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Según una fatua: "La mujer casada que nada en el mar comete adulterio"

Prestigiosos jurisconsultos salafistas y de los Hermanos Musulmanes de Egipto dictaron durante el periodo de Mursi interesantes fatuas. Una de ellas fue la que condenaba a muerte a las mujeres casadas que remojaran el chichi en la playa.

mahometana-2-niqab-playaLos autores materiales de la singular fatua, que fue emitida en 2013, adujeron que siendo la palabra “mar” de género masculino en árabe…toda mujer que pusiera su “consonante” en contacto con el líquido elemento marino era rea del delito de adulterio y, por lo tanto, merecedora del más severo castigo. Sin embargo, los jurisprudentes olvidaron que si el “mar” es macho,  un varón que introduce el culo y el apéndice viril en el referido medio acuático es claro que perpetra el mismo acto ilícito pero agravado, por cuando habría, para mayor inri, una "relación homosexual".

Alá no ilumina con la sabiduría a parte de sus fieles. Y esto hace que muchos creyentes, una y otra vez, provoquen,  con sus carcajeantes ocurrencias y desvaríos descacharrantes, la irrisión del respetable público occidental . Por ejemplo, una fatua iraquí prohibió a las féminas tocar plátanos, nabos y pepinos… porque su forma es similar a la del pene; otra, declaraba nulo el matrimonio de los esposos que acometieran un buen coito enteramente desvestidos; no menos sorprendente fue la  que prohibía terminantemente a la mujer casada apagar el aire acondicionado, ya que este  hecho, aparentemente inocente, indicaba al vecino que la dueña de la casa estaba sola; y pintoresca también fue la fatua que exhortaba a los mahometanos egipcios a no saludar o felicitar a los cristianos.

Los seguidores del expresidente Mursi , todo sea dicho en honor a la verdad, estaban dotados de una innegable vis cómica que propiciaba las chanzas y risas de los infieles. Y es que algunos morsistas quisieron dinamitar las pirámides por ser objetos de un pasado “degradante”, mientras que otros, mediante la evacuación de fatuas, declararon que era obligado lapidar a los opositores.  Ahora, Mursi y sus secuaces, para disgusto de Obama, se encuentran entre rejas. Y las pocas fatuas que se dictan se las tienen  que introducir los imanes por do más pecado hay, aunque esto no sea en puridad demasiado halal.

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