publi

El caso de Rimsha Masih recuerda al de la aún encarcelada católica Asia Bibi, quien en 2009 fue atacada por una turba y llevada a una comisaría "por su seguridad", donde fue acusada de blasfemia contra Mahoma. Desde su detención denunció ser perseguida en razón de su fe y negó haber proferido insulto alguno contra el Islam.

Rimsha Masih, una niña cristiana de 11 años con Síndrome de Down, ha sido encarcelada desde el 11 de agosto, acusada de blasfemar tras supuestamente quemar algunas páginas con textos del Corán, lo que según la ley islámica puede costarle la vida.

La policía pakistaní detuvo a la joven Rimsha en un vecindario pobre de Islamabad, la capital de Pakistán, donde reside un importante número de cristianos, después de que una multitud furiosa exigiera un castigo para la supuesta blasfema.

Algunos informes de organizaciones humanitarias que trabajan en la zona, apuntaron a que la menor quemó papeles que había recogido de la basura, con la intención de hacer fuego para cocinar. En ese momento, alguien entró a la vivienda y la acusó junto a su familia de quemar páginas que contenían versos del Corán.

En declaraciones a CNN, un oficial de la policía local, Qasim Niazi, señaló había unas 150 personas reunidas el viernes donde vive la población cristiana y que amenazaron con quemar sus casas.

"La turba quería quemar a la niña para darle una lección”, declaró.

En declaraciones recogidas por The Australian, Farrukh Saif, portavoz del grupo cristiano de derechos humanos con sede en Pakistán World Vision Progress, dijo que Rimsha asegura que "ella estaba quemando basura, y que no sabía que un libro del Corán estaba entre los papeles, porque no sabe leer".

De acuerdo a Radio France International, tras la detención de la menor, "numerosos cristianos que vivían en su barrio han abandonado sus casas por temor a las represalias".

El caso de Rimsha Masih recuerda al de la aún encarcelada católica Asia Bibi, quien en 2009 fue atacada por una turba y llevada a una comisaría "por su seguridad", donde fue acusada de blasfemia contra Mahoma. Desde su detención denunció ser perseguida en razón de su fe y negó haber proferido insulto alguno contra el Islam.

Al ser condenada a muerte por un juez paquistaní, Asia Bibi dijo que "he sido juzgada por ser cristiana. Creo en Dios y en su enorme amor. Si el juez me ha condenado a muerte por amar a Dios, estaré orgullosa de sacrificar mi vida por Él".

Ley de Blasfemia

La Ley de Blasfemia agrupa varias normas contenidas en el Código Penal inspiradas directamente en la Shariah –ley religiosa musulmana– para sancionar cualquier ofensa de palabra u obra contra Alá, Mahoma o el Corán.

La ofensa puede ser denunciada por un musulmán sin necesidad de testigos o pruebas adicionales y el castigo suponer el juicio inmediato y la posterior condena a prisión o muerte del acusado.

La ley es usada con frecuencia para perseguir a la minoría cristiana, que suele ser explotada laboralmente y discriminada en el acceso a la educación y los puestos de función pública.

Musulmanes acusan a una niña cristiana con síndrome de Down de quemar el Corán

El caso de Rimsha Masih recuerda al de la aún encarcelada católica Asia Bibi, quien en 2009 fue atacada por una turba y llevada a una comisaría "por su seguridad", donde fue acusada de blasfemia contra Mahoma. Desde su detención denunció ser perseguida en razón de su fe y negó haber proferido insulto alguno contra el Islam.

Rimsha Masih, una niña cristiana de 11 años con Síndrome de Down, ha sido encarcelada desde el 11 de agosto, acusada de blasfemar tras supuestamente quemar algunas páginas con textos del Corán, lo que según la ley islámica puede costarle la vida.

La policía pakistaní detuvo a la joven Rimsha en un vecindario pobre de Islamabad, la capital de Pakistán, donde reside un importante número de cristianos, después de que una multitud furiosa exigiera un castigo para la supuesta blasfema.

Algunos informes de organizaciones humanitarias que trabajan en la zona, apuntaron a que la menor quemó papeles que había recogido de la basura, con la intención de hacer fuego para cocinar. En ese momento, alguien entró a la vivienda y la acusó junto a su familia de quemar páginas que contenían versos del Corán.

En declaraciones a CNN, un oficial de la policía local, Qasim Niazi, señaló había unas 150 personas reunidas el viernes donde vive la población cristiana y que amenazaron con quemar sus casas.

"La turba quería quemar a la niña para darle una lección”, declaró.

En declaraciones recogidas por The Australian, Farrukh Saif, portavoz del grupo cristiano de derechos humanos con sede en Pakistán World Vision Progress, dijo que Rimsha asegura que "ella estaba quemando basura, y que no sabía que un libro del Corán estaba entre los papeles, porque no sabe leer".

De acuerdo a Radio France International, tras la detención de la menor, "numerosos cristianos que vivían en su barrio han abandonado sus casas por temor a las represalias".

El caso de Rimsha Masih recuerda al de la aún encarcelada católica Asia Bibi, quien en 2009 fue atacada por una turba y llevada a una comisaría "por su seguridad", donde fue acusada de blasfemia contra Mahoma. Desde su detención denunció ser perseguida en razón de su fe y negó haber proferido insulto alguno contra el Islam.

Al ser condenada a muerte por un juez paquistaní, Asia Bibi dijo que "he sido juzgada por ser cristiana. Creo en Dios y en su enorme amor. Si el juez me ha condenado a muerte por amar a Dios, estaré orgullosa de sacrificar mi vida por Él".

Ley de Blasfemia

La Ley de Blasfemia agrupa varias normas contenidas en el Código Penal inspiradas directamente en la Shariah –ley religiosa musulmana– para sancionar cualquier ofensa de palabra u obra contra Alá, Mahoma o el Corán.

La ofensa puede ser denunciada por un musulmán sin necesidad de testigos o pruebas adicionales y el castigo suponer el juicio inmediato y la posterior condena a prisión o muerte del acusado.

La ley es usada con frecuencia para perseguir a la minoría cristiana, que suele ser explotada laboralmente y discriminada en el acceso a la educación y los puestos de función pública.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada