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Por Soeren Kern

Los musulmanes emitieron el voto decisivo que impulsó a Hollande al Palacio Elíseo. El también se comprometió a cambiar las leyes electorales francesas para que a los residentes musulmanes sin ciudadanía francesa se les permitiese votar en las elecciones municipales del 2014, posibilitándole al Partido Socialista reforzar su control sobre el poder político. Un análisis de los patrones de voto que llevaron a François Hollande a la victoria el 6 de Mayo como el primer presidente socialista de Francia desde 1995 muestra que dicha caída fue debida en gran medida a los musulmanes, quienes votaron por él en cantidades abrumadoras. El voto francés marca la primera vez que los musulmanes han determinado el resultado de una elección presidencial en un importante país de Europa Occidental; es un anticipo de las cosas que vendrán.

Mientras la población musulmana, políticamente activa en Francia continúa creciendo, y mientras la mayoría de musulmanes vota por partidos socialistas y de izquierda, los partidos conservadores encontrarán muy difícil ganar futuras elecciones en Francia. De acuerdo a un estudio en 10,000 votantes franceses, conducido por la firma de encuestas OpinionWay para el diario parisino Le Figaro, un extraordinario 93% de los franceses musulmanes votaron por Hollande el 6 de Mayo. En contraste, la encuesta muestra que sólo 7% de los musulmanes franceses votaron por el titular, Nicolás Sarkozy.

Un estimado de 2 millones de musulmanes participaron en las elecciones de 2012, significando aproximadamente que 1.7 millones de votos fueron para Hollande en vez de a Sarkozy. En la elección general, sin embargo, Hollande le ganó a Sarkozy por solamente 1.1 millones de votos. Este número implica que los musulmanes emitieron los votos decisivos que impulsaron a Hollande al Palacio Elíseo.

Francia, hogar de entre cinco y seis millones de musulmanes, tiene ya la más grande población musulmana en la Unión Europea, y dichos números se espera que crezcan exponencialmente en los años venideros. Según estimaciones conservadoras, la población musulmana está proyectada que exceda 10% de la población total de Francia dentro de la próxima década y media.

Durante la campaña, Hollande ofreció una amnistía a todos los 400,000 inmigrantes musulmanes, aproximadamente, actualmente en Francia. El también se comprometió a cambiar las leyes electorales francesas para que a los residentes musulmanes sin ciudadanía francesa se les permita votar en las elecciones municipales a partir del 2014. Estas medidas, si fueran implementadas, permitirían al Partido Socialista reforzar su control sobre el poder político, tanto en niveles regionales como nacionales.

Los musulmanes en Francia – y a través de Europa en su conjunto- tienden a apoyar a los socialistas por razones demográficas, socio-económicas e ideológicas. La mayoría de los musulmanes en Europa viven en hogares de bajos ingresos y experimentan altos niveles de desempleo. Como resultado, los socialistas y musulmanes están encerrados en una ventajosa relación de dependencia de poder, entre quienes otorgan los beneficios de bienestar social y quienes entregan sus votos. No sorprende entonces que los Socialistas favorezcan la inmigración musulmana, que en contraposición produce más votantes para los partidos socialistas.

En la esfera ideológica, Socialistas y musulmanes generalmente comparten una mutua antipatía por los valores tradicionales Judeo-Cristianos. A pesar de que muchos musulmanes se oponen a la agenda secular de los socialistas, la mayoría de los musulmanes apoyan de todo corazón el dogma multicultural socialista, el cual están aprovechando para promover la islamización de Europa.

En política exterior, socialistas y musulmanes comparten un mutuo desdén por Estados Unidos e Israel. Partidos de izquierda a través de Europa han trocado el anti-sionismo en una forma políticamente correcta de antisemitismo. La cada vez más histérica retórica anti-Israelí emanada desde los círculos socialistas ha contribuido a un aumento en los crímenes de odio antisemitas a lo largo del continente; muchos de estos crímenes contra los judíos son perpetrados por musulmanes.

A pesar que Hollande no ha articulado sus puntos de vista sobre Israel - él ha dicho que quiere visitar Israel y los territorios palestinos este verano - muchos observadores temen que Hollande se rodee de un círculo de consejeros de izquierda que lo empujarán a distanciar a Francia del curso pro-judío, pro-Israel establecido por Sarkozy. Hollande también ha dicho que se opone a acciones militares israelíes o americanas contra instalaciones nucleares iraníes y muchos analistas creen que el nuevo gobierno francés buscará debilitar las sanciones contra Irán.

Los cambios políticos en Francia tienen a muchos judíos preocupados acerca de su futuro. El día que los votantes eligieron a Hollande como su nuevo presidente, más de 5,000 judíos franceses participaron en una feria de Aliá (inmigración de judíos a Israel) en París. El evento anual, organizado y dirigido por la Agencia Judía, atrae generalmente cerca de 2,000 visitantes. Para estar seguros, Francia no es el único país donde los musulmanes están cambiando la dinámica política.

En Dinamarca, el Primer Ministro Socialista Helle Thorning-Schmidt ganó las elecciones parlamentarias en Septiembre de 2011 por un margen de sólo 8,500 votos. Según el estudio de opinión, 89,1% de los musulmanes dijeron ellos hubieran votado por partidos socialistas o de izquierda. Hay un estimado de 200,000 musulmanes en Dinamarca, 100,000 de ellos elegibles para votar.

En Gran Bretaña, un nuevo reporte de investigación titulado “Grados de separación: Votantes de etnias minoritarias y el Partido Conservador”, muestra que 47% de los musulmanes dicen tener afinidad por el Partido Laborista, mientras que 5% dice que se identifican con los Conservadores. Durante las elecciones de 2010, los votantes musulmanes fueron el factor decisivo en 82 circunscripciones.

En el distrito londinense de Tower Hamlets, votantes musulmanes eligieron al nacido en Bangladesh, Lutfur Rahman como su alcalde. El está asociado al Forum Islámico de Europa (IFE), un grupo islamista dedicado a cambiar “la infraestructura de la sociedad, sus instituciones, su cultura, su orden político y su credo ... de la ignorancia al Islam ". Desde que asumió el cargo, Rahman ha surtido las bibliotecas públicas en Tower Hamlets con libros y DVDs que contienen sermones extremistas de predicadores islamistas prohibidos.

También en Gran Bretaña, el parlamentario laborista Jim Fitzpatrick recientemente advirtió que su partido ha sido infiltrado por radicales musulmanes que quieren crear allí un “orden social y político islámico”. Los musulmanes, dice, están “colocando gente dentro de los partidos políticos, reclutando miembros para dichos partidos políticos, tratando de encontrar individuos seleccionados y elegidos para que puedan ejercer influencia y poder político, sea a nivel de gobierno local o nacional.” Y agrega: “Ellos están completamente en desacuerdo con el programa Laborista, con nuestro apoyo por el secularismo.”

En Bélgica, los musulmanes configuran ahora un cuarto de la población de Bruselas. En términos reales el número de musulmanes en Bruselas- donde la mitad de todos los musulmanes de Bélgica vive – ha alcanzado los 300,000, lo que significa que la supuesta “Capital de Europa” es ahora la ciudad más islámica en Europa.

En términos prácticos, el Islam moviliza más personas en Bruselas que la Iglesia Católica Romana, y los demógrafos esperan que los musulmanes compongan la mayoría de la población de Bruselas para el 2030. En toda Bélgica, nuevas investigaciones del Instituto Itinera predicen que para el 2060, 60% de la población belga será nacida en el extranjero, lo que tendrá claras implicaciones para la política belga.

En Noruega, nuevas estadísticas muestran que los inmigrantes constituirán casi la mitad de la población de Oslo para el 2040. El estudio, el primero en la proyección de tendencias inmigratorias publicado en Noruega, muestra que las grandes ciudades también verán el mayor aumento en inmigración. En todo el país, la población inmigrante se espera que salte del 12% al 24%, o de 600,000 personas hoy a 1.5 millones en 2040.

En España, al Partido Socialista recientemente intentó pasar una ley en el parlamento que habría permitido que más de 500,000 marroquíes residentes en España votaran en las Elecciones municipales. Si hubiera pasado, la medida habría asegurado el control permanente de los socialistas en las ciudades y pueblos españoles con marcada minoría musulmana. Esta medida fue descarrilada en Noviembre de 2011 cuando, en las elecciones generales, los socialistas fueron sacados del poder.

