ha prolongado durante seis años.

El clérigo deberá acatar un severo arresto domiciliario de 22 horas. Tan solo se le permitirá abandonar su domicilio dos horas al día y, además, estará siempre bajo vigilancia eléctronica. También tiene prohibido utilizar teléfono móvil o internet, así como acudir a una mezquita, predicar, publicar cualquier comunicado o reunirse con algunas de las 27 personas que figuran en una lista que se le ha entregado.

El Gobierno tiene ahora que resolver el futuro de una persona considerada por los jueces como una amenaza para la seguridad nacional. Un portavoz del gobierno británico ha insistido en que las autoridades tomarán «todas las medidas que sean necesarias para proteger a la población» y ha hecho hincapié que están estudiando «todas las opciones». «Seguimos defendiendo su expulsión de este país. Queremos que sea deportado», ha recalcado con determinación este portavoz.

Críticas del Partido Laborista

Desde las filas del Partido Laborista, la responsable de Interior, Yvette Cooper, ha acusado al Gobierno de no hacer todo lo necesario para impedir la salida de «Abu Qutada» de prisión. En este sentido, le ha reprochado que no recurriese la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y gestionase por vía urgente la deportación. El primer ministro británico, David Cameron, y el rey de Jordania, Abdalá II, hablaron por teléfono el pasado jueves y acordaron que encontrarían una «solución» para este caso.

En libertad la mano derecha de Bin Laden en Europa

El clérigo radical islamista Omar Othman, «Abu Qutada», considerado como la mano derecha en Europa del difunto líder de Al Qaida, Osama bin Laden, abandonó el lunes la prisión de máxima seguridad de Reino Unido en la que permanecía aunque tendrá que cumplir unas estrictas condiciones de vigilancia. Según informó la BBC, Abu Qutada, de 51 años, dejó la cárcel de Long Lartin en la localidad de Evesham, dentro del condado inglés de Worcester, poco después de las nueve de la noche.

«Abu Qutada» nunca ha sido acusado formalmente de ningún delito en Reino Unido, donde ha permanecido bajo custodia o bajo arresto domiciliario desde 2002, fecha en la que fue arrestado. Durante dos años y medio estuvo bajo custodia en virtud de la legislación Belmarsh y después su situación ha sido la de inmigrante a la espera de deportación. Una corte de apelaciones refrendó la semana pasada el dictamen del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en el que rechazaba su extradición a Jordania por considerar que sería sometido a un juicio por terrorismo basándose en pruebas que podrían haber sido obtenidas bajo tortura. La decisión puso fin a un arresto que se ha prolongado durante seis años.

El clérigo deberá acatar un severo arresto domiciliario de 22 horas. Tan solo se le permitirá abandonar su domicilio dos horas al día y, además, estará siempre bajo vigilancia eléctronica. También tiene prohibido utilizar teléfono móvil o internet, así como acudir a una mezquita, predicar, publicar cualquier comunicado o reunirse con algunas de las 27 personas que figuran en una lista que se le ha entregado.

El Gobierno tiene ahora que resolver el futuro de una persona considerada por los jueces como una amenaza para la seguridad nacional. Un portavoz del gobierno británico ha insistido en que las autoridades tomarán «todas las medidas que sean necesarias para proteger a la población» y ha hecho hincapié que están estudiando «todas las opciones». «Seguimos defendiendo su expulsión de este país. Queremos que sea deportado», ha recalcado con determinación este portavoz.

Críticas del Partido Laborista

Desde las filas del Partido Laborista, la responsable de Interior, Yvette Cooper, ha acusado al Gobierno de no hacer todo lo necesario para impedir la salida de «Abu Qutada» de prisión. En este sentido, le ha reprochado que no recurriese la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y gestionase por vía urgente la deportación. El primer ministro británico, David Cameron, y el rey de Jordania, Abdalá II, hablaron por teléfono el pasado jueves y acordaron que encontrarían una «solución» para este caso.

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