El PPC denuncia que un condenado por terrorismo da nombre a un pasaje en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona)
Publicado el 30 Abril, 2008 Publicado en la sección Actualidad |
Antonio Gallego, Diputado del Partido Popular en el Congreso y Portavoz del Grupo
Municipal Popular en el Ayuntamiento de El Prat, exige al Ayuntamiento de Santa Coloma de Cervellò (Baix Llobregat) –governado por ERC y PSC- que retire el nombre de la calle a Jaume Martínez Vendrell, condenado en 1982 por el Tribunal Supremo a 36 años de prisión como inductor de los asesinatos de José María Bultó y el ex - alcalde de Barcelona Joaquín Viola.
Jaume Martínez Vendrell, fue el inspirador del grupo terrorista catalán EPOCA, que se disolvió en 1983 y algunos de sus integrantes pasaron con posterioridad a formar parte de la banda terrorista Terra Lliure.
Un año después de que la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Cataluña presentara una denuncia contra el Ayuntamiento de Santa Coloma de Cervelló la calle sigue con el nombre del terrorista. El consistorio del Baix Llobregat, gobernado por la coalición de independientes de izquierda Progrés Municipal, aprobó en abril de 2007 darle al terrorista el nombre de una calle de la Colonia Güell, como homenaje a “un patriota catalán”.
Antonio Gallego ha manifestado que “este hecho es repugnante, ya que humilla a las víctimas del terrorismo, le otorga categoría social a un terrorista que confesó haber tenido conocimiento previo de los asesinatos y es un claro ejemplo del delito de enaltecimiento del terrorismo”.
El diputado popular considera “lamentable elogiar la memoria de un condenado por terrorismo y es por ello que exigen la eliminación de tal dedicatoria pública al consistorio de Santa Coloma de Cervelló”.
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21 Comentarios a “El PPC denuncia que un condenado por terrorismo da nombre a un pasaje en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona)”
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Hasta seis asesinos se juntaron para poner en el pecho la bomba a José María Bultó; y este martínez condenado a 36 años nunca los cumplió porque se fugó, vaya fills de puta
I què passa amb els franquistes assassins alguns dels quals encara tenen noms de carrers, places i estàtues a Catalunya i a Ejpanya?
aquests no són assassins’
Per què el PP no ha condemnat el franquisme?
Pepito grillo, no digas falacias que eso denota la falta de argumentos que teneis !
a todos estos independentistas, abria que mandarlos a picar piedra, menuda mierda de territori…… donde mas impuestos se pagan y mas represión nos imponen,y menuda sarta de subnormales, mientras la gente tiene problemas de verdad, vosotros opinando de gilipolleces, que os de a todos….. a los españolitos de bocata de tortilla y sentimiento patrio, y los catalanistas defensores de la terra, empanados en imponer una lengua que solo la hablan cuatro mataos. Pelearos todos jajaja, que de mientras vosotros perdeis el tiempo y energia en asuntos que no sirven para nada, los verdaderos problemas cada vez se alejan mas de las soluciones coherentes y positivas. que verguenza de gente….. si gente, por que no llegais ni a personas, a picar piedra, que seguro se os quitaria la tonteria que teneis encima
pepito grillo, no eres más acémila porque ya no encontraríamos un arado que ponerte encima del lomo. ¿A quién llamas tu asesinos, alelao? Será a los integrantes de las checas, o de las patrullas de control de la retaguardia, es decir: a los angelitos que sólo en Cataluña asesinaron a cerca de 10.000 personas inocentes entre 1936 y 1939, eso dentro del montante de las 70.000 asesinadas en la retagurdia del frente popular en toda España. Como tienes menos materia gris que un mosquito patatero lo confundes absolutamente todo. La gente a la que tú te refieres fueron personas que lucharon en una guerra civil, en las mismas condiciones que lo hicieron los del bando contrario. Aquella fue una guerra civil inevitable, que ya empezó con las insurrecciones del año 34, las cuales sembraron un odio fratricida que no hizo más que alimentarse desde el poder cuando el frente popular llegó al gobierno. Fue una guerra desgraciada, pero como muchas otras que han padecido otras tantas naciones. Y no me vengas ahora con el cuento chino de la represión de la posguerra, que la mayor parte de las ejecuciones (aunque es cierto que no todas) fueron fruto de sentencias firmes por crímenes atroces cometidos en la retaguardia. Cuando sepas algo de historia (no de propaganda, sino de historia) entonces podremos dar crédito a lo que dices.
