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Por Yolanda Morín | 


Es la pregunta del millón. La verdad es que el votante, el ciudadano, apuesta a lo seguro. Tan mal esta la cosa en nuestro país que los votantes 'de orden' prefieren la ensalada de Rajoy a cualquier otro tipo de experimento político.

Lo cierto es que no hay mucha alternativa al PP.

VOX, que surgió como plataforma de enganche para los desencantados del PP, no llega tras la desaparición de la mayoría de sus líderes fundadores. Lo que intentaba ser una alternativa seria al PP, mezcla de forma indiscriminada mensajes identitarios burdamente copiados de otros partidos europeos a la vez que afirma y confirma "ser un partido de derechas". Incompatible el planteamiento.

Cuando me fuí de VOX antes de las elecciones de 2015 me criticaban por mis posiciones identitarias críticas con el Islam y la inmigración masiva. Hoy, han adoptado ese mensaje por conveniencia electoral. Un mes después de dejar VOX los pro etarras destrozaron mi negocio en Portugalete. Todavía espero de Santi Abascal lo que él pide: condena y solidaridad. Ni una llamada o muestra de apoyo por parte de VOX ni por parte de su presidente... aunque sí de muchos militantes. Quien sí se solidarizó fue el PP, que presentó un escrito de condena en el Ayuntamiento que apoyó también el PSOE.

Lo que era un magnífico proyecto se ha convertido, con sus apenas 46.000 votos en toda España, en una opción residual que no encuentra el hueco necesario para crecer. Como decía un buen amigo, "el problema de VOX no es VOX. El problema de VOX son sus líderes, más acupados de sí mismos que del partido. Han montado en la bicicleta y no pueden dejar de dar pedales, porque de hacerlo se caerán con todo el equipo. La pela es la pela".

Lamentablemente, VOX se parece cada vez más a uno de los muchos grupúsculos de extrema derecha que hay en España. Y no lo critico por ese parecido, sino por la incapacidad de sus líderes para hacer del proyecto algo más serio. Cientos de buenos militantes de un magnífico proyecto se merecen un liderazgo mejor.

Por otra parte ha surgido RESPETO, una confluencia de partidos identitarios capitaneados por Plataforma per Catalunya, España 2000 y Partido por la Libertad. No sabemos qué deparará este proyecto.

Y eso es todo. Queda claro por qué el PP sigue ganando elecciones.

¿Por qué no existe una alternativa al Partido Popular en España con la que está cayendo?


Por Yolanda Morín | 


Es la pregunta del millón. La verdad es que el votante, el ciudadano, apuesta a lo seguro. Tan mal esta la cosa en nuestro país que los votantes 'de orden' prefieren la ensalada de Rajoy a cualquier otro tipo de experimento político.

Lo cierto es que no hay mucha alternativa al PP.

VOX, que surgió como plataforma de enganche para los desencantados del PP, no llega tras la desaparición de la mayoría de sus líderes fundadores. Lo que intentaba ser una alternativa seria al PP, mezcla de forma indiscriminada mensajes identitarios burdamente copiados de otros partidos europeos a la vez que afirma y confirma "ser un partido de derechas". Incompatible el planteamiento.

Cuando me fuí de VOX antes de las elecciones de 2015 me criticaban por mis posiciones identitarias críticas con el Islam y la inmigración masiva. Hoy, han adoptado ese mensaje por conveniencia electoral. Un mes después de dejar VOX los pro etarras destrozaron mi negocio en Portugalete. Todavía espero de Santi Abascal lo que él pide: condena y solidaridad. Ni una llamada o muestra de apoyo por parte de VOX ni por parte de su presidente... aunque sí de muchos militantes. Quien sí se solidarizó fue el PP, que presentó un escrito de condena en el Ayuntamiento que apoyó también el PSOE.

Lo que era un magnífico proyecto se ha convertido, con sus apenas 46.000 votos en toda España, en una opción residual que no encuentra el hueco necesario para crecer. Como decía un buen amigo, "el problema de VOX no es VOX. El problema de VOX son sus líderes, más acupados de sí mismos que del partido. Han montado en la bicicleta y no pueden dejar de dar pedales, porque de hacerlo se caerán con todo el equipo. La pela es la pela".

Lamentablemente, VOX se parece cada vez más a uno de los muchos grupúsculos de extrema derecha que hay en España. Y no lo critico por ese parecido, sino por la incapacidad de sus líderes para hacer del proyecto algo más serio. Cientos de buenos militantes de un magnífico proyecto se merecen un liderazgo mejor.

Por otra parte ha surgido RESPETO, una confluencia de partidos identitarios capitaneados por Plataforma per Catalunya, España 2000 y Partido por la Libertad. No sabemos qué deparará este proyecto.

Y eso es todo. Queda claro por qué el PP sigue ganando elecciones.

1 comentario:

  1. RESPETO debe de ser el núcleo al que se sumen todos los proyectos existentes. Debemos llegar a acuerdos mínimos y aceptables para todos y después ponerlos en marcha. Una AfD o un FN en España es posible.

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