¿De nuevo «Delenda est Monarchia»?
Publicado el 30 Septiembre, 2007 Publicado en la sección Actualidad |
Por toda Cataluña se siguen quemando retratos de D. Juan Carlos y de la familia real. Y
por toda España se ha abierto la veda del debate sobre la monarquía. “El Rey en la diana”, “El abrupto debate sobre la Monarquía, “ La Monarquía en el fango”…, son algunos de los titulares que pueblan nuestros diarios. Programas televisivos sobre las cuentas del Rey y su fortuna, comentarios por todas las tertulias radiofónicas. Ayuntamientos que aprueban mociones a favor de la III República o autorizan murales contra la monarquía, proposiciones en el parlamento para que el rey rinda cuentas sobre sus gastos o deje de comandar la Fuerzas Armadas. Por no hablar de los chistes de mal gusto, estilo Jueves, que abundan por Internet, o los más finos en TV3. El caso es que entre los españoles ya no es tabú cuestionar la monarquía, ya sea en privado o en público.
Y a decir verdad, dudamos que a muchos españoles les importe excesivamente el destino del trono o de D. Felipe y Dª. Leticia como pareja reinante. No es la dinastía Borbón quien suscita lealtades, sino lo que representa la monarquía, como símbolo del Reino de España y nuestra unidad nacional. La preocupación de muchos españoles ante los ataques contra la Corona, va más allá de la simpatía que D. Juan Carlos pueda suscitarles, para centrase en que esos ataques intentan cambiar la forma de nuestro Estado y al fin y a la postre van dirigidos contra España. Más allá de esta cuestión, a nosotros desde luego nos trae sin cuidado que el Jefe del Estado sea un Rey o un Presidente de la República.
No cabe duda que la situación es delicada, porque se enmarca en toda una ofensiva encaminada a cambiar el régimen que diseñó la constitución de 1978. Un cambio al que no es ajeno el PSOE de Zapatero, ya que el desafió separatista se enmarca en las políticas abiertas por el actual ejecutivo para transformar el régimen en un Estado Federal de facto, que entronque moralmente con el régimen de la II República.
La ultraizquierda no perdona que D. Juan Carlos sea Rey gracias a Franco y que la monarquía sea la única herencia política directa que subsiste del franquismo. Por su parte la ultraderecha no perdonará nunca su traición a los principios del Movimiento que un día juró defender. Por supuesto los separatistas rechazan a quien personifica la unidad de España. Al igual que la bandera, el rey es un símbolo que molesta.
Desde la izquierda, radicalizada como está gracias a Zapatero, empeñada en el cambio de régimen, dudamos mucho que esté dispuesta a batirse el cobre por una institución en la que no cree y sólo acepta coyunturalmente. Aún los más moderados tienen una sólida convicción republicana, por lo que difícilmente van a poner mucho empeño en defender la monarquía, por mucho que el monarca si se empeñe en coquetear con ellos.
Desde la derecha, no se puede obviar el malestar que entre sus bases suscita la tibia defensa que de la unidad de España hace el monarca y su condescendencia con los nacionalismos representada con el ya tópico “hablando se entiende la gente”. Tampoco hay se puede ignorar el desencuentro de la Casa Real con el principal comunicador de la derecha y las recientes críticas a D. Juan Carlos por su “maltrato” con Aznar o Suarez.
¿Se ha de preocupar entonces D. Juan Carlos por su futuro? La verdad es que son muchos los españoles, con independencia de sus convicciones monárquicas, que desean que no se toque una piedra que podría provocar el derrumbamiento de todo el edificio constitucional. El miedo social al enfrentamiento civil aún subsiste, y la monarquía parece que aún se considera útil, como en su día lo fue para pilotar la transición o para desempeñar un papel neutralizador del golpe del 23-F, en orden a evitar que todo se nos vuelva a ir de las manos.
Sin embargo, ante esta nueva situación de crisis nacional que vivimos, la Corona, no haría mal en recordar que en vísperas del 31 y la proclamación de la II República, D. José Ortega y Gasset publicaba bajo el titulo «Delenda est Monarchia», un artículo que declaraba agotada la monarquía, precisamente por el comportamiento político del rey. Y quizás la acusación más dura vertida contra el abuelo del actual monarca por nuestro más conocido filósofo del siglo XX fue, “la Monarquía no ha hecho más que especular sobre los vicios españoles, y su política ha consistido en aprovecharlos para su exclusiva comodidad”.
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Comentarios
8 Comentarios a “¿De nuevo «Delenda est Monarchia»?”
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Excatamente si el rey es aceptado es porque representa la unidad nacional, si ahora resulta que no va a defenderla para no quedar mal con la izquierda y no ver a menzada su posición, entonces ¿para qué queremos rey?
Yo dudo que este Rey defienda lo que la monarquia representa, más bien trata de gustar a todos y gustando a todos no gusta a nadie.
Aunque la monarquia no es de mi agrado, la prefiero a una III republica de rojos comunistas, que es a lo que seguro iriamos, con estos come mierda de carod rovireche y otros sinverguenzas que estan chupando del bote.
Uds. no saben lo que es mantener a la runfla democrática aquí, en Hispanoamérica. Por lo menos, los Reyes mantienen las formas. Los nuestros, escupen, ponen las patas sobre la mesa, se eligen entre ellos. Se dicen licenciados y doctores y no han hecho ni las primeras letras. Me da vergüenza lo que vivo. Aprovechen lo que tienen, que es mucho. El Rey y su familia me merecen todo respeto, y soy cada vez más monárquico, a ver cuando nos mandais un virrey (que no sea la Cayetana, que si la ve el Gran Duque de Alba, la caga a palos)
Fernando, ¿no os sobrará algún Simón Bolivar por ahi, no? Da igual que sea bajito y rechoncho. Yo te lo cambio por un virrey alto, guapo, con dos carreras y tres masters.
¿Realmente o creeis eso de que la monarquia garantiza la unidad de España? Mas bien es lo contrario, la unidad de España solo se vera garantizada cuando haya libertad politica y separacion real de poderes. La Republica Constitucional sera la sulucion definitiva; luchemos por que no venga una Republica de la mano de los que añoran el pasado. Estemos preparados para traer la libertad politica por primera vez en la historia de España, saquemos a los partidos politicos del seno del estado y devolvamoslos a donde deben estar, a la socieddad civil; tomemos las riendas y no tengamos miedo a a libertad. Por la Republica Constitucional. MCRC.
A boicotejam, como verás, no nos sobra ningún Bolívar, que en punto de muerte le decía a San Martín “hemos arado en el mar”. Lo de mandarnos un virrey fue, de mi parte, una humorada; nadie echa la historia para atrás. Ahora, si quieres que te mandemos al Evo, a Chávez o Castro, pues envueltos para regalo (ni te cuento si nos pides a algunos a SS MM imperiales y reales, los Kirchner, que serán votados según los cánones de nuestra “democracia”)
Juan Carlos juro unos principios que luego pisoteo.Una persona que hace un acto así no es digna de figurar en ningún lado.