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Declaración de Renaud Camus a los resistentes contra el islam


Pegida mi amor
Christine Tasin mi amor (*1)
E incluso, si me lo permite, Pierre Cassen mi amor (*2)

Mi amor para todos los que dicen NO, todos los que se levantan contra el cambio de pueblo y de civilización, todos los que rechazan la conquista y la colonización de Europa, así como la anunciaron, cada cual por su lado, Houari Boumédiène (*3) y Vladimir Putin, sin olvidar esos otros visionarios que fueron Enoch Powell y Jean Raspail.

Hoy una gran esperanza se levanta en el este, se llama Pegida, y tenemos con nosotros a una embajadora que saludamos como la mensajera de la primavera de los pueblos: Melanie Dittmer.

Siempre he pensado que el problema que se nos plantea, y que es el más grave que podamos tener (ya que se trata de la misma existencia y superviviencia de nuestra civilización) sólo puede tener una solución europea, dentro de la unión de todas las naciones y todas las culturas de tradición celta, greco-latina, cristiana por supuesto y también librepensadora.

Europa está colonizada, y lo está mucho más gravemente, mucho más irremediablemente, si no hacemos nada, que lo que ella misma colonizó en su día.

Pero vamos a combatir, lo estamos haciendo ya. La lucha anticolonialista ya ha comenzado, en el camino de Pegida. Un Frente de Liberación Nacional, sección francesa de la Internacional Pegidista ha comenzado la resistencia. Si queréis ayudarla, ofrecedle vuestras competencias, eventualmente algo de vuestro dinero, pero sobre todo vuestra presencia, vuestra visibilidad, vuestros mensajes, todo aquello que puede conducir a la proliferación del frente del rechazo.

Nuestro modelo Pegida tiene a su vez un modelo, el que derribó el Muro de Berlín y abatió el Telón de Acero. Hoy al igual que hace 25 años el adversario parece todopoderoso, el régimen soviético entonces, hoy el poder remplacista, el que promueve la Gran Sustitución, la intercambiabilidad general del hombre y de todo, bajo la excusa de la multiculturalidad y la convivencia. Pero esos dos poderes, el que caýó hace un cuarto de siglo y el que enfrentamos hoy, tienen la misma debilidad que hace que puedan derrumbarse de un día para otro. Están hechos de mentiras, saturados de falsedad hasta lo más profundo de ellos mismos, llenos del vacío de la ilusión fabricada. La verdad puede reducirlos en cenizas al menor golpe, como los colosos de cartón-piedra que son.

La verdad es que no hay multiculturalismo sino una deculturación general que conduce al atontamiento masivo, a la subida de la violencia, al retorno al salvajismo de la especie.

La verdad es que no hay convivencia sino una conquista colonial en curso en la cual nosotros somos los indígenas colonizados y cuyo instrumento es la cantidad, por supuesto, la sustitución demográfica, pero también la permanente delincuencia, el vandalismo de todos los días, las molestias cotidianas que vuelven la vida imposible a la gente, o la espantosa barbarie de la que hemos sido testigos hace poco.

La verdad es que no hay pueblo. Un pueblo es todo lo contrario de lo que hay. Hay comunidades que se disputan cada día más abiertamente un territorio, un territorio sobre el cual esas comunidades tan distintas tienen derechos muy desiguales. Es por eso que hablo sin rodeos de guerra colonial, o para decirlo mejor desde nuestro puento de vista, de guerra anticolonial, de lucha anticolonialista.

La esperanza es que la verdad sea suficiente para derribar las murallas, como hace 25 años. Y en esa verdad incluyo la ley, las victoria electorales, los cambios políticos, la constatación de la incompatibilidad de carácteres, el gentlement agreement, el divorcio (tanto más fácil de obtener como que nunca hubo consentimiento en ese matrimonio...), la remigración, el control efectivo del Mediterráneo...

Si la verdad no fuera lo suficientemente fuerte como para alcanzar esos resultados, no habría más alternativa que la sumisión o la lucha armada. La primera ya ha comenzado. La segunda también, y no la hemos iniciado nosotros.

Renaud Camus

(*1) Presidenta de Résistance Républicaine

(*2) Fundador de Riposte Laïque

(*3) Houari Boumédiène, presidente de Argelia 1965-1978. Es el autor de la célebre amenaza contra Europa: "El vientre de nuestras mujeres nos dará la victoria..."

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