publi

Por Dazibao-Ñ-/
Abejarucos, buitres, ardillas y palomas, según los servicios de Inteligencia de varios países musulmanes, trabajan en calidad de espías al servicio de Israel. Los sionistas también han utilizado los servicios de ratas y tiburones para dañar los intereses de los seguidores de Mahoma.

En Turquía ha sido descubierta una red de espionaje formada por abejarucos que espiaban para Israel, según informa el diario Arutz Sheva, hecho que ha producido auténtica consternación en la comunidad ornitológica otomana. Mientras tanto, los sionistas guardan silencio, aunque las pruebas acusadoras son irrefutables.

Los manejos israelíes fueron desvelados cuando un agricultor encontró a un abejaruco fallecido, en posición de decúbito supino, con una anilla en una de sus patas en la que aparecía la palabra “Israel”. Es más, al ser examinado atentamente el interfecto se observó que una de sus fosas nasales era tres veces mayor que la otra,  por lo que los expertos en contraespionaje dedujeron que se le había introducido un dispositivo de vigilancia.

Sin embargo, esta no es, por supuesto, la única fechoría perpetrada por los israelíes. En 2008, la prestigiosa agencia de noticas palestina Wafa informaba sobre un complot judaico encaminado a expulsar a los mahometanos de la Ciudad Vieja de Jerusalén. ¿Cómo? pues mediante comandos de ratas inmunes al veneno. También en 2008, dos palomas fueron detenidas en Irán cerca de la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz. Las autoridades afirmaron que las avecillas estaban siendo utilizadas para espiar los avances nucleares de la República Islámica de Irán. Se desconoce si la pareja fue sometida a prácticas de tortura. Un año antes, la policía de los ayatolas detuvo a 12 ardillas porque espiaban al servicio de las potencias occidentales que intentaban destruir el régimen islámico. Egipto, en el verano de 2010, acusó al Mossad de trasladar a las playas del país a feroces y adiestrados tiburones para que atacaran a los turistas. En 2011, las autoridades saudíes le echaron el guante a un buitre portador de un GPS de la Universidad de Tel Aviv...otro ladino espía que, según las fuerzas de seguridad,  “formaba parte de un complot sionista”.

La Inteligencia islámica asombra por su perspicacia, su sabiduría... y  amenaza con matar a los israelíes de risa. Y mientras que los judíos espían con rencorosa afición a los muslimes con ardillas, palomos y buitres, la ciencia mahometana avanza para envidia e irritación de Israel, siendo ejemplo de ello las asombrosas investigaciones de la prestigiosa doctora Faten Abdel-Rahman Khorshid, quien basándose en los hadices ha descubierto la cura del cáncer. Sí, los ungüentos y pócimas de la doctora saudí, confeccionados a base de orina y excrementos de camello, tienen efectos salutíferos y todo lo sanan, salvo la idiotez islámica.

 

 

Idiotez islámica: Abejarucos espían en Turquía al servicio de Israel

Por Dazibao-Ñ-/
Abejarucos, buitres, ardillas y palomas, según los servicios de Inteligencia de varios países musulmanes, trabajan en calidad de espías al servicio de Israel. Los sionistas también han utilizado los servicios de ratas y tiburones para dañar los intereses de los seguidores de Mahoma.

En Turquía ha sido descubierta una red de espionaje formada por abejarucos que espiaban para Israel, según informa el diario Arutz Sheva, hecho que ha producido auténtica consternación en la comunidad ornitológica otomana. Mientras tanto, los sionistas guardan silencio, aunque las pruebas acusadoras son irrefutables.

Los manejos israelíes fueron desvelados cuando un agricultor encontró a un abejaruco fallecido, en posición de decúbito supino, con una anilla en una de sus patas en la que aparecía la palabra “Israel”. Es más, al ser examinado atentamente el interfecto se observó que una de sus fosas nasales era tres veces mayor que la otra,  por lo que los expertos en contraespionaje dedujeron que se le había introducido un dispositivo de vigilancia.

Sin embargo, esta no es, por supuesto, la única fechoría perpetrada por los israelíes. En 2008, la prestigiosa agencia de noticas palestina Wafa informaba sobre un complot judaico encaminado a expulsar a los mahometanos de la Ciudad Vieja de Jerusalén. ¿Cómo? pues mediante comandos de ratas inmunes al veneno. También en 2008, dos palomas fueron detenidas en Irán cerca de la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz. Las autoridades afirmaron que las avecillas estaban siendo utilizadas para espiar los avances nucleares de la República Islámica de Irán. Se desconoce si la pareja fue sometida a prácticas de tortura. Un año antes, la policía de los ayatolas detuvo a 12 ardillas porque espiaban al servicio de las potencias occidentales que intentaban destruir el régimen islámico. Egipto, en el verano de 2010, acusó al Mossad de trasladar a las playas del país a feroces y adiestrados tiburones para que atacaran a los turistas. En 2011, las autoridades saudíes le echaron el guante a un buitre portador de un GPS de la Universidad de Tel Aviv...otro ladino espía que, según las fuerzas de seguridad,  “formaba parte de un complot sionista”.

La Inteligencia islámica asombra por su perspicacia, su sabiduría... y  amenaza con matar a los israelíes de risa. Y mientras que los judíos espían con rencorosa afición a los muslimes con ardillas, palomos y buitres, la ciencia mahometana avanza para envidia e irritación de Israel, siendo ejemplo de ello las asombrosas investigaciones de la prestigiosa doctora Faten Abdel-Rahman Khorshid, quien basándose en los hadices ha descubierto la cura del cáncer. Sí, los ungüentos y pócimas de la doctora saudí, confeccionados a base de orina y excrementos de camello, tienen efectos salutíferos y todo lo sanan, salvo la idiotez islámica.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada