Header Ads

Los musulmanes son quienes más delitos de violación cometen en el Reino Unido

Por Dazibao-Ñ-/
Centenares de sijs se manifestaron el martes en Luton para mostrar su repulsa por la salvaje violación de una joven de esa confesión. El autor del delito es un paquistaní musulmán de 19 años.

Majid Anan Basharat, paquistaní de 19 años, violó a una joven sij el pasado lunes. Ambos, violador y víctima, eran compañeros de clase y acudían a un colegio donde la mayoría de estudiantes son musulmanes. El hecho, pese a su gravedad, no dejaría de ser uno más de los muchos actos criminales de índole sexual que se cometen en el Reino Unido y, por otro lado, la fe religiosa del delincuente debería ser irrelevante. Sin embargo, la comunidad sij de Luton afirma que esta  agresión sexual es un ejemplo de la violencia que ejercen los paquistaníes musulmanes contra ellos y los hindúes; se duelen los dirigentes sijs del miedo paralizante que tanto la policía como la prensa sienten cuando se deben enfrentar a las actividades delictivas perpetradas por musulmanes; y también se quejan de que a los chorizos musulmanes, debido a la corrección política, se les denomine  ...”asiáticos”, como si los indios sijs e hindúes, los israelíes y chinos, los japoneses y los rusos de Vladivostok no fueran también asiáticos.

Los líderes sijs se lamentan con amargura y declaran: “Los paquistaníes tienen un problema con su juventud y deben controlarla”. En realidad, quienes tienen un problema de difícil resolución son las mujeres sijs, hindúes, blancas, negras y de cualquier otra raza o confesión que habitan en el Reino Unido.

Los musulmanes, según informes policiales británicos, cometen más delitos de agresión sexual que los blancos, chinos o miembros de confesiones religiosas como la budista, hindú, animista o sij. Es más, el ex ministro laborista de Exteriores  Jack Straw afirmó en 2011:” Algunos paquistaníes ven a las chicas blancas como “carne fácil para el abuso sexual”.  Estas declaraciones de Straw fueron efectuadas después de que la policía noruega afirmara en un informe, ocultado durante largo tiempo, que los musulmanes habían cometido el 100% de los delitos de violación en Oslo en 2009.

Esta tendencia de los musulmanes al “consumo ilícito de mujeres”, que no observa entre los budistas, los hindúes y seguidores de la tradición moral confuciana, sólo puede tener un origen: la misoginia y el profundo desprecio que Mahoma sentía hacia la mujer. Y prueba de ello son las siguientes aleyas y hadices de Al-Bujari:

“Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis!…” Corán, 2-223)

“ Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otros…. ¡Amonestad a aquéllas que temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! (4-34)

“Alá  os ordena lo siguiente en lo que toca a vuestros hijos: que la porción del varón (en la herencia) equivalga a la de dos hembras…” (4-11)

“Llamad, para que sirvan de testigos, a dos de vuestros hombres; si no los hay, elegid a un hombre y a dos mujeres…”(2-282)

“El Mensajero de Alá, dijo: ¿Acaso el testimonio de una mujer no es como medio testimonio de un hombre?… eso forma parte de la carencia de vuestro intelecto… ¡Maldecís mucho y sois desagradecidas con quienes convivís!”

“El Mensajero de Alá, dijo: He visto el Infierno, y nunca había tenido una visión tan terrible de él como hoy, y he visto que la mayor parte de quienes allí se encontraban eran mujeres. Dijeron: ¿Acaso ellas no creen en Alá? Respondió: Son ingratas con quien conviven y con el bien que se les hace; aunque le hicieras el bien a una de ellas toda la vida, si luego ve que fallas en algo, te diría: Nunca he visto nada bueno de ti”.

Mahoma, el Mensajero de Alá, cuando sobrepasaba la cincuentena de la época violó a una niña de 9 años llamada Aisha que llegó a ser su “esposa predilecta”. El Enviado veía a las mujeres como a las principales moradoras del Infierno y las consideró simples aperos de labranza. También el Cartero de Alá declaró que la féminas eran acémilas de torpe entendimiento  y que , por lo tanto,  debían ser corregidas a golpes y patadas. Evidentemente, no es extraño que los musulmanes residentes en Europa, ilustrados desde niños en semejante doctrina criminógena, crean que la mujer es un objeto de consumo sin voluntad propia ni derechos por cuanto así lo manifestó Alá a su “Profeta”.

 

 

 

 

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.