Header Ads

Noureddin Zian, un marroquí vinculado a Convergencia, será expulsado de España por colaborar con un servicio de inteligencia extranjero.

 
Noureddin Zian, presidente de la Unión de Centros Culturales Islámicos de Cataluña (UCCIC) y director del “Espai Catalanomarroquí de la Fundació Nous Catalans”, será expulsado de España porque, según el CNI, colabora con un servicio de inteligencia extranjero.



El 3 de mayo, Zian, creyendo que se le iba a notificar la concesión de la nacionalidad española,  se personó en dependencias de la comisaría de la Policía Nacional de la calle Guipúzcoa de Barcelona, donde, para su sorpresa, se le comunicó que debía abandonar el territorio nacional porque el C.N.I le considera un colaborador muy relevante de un servicio de inteligencia extranjero desde el año 2000, concretamente el marroquí, y por  por sus vinculaciones con el salafismo.

Zian, que reside en España desde hace 14 años, es un destacado miembro de “Nous catalans”, una asociación de Convergencia Democrática de Cataluña destinada a fomentar el independentismo entre los inmigrantes. También preside la UCCIC, una entidad subvencionada por el Sultán con 158.000 euros, que presta ayudas a familias marroquíes, especialmente durante el Ramadán.

La próxima expulsión de Zian ha provocado las airadas y risibles respuestas de los sectores nacionalistas, que ven en la actuación del C.N.I un ataque al independentismo. Según  Nación Digital.cat, el origen de la medida adoptada se encuentra en los cursos de catalán para imanes organizados por Zian, y titula la noticia: “Denuncien que el C.N.I amenaça els immigrants sobiranistes". Otro medio, el Ara.net, espeta contundente:" La immigració sobiranista, el nou objectiu del CNI". Por su parte, el Foro de Marroquíes de España, con cierto escozor, pontifica: “El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) apunta ahora contra la inmigración soberanista”.

Al margen de ciertos titulares de prensa, curiosamente similares, resulta grotesco el burdo argumentario utilizado por los independentistas (ahora se definen como “soberanistas”) para condenar tajantemente la orden de expulsión. Aseguran los nacionalistas, siempre tan expertos en encontrar un problema para cada solución, que se expulsa al magrebí porque a los imanes les enseña el catalán, les ilustra sobre la verdadera Historia de la región (obviando, por supuesto, el capítulo referido a Wifredo el Velloso) y les anima a profundizar en el conocimiento de aspectos lúdicos de la cultura catalana, como la sardana y la calçotada.

La  región catalana, donde habitan unos 400.000 marroquíes, es según Estados Unidos un remanso de terroristas islámicos y ciénaga de integristas; y los nacionalistas, que  gustosamente perderían la visión de ambos ojos a cambio de que sus enemigos se quedaran tuertos, creen, presas de sus desvaríos, que llegará el día en que pakis y magrebíes, ya integrados y socios del Barça, bailarán la sardana, yantarán calçots, leerán el Corán en catalán, cantarán con arrobo Los segadores y participarán en festejos populares disfrazados de trabucaires. Craso error. Y como bien dijo el profeta Mahoma: “En el pecat hi ha la penitència”.

 

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.