Giorgio Paolucci. Autor de ‘Los cristianos venidos del Islam’
Publicado el 16 Octubre, 2007 Publicado en la sección Entrevistas |
El periodista italiano Giorgio Paolucci presentó el mes pasado en Italia un libro escrito
junto al periodista libanés a Camille Eid titulado «I cristiani venuti dall’Islam», editado en España por LIBROSLIBRES y traducido como «Los cristianos venidos del Islam». El libro recoge los testimonios de musulmanes residentes en Italia que incluso arriesgando la propia vida, tras haber sido atraídos por la fascinación del cristianismo, se han convertido y han recibido el bautismo.
- ¿Cuál es el objetivo primordial de este libro?
- El libro quiere sacar a la luz un iceberg: mientras los occidentales que se convierten al Islam son muy conocidos, van a la televisión, son invitados por los programas más vistos, son presidentes de las asociaciones islámicas más famosas y no tienen problemas de visibilidad, nosotros nos hemos puesto a buscar a las personas que, por la naturaleza misma de su experiencia, tienen problemas para dar a conocer lo que han vivido, aunque estén muy contentos de lo que ha sucedido.
- ¿Qué tienen en común estas personas?
- Se trata de musulmanes convertidos al cristianismo que, por esta decisión libre suya, se van a encontrar con discriminaciones y amenazas, en algunos países islámicos pierden los derechos civiles y corren el riesgo de la pena de muerte, son rechazados por los mismos familiares y amigos porque son acusados de apostasía.
- Ha sido, por tanto, una investigación delicada y peligrosa…
- El primer problema fue encontrar a los convertidos del Islam al Cristianismo. Todos han oído hablar de Abdul Rahman, el afgano de 41 años que estuvo amenazado con la pena de muerte en marzo de este año, acusado de apostasía y que ahora vive en Italia, salvado gracias a una increíble movilización internacional. Cuando se produjo su caso, durante 15 días, todos los periódicos de Italia y de Europa y del mundo hablaron del problema de la apostasía y de la condena a muerte que el Islam prevé para quien se convierte a otra religión. Nuestra tarea era la de ir a conocer las historias y los rostros de estas personas, haciendo comprender que la cuestión no sólo afecta a países lejanos como Afganistán sino también a Europa.
- ¿Por qué nos afecta?
- Uno de los frutos de la inmigración es que el Islam está entre nosotros. Estando entre nosotros, está en toda su complejidad, incluida la cuestión de la libertad religiosa, cuestión que los países islámicos y las relativas comunidades esparcidas por el mundo no han aclarado todavía. Queríamos hacer un libro que profundizara en las implicaciones teológicas, jurídicas y de la apostasía y de las relativas condenas, pero que lo hiciera a través de los itinerarios humanos, tratando de comprender cómo puede suceder que haya personas que amen tanto a Jesús como para arriesgarse a sufrir persecuciones y la pena de muerte. Nos ha costado dos años encontrarlas porque es muy difícil convencer a las personas a que hablen, organizar los relatos de modo que permanezca la esencia, cambiando las connotaciones por razones de seguridad… Al final, hemos encontrado treinta historias, algunas contadas personalmente, otras recogidas por teléfono o Internet, otras recuperadas de algunos raros artículos de la prensa italiana.
- En la introducción al libro, el jesuita egipcio Samir Khalil Samir, profesor de Historia de la Cultura Árabe e Islamología en la Universidad Saint-Joseph de Beirut, afronta el problema de la apostasía. ¿Podría decirnos los resultados de su análisis?
- Según Khalil Samir, del estudio del Corán no se desprende que haya una pena de muerte para los apóstatas. Hay 14 suras en las que se habla de los castigos del apóstata, pero sólo en una de éstas se hace referencia al tipo de castigo y dice que «el apóstata será castigado con un castigo en este mundo y en el otro mundo». Samir subraya por tanto que el hecho de que los apóstatas sean condenados a muerte según el código penal de Arabia Saudita, Irán, Sudán, Yemen, Mauritania y Afganistán, no deriva de una prescripción coránica. Si esto es verdad, los integristas islámicos que dicen que hay que matar a los apóstatas, no hablan en nombre del Corán. Este hecho es importante no sólo para los musulmanes que se convierten al cristianismo sino por el hecho de que la apostasía se ha convertido en los últimos treinta años en el instrumento principal para eliminar a los adversarios políticos.
- ¿Existe algún cálculo aproximado del número de convertidos del Islam al cristianismo en Italia?
- No hay datos precisos. Por lo que se refiere a nuestra investigación podemos dar testimonio de algunos centenares de convertidos, provenientes de países del norte de África, de Oriente Medio y de Asia. Algunos han sido bautizados en Italia, otros bautizados en su país y luego vinieron a vivir a Italia. Algunas de las personas que hemos conocido no encontraban una respuesta satisfactoria en el Corán y en la educación islámica que habían recibido, y al mismo tiempo encontraron testimonios atrayentes de cristianos que han sido el inicio de una respuesta diversa de la coránica musulmana.
- ¿Cuáles son las conclusiones que han sacado de esta investigación?
- El libro lanza tres desafíos: desafía al Islam para que reconozca la libertad religiosa, desafía a las autoridades civiles para que garanticen esta libertad y nos desafía a nosotros, cristianos «tibios».
Como está escrito en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, aprobada en 1948, el derecho a la libertad religiosa es fundamento de toda sociedad civil. Es legítimo que las comunidades musulmanas presentes en nuestro país pidan la tutela de sus derechos religiosos, pero justo por esto deben reconocer el mismo derecho también a quienes libremente desean convertirse a otra religión.
Desde este punto de vista, las autoridades civiles italianas deben garantizar el derecho y la práctica de la libertad religiosa. No es admisible que un convertido del Islam tenga que vivir clandestinamente, ir a una iglesia que está a 30 kilómetros de su casa porque tiene miedo que la comunidad musulmana lo castigue.
En tercer la Iglesia tiene un desafío, porque estos convertidos son parte de la nueva primavera del cristianismo, en un país en el que el catolicismo se ha convertido a menudo en un adorno. Durante la investigación, Camille Eid y yo quedamos impresionados por la frescura y el coraje de estos convertidos del Islam, ellos nos decían: «No os dais cuenta del tesoro tan grande que tenéis… Jesucristo ha revolucionado nuestra vida».
A. Gaspari
Envía esta noticia a un amigo o a la Red social
Comentarios
6 Comentarios a “Giorgio Paolucci. Autor de ‘Los cristianos venidos del Islam’”
Enviar un comentario








Cuidemos nuestras leyes, para no consolidar privilegios de islamistas, que se volverán contra nosotros.
Seguimos con lo “políticamente incorrecto”: no todos somos iguales y, por supuesto, las autoridades civiles deben pensarlo así. La esencia de la Sociedad Postindustrial es el Cristianismo y ésto es lo que ha hecho posible los avances sociales y tecnológicos alcanzados.
Somos una Sociedad abierta, pero debemos defendernos: “Yo te acepto, tú te integras (asumiendo o respetando) y convivimos, pero la Libertad liberal no es absoluta puesto que ´termina´ dónde comienza la del vecino”.
De hecho sería ridiculo cambiar el Mercedes por un Seiscientos”.
Si permitimos que se use la Libertad de un grupo para sojuzgar la Libertad de otros estaremos traicionando esa “Libertad Suprema”
Usted es un tarado. Respete y deje de mentir, investigue bien y deje a un lado los inetreses Imperialistas de E.U. Nosotros no los tratamos mal, no nos moleten.
Sr. Yusuf, el que debe respetar y debe dejar de mentir es usted. Todos conocemos, con muchos ejemplos, cómo tratan en los países musulmanes a los musulmanes que se convierten al cristianismo, y no solamente en los países musulmanes sino en las comunidades musulmanas asentadas en los países de Occidente. Basta con que lea los casos que presenta este libro que, como dicen, es solo la punta de un iceberg. Y no se puede hablar más claro, dar datos más precisos de personas concretas, porque todos sabemos que sería poner en peligro a esas personas ya que ustedes usan la violencia contra ellas de mil formas. Y no quiera ocultar estos clarísimos atentados contra los Derechos Humanos con una cortina de humo diciendo que son intereses imperialistas de Estados Unidos. De eso nada. Son ustedes los que deben promover la verdadera libertad religiosa dentro de sus comunidades musulmanas y demostrarlo permitiendo que dejen el islamismo a todos los que libremente lo quieran, sin verse acosados por ello con ninguna amenaza ni violencia.
Esperamos que lo muestren, no con palabras, sino con hechos.
Apoyo lo dicho por Fátima.
Señor Yusuf,no se puede exigir respeto cuando no se está dispuesto a respetar.Está usted en un país con unas normas y una cultura diferente a la suya,y si no se integran es porque no quieren.
Tiene usted derecho a rezar a la deidad que prefiera,pero no lo tiene para obligar a otros a pensar como usted si no lo desean.
Si no está a gusto,lo mejor que puede hacer,es irse a su país de origen,donde seguramente la mayoría acepta sus ideas.
Pero este no es uno de esos paises.
Llamar tarado gratuitamente a alguien que no piensa como usted,demuestra su falta de respeto y su catadura moral.Occidente no es solamente EE.UU y sus intereses,ese es un comentario de una mente con pocas miras.
Asi se demuestra la intransigencia religiosa hacia todo el q no piense o actúe igual.Eso fue una palabra ‘tarado!. Si pudiera matar mataría por este artículo. Q se vaya a su pais dond aún hoy hay esclavos.No sabe q Dios es respeto y libertad al prójimo?