(*) El autor es miembro principal para Política Europea del Grupo de Estudios Estratégicos basado en Madrid.
Traducción: Joseph Gabriel

Los votantes musulmanes cambian Europa

Por Soeren Kern

Los musulmanes emitieron el voto decisivo que impulsó a Hollande al Palacio Elíseo. El también se comprometió a cambiar las leyes electorales francesas para que a los residentes musulmanes sin ciudadanía francesa se les permitiese votar en las elecciones municipales del 2014, posibilitándole al Partido Socialista reforzar su control sobre el poder político. Un análisis de los patrones de voto que llevaron a François Hollande a la victoria el 6 de Mayo como el primer presidente socialista de Francia desde 1995 muestra que dicha caída fue debida en gran medida a los musulmanes, quienes votaron por él en cantidades abrumadoras. El voto francés marca la primera vez que los musulmanes han determinado el resultado de una elección presidencial en un importante país de Europa Occidental; es un anticipo de las cosas que vendrán.

Mientras la población musulmana, políticamente activa en Francia continúa creciendo, y mientras la mayoría de musulmanes vota por partidos socialistas y de izquierda, los partidos conservadores encontrarán muy difícil ganar futuras elecciones en Francia. De acuerdo a un estudio en 10,000 votantes franceses, conducido por la firma de encuestas OpinionWay para el diario parisino Le Figaro, un extraordinario 93% de los franceses musulmanes votaron por Hollande el 6 de Mayo. En contraste, la encuesta muestra que sólo 7% de los musulmanes franceses votaron por el titular, Nicolás Sarkozy.

Un estimado de 2 millones de musulmanes participaron en las elecciones de 2012, significando aproximadamente que 1.7 millones de votos fueron para Hollande en vez de a Sarkozy. En la elección general, sin embargo, Hollande le ganó a Sarkozy por solamente 1.1 millones de votos. Este número implica que los musulmanes emitieron los votos decisivos que impulsaron a Hollande al Palacio Elíseo.

Francia, hogar de entre cinco y seis millones de musulmanes, tiene ya la más grande población musulmana en la Unión Europea, y dichos números se espera que crezcan exponencialmente en los años venideros. Según estimaciones conservadoras, la población musulmana está proyectada que exceda 10% de la población total de Francia dentro de la próxima década y media.

Durante la campaña, Hollande ofreció una amnistía a todos los 400,000 inmigrantes musulmanes, aproximadamente, actualmente en Francia. El también se comprometió a cambiar las leyes electorales francesas para que a los residentes musulmanes sin ciudadanía francesa se les permita votar en las elecciones municipales a partir del 2014. Estas medidas, si fueran implementadas, permitirían al Partido Socialista reforzar su control sobre el poder político, tanto en niveles regionales como nacionales.

Los musulmanes en Francia – y a través de Europa en su conjunto- tienden a apoyar a los socialistas por razones demográficas, socio-económicas e ideológicas. La mayoría de los musulmanes en Europa viven en hogares de bajos ingresos y experimentan altos niveles de desempleo. Como resultado, los socialistas y musulmanes están encerrados en una ventajosa relación de dependencia de poder, entre quienes otorgan los beneficios de bienestar social y quienes entregan sus votos. No sorprende entonces que los Socialistas favorezcan la inmigración musulmana, que en contraposición produce más votantes para los partidos socialistas.

En la esfera ideológica, Socialistas y musulmanes generalmente comparten una mutua antipatía por los valores tradicionales Judeo-Cristianos. A pesar de que muchos musulmanes se oponen a la agenda secular de los socialistas, la mayoría de los musulmanes apoyan de todo corazón el dogma multicultural socialista, el cual están aprovechando para promover la islamización de Europa.

En política exterior, socialistas y musulmanes comparten un mutuo desdén por Estados Unidos e Israel. Partidos de izquierda a través de Europa han trocado el anti-sionismo en una forma políticamente correcta de antisemitismo. La cada vez más histérica retórica anti-Israelí emanada desde los círculos socialistas ha contribuido a un aumento en los crímenes de odio antisemitas a lo largo del continente; muchos de estos crímenes contra los judíos son perpetrados por musulmanes.

A pesar que Hollande no ha articulado sus puntos de vista sobre Israel - él ha dicho que quiere visitar Israel y los territorios palestinos este verano - muchos observadores temen que Hollande se rodee de un círculo de consejeros de izquierda que lo empujarán a distanciar a Francia del curso pro-judío, pro-Israel establecido por Sarkozy. Hollande también ha dicho que se opone a acciones militares israelíes o americanas contra instalaciones nucleares iraníes y muchos analistas creen que el nuevo gobierno francés buscará debilitar las sanciones contra Irán.

