Día de la Constitución en Barcelona

El día de la Constitución española en Barcelona

 

Por Mª Ángeles Santiago y Miras.Acompañados por un espléndido día de sol, alrededor de 50.000 personas ha celebrado en Barcelona los 34 años de la aprobación en las urnas de nuestra Carta Magna, un texto  que tiene como finalidad unir a todos los españoles para así, juntos, crear un país más fuerte, más digno y más respetado en el mundo.

 

Desde la Pl. Urquinaona, y bajando por Vía Layetana, una marea de banderas españolas y catalanas ha inundado la Pl. de San Jaime. En ella se han coreado lemas como “Yo soy español, español…”, “Cataluña es España”, “España, unida, jamás será vencida”, “TV3, manipulación”, “Mas, vete a Suiza”, “Mas, dimisión”, “Mas, ladrón, devuelve el pastón”, o “Mas, ladrón, asómate al balcón”, entre otros  muchos.

 

Muchas han sido también las pancartas escritas en español y en catalán que han portado algunos de los manifestantes: “Tendamos puentes, no muros”, “Exigimos enseñanza también en español”, “El sentido común advierte que el nacionalismo atenta seriamente a la vida democrática”, etc.

 

 

Algunas personas se han quejado porque los Mozos de Escuadra no dejaban pasar a más gente desde la Vía Layetana, posiblemente porque han visto que no cabían más en la Pl. de San Jaime, lo que ya indica la cantidad de gente que allí se ha convocado.

 

Como ha podido observarse, cada vez son más las personas en Cataluña, se atreven a mostrar la realidad: que son y se sienten españoles; más las personas que van perdiendo el miedo a que les vean con una bandera española por la calle y les llamen “fascista”. Ya han comprendido que ese término lo utilizan los separatistas catalanes para amedrentar, y se ha dado cuenta de que esa muletilla, en realidad, no quiere decir nada; es más, se les vuelve en su contra.

 

Cada vez que un separatista pronuncia la palabra “fascista” demuestra su ignorancia, puesto que un fascista es aquella persona que no respeta la manera de pensar de los demás, justamente lo que en ese momento dicha persona está haciendo.

 

Durante muchos años nos hemos escondido, pero ahora estamos despertando y viendo que no nos podemos dejar comer el terreno, que basta ya de dejarnos amilanar, basta ya de sentir complejos simplemente por sentirnos españoles, lo que somos. En todo el mundo existe el orgullo patrio. Cualquier persona de cualquier país del mundo siente un absoluto respeto por su bandera, por su himno, por su país, y aquí, en este rincón de España, en Cataluña, llevan tres décadas intentando avergonzarnos de nuestro origen, así que, a partir de ahora, y cada vez con más ímpetu, sintámonos orgullosos de nuestro origen y digamos bien fuerte: “¡Soy español!”