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"Hay un pequeño grupo de británicos que quieren ser 'yihadistas' y que están viajando a los países árabes para ser entrenados. Algunos volverán a Reino Unido y serán una amenaza"

Al Qaeda está utilizando los países que derrocaron a sus líderes en el marco de la Primavera Árabe como campos de entrenamiento de jóvenes occidentales para llevar a cabo ataques en Reino Unido, ha informado el jefe de la agencia de seguridad MI5, Jonathan Evans.

En su primera comparecencia pública en dos años, Evans ha indicado que, a pesar de que las revueltas en Túnez, Egipto, Libia y Yemen han dibujado un panorama alentador en la región, la organización terrorista está intentando asentarse en dichos países aprovechando el vacío de poder, como ya hizo en Afganistán y en Pakistán.

"Hoy en día, el mundo árabe se ha convertido de nuevo en una zona permisiva para Al Qaeda. Es una tendencia preocupante que podría empeorar", ha dicho.

En concreto, ha señalado a Yemen, donde las fuerzas de seguridad, apoyadas por Estados Unidos, se enfrentan a los combatientes de Ansar al Sharia, grupo vinculado a Al Qaeda.

Evans ha explicado que la amenaza más grave es la que proviene de las células domésticas, que han recibido entrenamiento en países como Afganistán, Pakistán, Somalia y Yemen y que una vez de vuelta pueden llevar a cabo atentados sin levantar sospechas.

"Hay un pequeño grupo de británicos que quieren ser 'yihadistas' y que están viajando a los países árabes para ser entrenados. Algunos volverán a Reino Unido y serán una amenaza", ha aseverado.

Según sus datos, entre 100 y 200 británicos están implicados en actividades terroristas en Oriente Próximo y el Cuerno de África, la mayoría de ellos de entre 18 y 30 años y de Londres y Birmingham.

Londres 2012, objetivo terrorista

Por otro lado, Evans ha considerado que los Juegos Olímpicos que se van a celebrar este verano en Londres son un objetivo atractivo para las organizaciones terroristas, por lo que el nivel de amenaza se sitúa en "sustancial", lo que significa que es posible que haya un ataque, aunque la probabilidad es menor que durante la última década.

"Las Olimpiadas son un objetivo atractivo para los enemigos de Reino Unido y estarán en el centro de atención del mundo en un mes. No hay duda de que algunas organizaciones terroristas han pensado en cómo llevar a cabo un ataque", ha dicho.

De hecho, ha recordado que desde los atentados del 11-S en Estados Unidos, Reino Unido ha sido objetivo de amenazas terroristas importantes, aunque solo se materializaran las de los atentados del 7-J.

"En las habitaciones, los coches y las calles de este país no faltan individuos que planeen un atentado. Por ello, es esencial mantener la presión sobre Al Qaeda", ha sostenido.

En este contexto, Evans ha explicado que en los últimos años el MI5 ha cambiado su estrategia. Así, actualmente cuenta con 3.800 personas que trabajan a su servicio, desde las 1.800 con las que contaba en la víspera de los atentados del 11-S, y centra su atención en Oriente Próximo.

Entre los cambios, ha señalado que ahora las empresas deben protegerse a sí mismas de los posibles ataques en su contra, principalmente ciberataques, orquestados por organizaciones criminales o países.

Evans ha mencionado el caso de una empresa londinense que perdió unos 800 millones de libras (996 millones de euros) por un ciberataque del que Rusia y China serían responsables.

Por si alguien sigue creyendo en la 'Primavera Árabe': Al Qaeda entrena a jóvenes terroristas occidentales en países árabes

"Hay un pequeño grupo de británicos que quieren ser 'yihadistas' y que están viajando a los países árabes para ser entrenados. Algunos volverán a Reino Unido y serán una amenaza"

Al Qaeda está utilizando los países que derrocaron a sus líderes en el marco de la Primavera Árabe como campos de entrenamiento de jóvenes occidentales para llevar a cabo ataques en Reino Unido, ha informado el jefe de la agencia de seguridad MI5, Jonathan Evans.

En su primera comparecencia pública en dos años, Evans ha indicado que, a pesar de que las revueltas en Túnez, Egipto, Libia y Yemen han dibujado un panorama alentador en la región, la organización terrorista está intentando asentarse en dichos países aprovechando el vacío de poder, como ya hizo en Afganistán y en Pakistán.

"Hoy en día, el mundo árabe se ha convertido de nuevo en una zona permisiva para Al Qaeda. Es una tendencia preocupante que podría empeorar", ha dicho.

En concreto, ha señalado a Yemen, donde las fuerzas de seguridad, apoyadas por Estados Unidos, se enfrentan a los combatientes de Ansar al Sharia, grupo vinculado a Al Qaeda.

Evans ha explicado que la amenaza más grave es la que proviene de las células domésticas, que han recibido entrenamiento en países como Afganistán, Pakistán, Somalia y Yemen y que una vez de vuelta pueden llevar a cabo atentados sin levantar sospechas.

"Hay un pequeño grupo de británicos que quieren ser 'yihadistas' y que están viajando a los países árabes para ser entrenados. Algunos volverán a Reino Unido y serán una amenaza", ha aseverado.

Según sus datos, entre 100 y 200 británicos están implicados en actividades terroristas en Oriente Próximo y el Cuerno de África, la mayoría de ellos de entre 18 y 30 años y de Londres y Birmingham.

Londres 2012, objetivo terrorista

Por otro lado, Evans ha considerado que los Juegos Olímpicos que se van a celebrar este verano en Londres son un objetivo atractivo para las organizaciones terroristas, por lo que el nivel de amenaza se sitúa en "sustancial", lo que significa que es posible que haya un ataque, aunque la probabilidad es menor que durante la última década.

"Las Olimpiadas son un objetivo atractivo para los enemigos de Reino Unido y estarán en el centro de atención del mundo en un mes. No hay duda de que algunas organizaciones terroristas han pensado en cómo llevar a cabo un ataque", ha dicho.

De hecho, ha recordado que desde los atentados del 11-S en Estados Unidos, Reino Unido ha sido objetivo de amenazas terroristas importantes, aunque solo se materializaran las de los atentados del 7-J.

"En las habitaciones, los coches y las calles de este país no faltan individuos que planeen un atentado. Por ello, es esencial mantener la presión sobre Al Qaeda", ha sostenido.

En este contexto, Evans ha explicado que en los últimos años el MI5 ha cambiado su estrategia. Así, actualmente cuenta con 3.800 personas que trabajan a su servicio, desde las 1.800 con las que contaba en la víspera de los atentados del 11-S, y centra su atención en Oriente Próximo.

Entre los cambios, ha señalado que ahora las empresas deben protegerse a sí mismas de los posibles ataques en su contra, principalmente ciberataques, orquestados por organizaciones criminales o países.

Evans ha mencionado el caso de una empresa londinense que perdió unos 800 millones de libras (996 millones de euros) por un ciberataque del que Rusia y China serían responsables.

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