Los cambios políticos en Francia tienen a muchos judíos preocupados acerca de su futuro. El día que los votantes eligieron a Hollande como su nuevo presidente, más de 5,000 judíos franceses participaron en una feria de Aliá (inmigración de judíos a Israel) en París. El evento anual, organizado y dirigido por la Agencia Judía, atrae generalmente cerca de 2,000 visitantes. Para estar seguros, Francia no es el único país donde los musulmanes están cambiando la dinámica política.

En Dinamarca, el Primer Ministro Socialista Helle Thorning-Schmidt ganó las elecciones parlamentarias en Septiembre de 2011 por un margen de sólo 8,500 votos. Según el estudio de opinión, 89,1% de los musulmanes dijeron ellos hubieran votado por partidos socialistas o de izquierda. Hay un estimado de 200,000 musulmanes en Dinamarca, 100,000 de ellos elegibles para votar.

En Gran Bretaña, un nuevo reporte de investigación titulado “Grados de separación: Votantes de etnias minoritarias y el Partido Conservador”, muestra que 47% de los musulmanes dicen tener afinidad por el Partido Laborista, mientras que 5% dice que se identifican con los Conservadores. Durante las elecciones de 2010, los votantes musulmanes fueron el factor decisivo en 82 circunscripciones.

En el distrito londinense de Tower Hamlets, votantes musulmanes eligieron al nacido en Bangladesh, Lutfur Rahman como su alcalde. El está asociado al Forum Islámico de Europa (IFE), un grupo islamista dedicado a cambiar “la infraestructura de la sociedad, sus instituciones, su cultura, su orden político y su credo ... de la ignorancia al Islam ". Desde que asumió el cargo, Rahman ha surtido las bibliotecas públicas en Tower Hamlets con libros y DVDs que contienen sermones extremistas de predicadores islamistas prohibidos.

También en Gran Bretaña, el parlamentario laborista Jim Fitzpatrick recientemente advirtió que su partido ha sido infiltrado por radicales musulmanes que quieren crear allí un “orden social y político islámico”. Los musulmanes, dice, están “colocando gente dentro de los partidos políticos, reclutando miembros para dichos partidos políticos, tratando de encontrar individuos seleccionados y elegidos para que puedan ejercer influencia y poder político, sea a nivel de gobierno local o nacional.” Y agrega: “Ellos están completamente en desacuerdo con el programa Laborista, con nuestro apoyo por el secularismo.”

En Bélgica, los musulmanes configuran ahora un cuarto de la población de Bruselas. En términos reales el número de musulmanes en Bruselas- donde la mitad de todos los musulmanes de Bélgica vive – ha alcanzado los 300,000, lo que significa que la supuesta “Capital de Europa” es ahora la ciudad más islámica en Europa.

En términos prácticos, el Islam moviliza más personas en Bruselas que la Iglesia Católica Romana, y los demógrafos esperan que los musulmanes compongan la mayoría de la población de Bruselas para el 2030. En toda Bélgica, nuevas investigaciones del Instituto Itinera predicen que para el 2060, 60% de la población belga será nacida en el extranjero, lo que tendrá claras implicaciones para la política belga.

En Noruega, nuevas estadísticas muestran que los inmigrantes constituirán casi la mitad de la población de Oslo para el 2040. El estudio, el primero en la proyección de tendencias inmigratorias publicado en Noruega, muestra que las grandes ciudades también verán el mayor aumento en inmigración. En todo el país, la población inmigrante se espera que salte del 12% al 24%, o de 600,000 personas hoy a 1.5 millones en 2040.

En España, al Partido Socialista recientemente intentó pasar una ley en el parlamento que habría permitido que más de 500,000 marroquíes residentes en España votaran en las Elecciones municipales. Si hubiera pasado, la medida habría asegurado el control permanente de los socialistas en las ciudades y pueblos españoles con marcada minoría musulmana. Esta medida fue descarrilada en Noviembre de 2011 cuando, en las elecciones generales, los socialistas fueron sacados del poder.

(*) El autor es miembro principal para Política Europea del Grupo de Estudios Estratégicos basado en Madrid.
Traducción: Joseph Gabriel

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