Un ejemplo de la agónica situación que padecen las autonomías es la Generalitat de Cataluña, que hace dos semanas tuvo que formalizar un crédito de 500 millones para pagar la paga extraordinaria de verano a sus funcionarios.
El propio presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra lo sugería en una declaración sobre el rescate de la Comunitat: “¿no se preocupe que en los próximos días habrá más?” , espetó a los periodistas. No parece desencaminado: Cataluña, Castilla-La Mancha, Murcia, Baleares, Canarias y Andalucía deben afrontar vencimientos millonarios en los próximos meses y afrontar las condiciones que exigen los mercados para su financiación.
No es solo Valencia. Algunas comunidades más estudian pedir el rescate financiero del Estado y asumir las duras condiciones presupuestarias que conlleva, según la información que publica el diario El País.
Repasando los vencimientos de deuda que se avecinan, el panorama no puede ser más negro. Los Ejecutivos regionales tienen que hacer frente a vencimientos de deuda por más de 15.838 millones de euros en lo que queda de año y formalizar otros 15.000 millones de deuda para financiar el déficit permitido este año, en el 1,5% del PIB.
Así, Cataluña, que debe hacer frente a vencimientos por 5.755 millones en lo que queda de año; la Comunidad Valenciana, 2.883 millones; Andalucía, 1.610 millones; la Comunidad de Madrid, 1.344 millones; La Rioja, 940 millones, y Castilla-La Mancha, 705 millones, son los más apremiados por la situación.
¿EL RESCATE AUTONÓMICO ES COMO EL DE LOS BANCOS ESPAÑOLES?
Desde Murcia no se rasgan las vestiduras por la posibilidad de tener que acudir al rescate. El portavoz del Gobierno de Murcia, José Ballesta, también se ha mostrado abierto a sumarse al FLA, aunque con matices. “Es evidente que la Consejería de Economía estará muy atenta a todo lo que suceda y en su momento, si lo cree oportuno, acudirá a ese fondo, que está abierto a todas las autonomías”.
Hay que recordar que en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), varios consejeros reclamaron al Gobierno que aprobara cuanto antes un instrumento de liquidez para que las autonomías pudieran hacer frente a los vencimientos de sus deudas.
El consejero de Aragón, José Luis Saz, aseguró que pese a que su comunidad no tenía ese problema, “la falta de financiación de las administraciones autonómicas es un problema importantísimo. Es un asunto que nos preocupa”. Saz precisó: “Pese a que no todas las comunidades tenemos ese problema habrá que buscar una solución conjunta para todas”. Al día siguiente, el Ejecutivo aprobó el mecanismo de financiación para rescatar a las comunidades.
LOS BANCOS NO SON AYUDA
La liquidez de las comunidades autónomas se ha evaporado porque las entidades bancarias parecen haber cerrado el grifo de la financiación. ¿Y qué pasa con los ingresos? Pese a que la mayoría de las comunidades han emprendido una severa poda en los gastos regionales, la recaudación está en caída libre.
Los ingresos no financieros de las comunidades autónomas cayeron un 6,15% durante el primer trimestre del año, según los datos de ejecución presupuestaria de las comunidades autónomas en el primer trimestre de 2012.
Además, la recaudación por el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados (ITP y AJD), uno de los más importantes para las comunidades porque lo gestionan ellas mismas, se ha reducido casi un 23% entre enero y abril de este año.
Un ejemplo de la agónica situación que padecen las autonomías es la Generalitat de Cataluña, que hace dos semanas tuvo que formalizar un crédito de 500 millones para pagar la paga extraordinaria de verano a sus funcionarios.








¿Por qué se las rescata y no se las interviene?
¿Qué mamoneo es éste?
¿Hasta cuándo vamos a aguantar que más de 450.000 delincuentes nos lleven a la miseria y la hambruna aumentando impuestos y reduciendo míseros estipendios?