publi

El término halal hace referencia al conjunto de prácticas permitidas por la religión musulmana. En definitiva, son los alimentos aceptadospor la ley islámica.

En Algeciras muchas carnicerías llevan el distintivo halal, palabra árabe que quiere decir permitido, autorizado o saludable.

Con este método, garantizan que sus productos no contienen carne de cerdo o cualquiera de sus derivados y que además se trata de un producto sano.

Cuando este término se aplica a los alimentos implica que éstos son aptos para ser consumidos por musulmanes.

Casi una decena de carnicerías en la ciudad han apostado por comerciar animales sacrificados por el rito musulmán. Los trabajadores de estas se turnan para realizar este trabajo en el matadero de La Línea de la Concepción.

En los países árabes el encargado de este cometido es el Imán pero en Algeciras son los propios musulmanes los que ejecutan el proceso. Para ello cuentan con una estructura que inmoviliza al animal y que permite que se degolle con facilidad para procurar un desangrado rápido. "Este método es muy artesanal y evita que la carne suelte sangre. Esto es lo que nos diferencia de las carnicerías europeas. Nuestra carne no suelta sangre en el mostrador", explica Mohamed Hayoun, de la carnicería Alhambra.

"Los musulmanes tenemos que consumir la carne de esta forma, como manda el Islam", argumenta este trabajador.

El sacrificio del animal se debe realizar mediante una rápida incisión con una cuchilla afilada en la garganta, cortando la vena yugular y la arteria carótida, y dejando intacta la espina dorsal. El objetivo según ellos no es otro que lograr un mayor drenaje de la sangre, consiguiendo una mayor higiene en la carne, y minimizando el dolor y la agonía del animal.

Mohamed Asnl explica que muchos españoles prefieren su carne y que el número de clientes va en aumento. "No es lo mismo la forma musulmana de sacrificar a los animales que la que se utiliza en el matadero que es con tiro en la cabeza y con un desangrado más lento", aclara haciendo hincapié en que respeta y no le parece mal este tipo de sacrificio aunque él prefiere que el animal sufra menos y que el sangrado sea absoluto porque es más sano para el consumidor. "La gente puede elegir, ahí está la clave", apostilla quien tiene en la puerta una pegatina que dice: "Garantía Halal de Junta Islámica". Este distintivo proviene del Instituto Halal y garantiza que el método se aplica al 100%, sin fisuras. Mohamed por tener incluso tiene para sus clientes mortadela de ave que se ha elaborado con el método Halal. "Nosotros tenemos un rito como lo tienen los judíos", añade.

El Instituto Halal es una entidad creada por la Junta Islámica, impulsora y firmante de los Acuerdos de Cooperación entre los musulmanes y el Estado Español.

Aumenta el consumo de carne 'halal' en Algeciras

El término halal hace referencia al conjunto de prácticas permitidas por la religión musulmana. En definitiva, son los alimentos aceptadospor la ley islámica.

En Algeciras muchas carnicerías llevan el distintivo halal, palabra árabe que quiere decir permitido, autorizado o saludable.

Con este método, garantizan que sus productos no contienen carne de cerdo o cualquiera de sus derivados y que además se trata de un producto sano.

Cuando este término se aplica a los alimentos implica que éstos son aptos para ser consumidos por musulmanes.

Casi una decena de carnicerías en la ciudad han apostado por comerciar animales sacrificados por el rito musulmán. Los trabajadores de estas se turnan para realizar este trabajo en el matadero de La Línea de la Concepción.

En los países árabes el encargado de este cometido es el Imán pero en Algeciras son los propios musulmanes los que ejecutan el proceso. Para ello cuentan con una estructura que inmoviliza al animal y que permite que se degolle con facilidad para procurar un desangrado rápido. "Este método es muy artesanal y evita que la carne suelte sangre. Esto es lo que nos diferencia de las carnicerías europeas. Nuestra carne no suelta sangre en el mostrador", explica Mohamed Hayoun, de la carnicería Alhambra.

"Los musulmanes tenemos que consumir la carne de esta forma, como manda el Islam", argumenta este trabajador.

El sacrificio del animal se debe realizar mediante una rápida incisión con una cuchilla afilada en la garganta, cortando la vena yugular y la arteria carótida, y dejando intacta la espina dorsal. El objetivo según ellos no es otro que lograr un mayor drenaje de la sangre, consiguiendo una mayor higiene en la carne, y minimizando el dolor y la agonía del animal.

Mohamed Asnl explica que muchos españoles prefieren su carne y que el número de clientes va en aumento. "No es lo mismo la forma musulmana de sacrificar a los animales que la que se utiliza en el matadero que es con tiro en la cabeza y con un desangrado más lento", aclara haciendo hincapié en que respeta y no le parece mal este tipo de sacrificio aunque él prefiere que el animal sufra menos y que el sangrado sea absoluto porque es más sano para el consumidor. "La gente puede elegir, ahí está la clave", apostilla quien tiene en la puerta una pegatina que dice: "Garantía Halal de Junta Islámica". Este distintivo proviene del Instituto Halal y garantiza que el método se aplica al 100%, sin fisuras. Mohamed por tener incluso tiene para sus clientes mortadela de ave que se ha elaborado con el método Halal. "Nosotros tenemos un rito como lo tienen los judíos", añade.

El Instituto Halal es una entidad creada por la Junta Islámica, impulsora y firmante de los Acuerdos de Cooperación entre los musulmanes y el Estado Español.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada