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El pasado 12 de Junio los israelíes vivieron una pesadilla. Hamas secuestró y luego asesinó brutalmente a tres adolescentes israelíes.

Michael DinershteinUna segunda pesadilla llego al enfrentarse a la reacción mundial, tanto de gobiernos como de los medios de comunicación, cuando Israel contra atacó, como si la defensa de Israel fuera la agresión primaria que causo el conflicto.

En cada conflicto en el que se ve involucrado Israel, de una u otra forma la respuesta mundial es similar.
Independientemente de las ideologías y las tendencias políticas pensé que esta vez las musas no debían callar cuando los misiles de Hamas caen sobre Israel. Y mas cuando en una cena privada hace unos días se me preguntaba “si pensaba que la izquierda mundial y en especial la europea era o no antisemita”. Les dije que la respuesta depende de la definición que se de al termino. Para los ingleses, por ejemplo, antisemita es todo aquel “que odia exageradamente a los judíos”, y eso evidentemente presupone una medida subjetiva (¿que es "odio exagerado?) difícil de juzgar objetivamente.

Pero en todo caso, comentaba que lo que si parece extraño es el completo desequilibrio con que se juzga a dos partes beligerantes. Una que es un país civilizado, democrático, que dio y da al mundo una contribución desproporcionada a su tamaño en términos científicos, culturales, médicos, agrícolas, literarios y académicos. Y la otra, Hamas, una banda terrorista que mata, secuestra y roba, miembro de esa Internacional Terrorista que es la plaga de nuestros tiempos.

Pero pareciera que para parte de la opinión publica internacional y de algunos gobiernos, los roles se han invertido: manifestantes se ponen kafias como medida de solidariedad con organizaciones que hacen frente a “reacciones desmedidas”, se demuestra en las calles a favor de los refugiados palestinos, etc. Como deben sentirse los Israelíes cuando mas de 3.5 millones de su población se han convertido en refugiados que huyen de cientos de cohetes que caen sobre sus casas, sus familias y sus negocios que no son apenas mencionados y mucho menos apreciados como meritorios de solidariedad. Que decir a las nuevas generaciones que preguntan porque la esclarecida opinión publica calla cuando se disparan misiles día y noche contra ciudades y poblaciones civiles (cada uno comparable a un ataque terrorista) pero se escandalizan cuando el ejercito israelí reacciona contra ese terrorismo para intentar neutralizarlo. Porque no se ven fotos de las victimas y destrucción en Israel, porque los soldados de Hamas no aparecen por ninguna parte, ni los disparos de cohetes desde colegios, pueblos, mezquitas, hospitales y edificios, hechos con el fin de darles una inmunidad ante contra – ataque que no siempre es efectiva?

Cuando recibamos respuestas convincentes a esas preguntas podremos saber si la parcialidad de esa izquierda mundial se debe a un prisma erróneo causado por una falta de información y de comprensión o, posiblemente a una cierta medida de “odio exagerado” hacia el Estado Judío y sus ciudadanos.

Pero, en todo caso, cualesquiera que sean las razones para esa actitud asimétrica, me viene a la mente la frase de Golda Meir que “Mas vale ser impopular y vivo que popular y muerto”. Y por ello hay un cuasi consensus entre los israelíes que no existe otra alternativa sino hacer todo lo posible para que los misiles no sigan cayendo sobre Israel.

Michael Dinershtein | Asimetrías del conflicto de Hamas con Israel

El pasado 12 de Junio los israelíes vivieron una pesadilla. Hamas secuestró y luego asesinó brutalmente a tres adolescentes israelíes.

Michael DinershteinUna segunda pesadilla llego al enfrentarse a la reacción mundial, tanto de gobiernos como de los medios de comunicación, cuando Israel contra atacó, como si la defensa de Israel fuera la agresión primaria que causo el conflicto.

En cada conflicto en el que se ve involucrado Israel, de una u otra forma la respuesta mundial es similar.
Independientemente de las ideologías y las tendencias políticas pensé que esta vez las musas no debían callar cuando los misiles de Hamas caen sobre Israel. Y mas cuando en una cena privada hace unos días se me preguntaba “si pensaba que la izquierda mundial y en especial la europea era o no antisemita”. Les dije que la respuesta depende de la definición que se de al termino. Para los ingleses, por ejemplo, antisemita es todo aquel “que odia exageradamente a los judíos”, y eso evidentemente presupone una medida subjetiva (¿que es "odio exagerado?) difícil de juzgar objetivamente.

Pero en todo caso, comentaba que lo que si parece extraño es el completo desequilibrio con que se juzga a dos partes beligerantes. Una que es un país civilizado, democrático, que dio y da al mundo una contribución desproporcionada a su tamaño en términos científicos, culturales, médicos, agrícolas, literarios y académicos. Y la otra, Hamas, una banda terrorista que mata, secuestra y roba, miembro de esa Internacional Terrorista que es la plaga de nuestros tiempos.

Pero pareciera que para parte de la opinión publica internacional y de algunos gobiernos, los roles se han invertido: manifestantes se ponen kafias como medida de solidariedad con organizaciones que hacen frente a “reacciones desmedidas”, se demuestra en las calles a favor de los refugiados palestinos, etc. Como deben sentirse los Israelíes cuando mas de 3.5 millones de su población se han convertido en refugiados que huyen de cientos de cohetes que caen sobre sus casas, sus familias y sus negocios que no son apenas mencionados y mucho menos apreciados como meritorios de solidariedad. Que decir a las nuevas generaciones que preguntan porque la esclarecida opinión publica calla cuando se disparan misiles día y noche contra ciudades y poblaciones civiles (cada uno comparable a un ataque terrorista) pero se escandalizan cuando el ejercito israelí reacciona contra ese terrorismo para intentar neutralizarlo. Porque no se ven fotos de las victimas y destrucción en Israel, porque los soldados de Hamas no aparecen por ninguna parte, ni los disparos de cohetes desde colegios, pueblos, mezquitas, hospitales y edificios, hechos con el fin de darles una inmunidad ante contra – ataque que no siempre es efectiva?

Cuando recibamos respuestas convincentes a esas preguntas podremos saber si la parcialidad de esa izquierda mundial se debe a un prisma erróneo causado por una falta de información y de comprensión o, posiblemente a una cierta medida de “odio exagerado” hacia el Estado Judío y sus ciudadanos.

Pero, en todo caso, cualesquiera que sean las razones para esa actitud asimétrica, me viene a la mente la frase de Golda Meir que “Mas vale ser impopular y vivo que popular y muerto”. Y por ello hay un cuasi consensus entre los israelíes que no existe otra alternativa sino hacer todo lo posible para que los misiles no sigan cayendo sobre Israel.

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