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El 28 de noviembre, el Sheik Omar Abu Sara espetó en el transcurso de un sermón que los judíos  son malvados y profetizó su inminente destrucción.

OMAR-ABUEl prestigioso imán clamó en Al-Alqsa que ya había llegado la hora de exterminar a los judíos… a los que motejó de seres crudelísimos y viles. Y como poseído por la cólera propia del estreñido de días vociferó: “¡Oh Alá, apresura el momento del aniquilamiento de los judíos!”. Si el palestino, que con su vocerío provocó el espanto de sus liendres y el gozo del respetable, hubiera evacuado sus últimas ocurrencias por la parte final del recto (donde debe de tener las papilas gustativas) nadie lo habría notado,  ya que de él sólo emana flato y las facciones Alá se las compuso como el conjunto de ambas nalgas.

Omar Abu, vestido con una de esas túnicas que utilizan las echadoras de cartas con aires de pitonisas de postín,  imploró a Alá celeridad en los trámites exterminadores de los hebreros, aunque es menester tener poca sal en la mollera para no darse cuenta de que en la “solución final”  también están incluidos los cristianos, yizidíes, budistas, agnósticos,homosexuales, hindúes, animistas, ateos y los que usan habitualmente el desodorante.

Nuestra referenciada cotorra islámica, la misma que lanza esputos dialécticos y cacarea suras y aleyas delictuosas en Al-Aqsa, repite incansable los desvaríos de Mahoma (un personaje que dicho sea en honor a la verdad nunca estuvo en sus cabales) puestos por escrito en el Corán, al igual que otros muchos imanes hacen en las mezquitas de Occidente, donde pueden predicar su odio amparados por el Derecho y la tolerancia estulta de los países de acogida.

https://www.youtube.com/watch?v=Av3hwtpcL0c

Vídeo.Un imán palestino anuncia en la mezquita de Al-Aqsa:”¡Ha llegado la hora de aniquilar a los judíos”.

El 28 de noviembre, el Sheik Omar Abu Sara espetó en el transcurso de un sermón que los judíos  son malvados y profetizó su inminente destrucción.

OMAR-ABUEl prestigioso imán clamó en Al-Alqsa que ya había llegado la hora de exterminar a los judíos… a los que motejó de seres crudelísimos y viles. Y como poseído por la cólera propia del estreñido de días vociferó: “¡Oh Alá, apresura el momento del aniquilamiento de los judíos!”. Si el palestino, que con su vocerío provocó el espanto de sus liendres y el gozo del respetable, hubiera evacuado sus últimas ocurrencias por la parte final del recto (donde debe de tener las papilas gustativas) nadie lo habría notado,  ya que de él sólo emana flato y las facciones Alá se las compuso como el conjunto de ambas nalgas.

Omar Abu, vestido con una de esas túnicas que utilizan las echadoras de cartas con aires de pitonisas de postín,  imploró a Alá celeridad en los trámites exterminadores de los hebreros, aunque es menester tener poca sal en la mollera para no darse cuenta de que en la “solución final”  también están incluidos los cristianos, yizidíes, budistas, agnósticos,homosexuales, hindúes, animistas, ateos y los que usan habitualmente el desodorante.

Nuestra referenciada cotorra islámica, la misma que lanza esputos dialécticos y cacarea suras y aleyas delictuosas en Al-Aqsa, repite incansable los desvaríos de Mahoma (un personaje que dicho sea en honor a la verdad nunca estuvo en sus cabales) puestos por escrito en el Corán, al igual que otros muchos imanes hacen en las mezquitas de Occidente, donde pueden predicar su odio amparados por el Derecho y la tolerancia estulta de los países de acogida.

https://www.youtube.com/watch?v=Av3hwtpcL0c

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