Els comentaris que segueixen al meu denoten com són els espanyols. Només saben respondre amb insults. Aquesta és la raça espanyola. Enhorabona.
Ja és ben cert allò que Àfrica, amb tots els respectes per la gent que viu a l’altra banda de l’estret de Gibraltar, comença al sud del riu Ebre
para el historiador “a paseo la vice”, en referencia a “el cuento chino de la represión de la posguerra” te remito al discurso que el Jefe del Servicio Nacional de Propaganda de FET y de las JONS, José Antonio Giménez Arnau. Dijo en Zaragoza, 21 de abril de 1938:
….pero una advertencia. Ya se acabó esta conducta, se acabó la traición, porque nosotros preferiríamos ver a estas tierras pulverizadas antes que verlas otra vez en contra de los sagrados destinos de España.
-Con la derrota vinieron tiempos muy duros. El General Alonso Vega nos lo dejaba claro, una vez más, en las páginas de “Arriba España” en febrero de 1939:
A los del hecho diferencial nuestra notificación de que han sido vencidos por la fuerza de las armas y que si quieren ser hermanos de los demás españoles les impondremos la ley del vencedor, porque nosotros los combatientes, al terminar la Guerra en Cataluña damos también por terminados para siempre los hechos diferenciales.
- o las palabras de Ruiz de Albéniz, el abuelo de Ruiz-Gallardón, quien acompañó a las tropas nacionales en su entrada en Barcelona. Su crónica del 4 de febrero de 1939 en el “Heraldo de Aragón” no tiene desperdicio:
Yo lo llevaba fijo en mi mente el día 26 cuando con las tropas de Juan Bautista me metía en el Tibidabo, en Pedralbes. No quería hacerme ilusiones. Están vencidos y soportarán, porque son gente despierta, su derrota y nuestro triunfo; pero…¿convencidos?…ah! eso ya es más difícil . Quizás imposible. Barcelona seguirá siendo el garbanzo negro de la olla nacional. Por lo menos durante un par de generaciones. Al enjuiciar así el problema catalán del presente y el porvenir, no era ciertamente de los más pesimistas. Yo he oido a más de una persona de claro juicio y temple sereno propugnar la conveniencia de un castigo bíblico (Sodoma, Gomorra) para purificar la ciudad roja, la sede del anarquismo y separatismo, y como único remedio para extirpar esos dos cánceres, señalar el termocauterio destructor implacable.
Resumiendo:pocos hay que no te puedan dar una charla sobre las teorías de Kierkegaard acerca de la inconsubstancialidad de la pasión mórbida, la ionización de los quasars en fase de expansión o los períodos de reproducción de la langosta en vivero
albertot, que eres un lince histórico, pero de esos que, a diferencia de los nobles animales que están en trance de desaparición, os mantenéis en la inopia intelectual, y de ahí no os rescata ni la patrulla X. Yo no he negado jamás que hubiese represión, puesto que al finalizar todas las guerras los vencedores siempre ajustan cuentas con los vencidos. Pero hay dos ajustes de cuentas: uno es la venganza personal y primaria contra los responsables de matanzas y crímenes, y otro es la formación de causas judiciales para dirimir responsabilidades, y en los casos cuya sentencia lo determine, la aplicación estricta de las condenas. En el primer caso, ni muchísimo menos la represión de posguerra alcanzó ni ínfima o mínimamente las masacres cometidas en Cataluña por la gente del frente popular. Si no te lo crees, ya puedes repasar las declaraciones del ex-honorable presidente Jordi Pujol, personaje éste que no creo que tenga nada de franquista. En cuanto al segundo caso, y sin perjuicio de los errores o excesos judiciales que se pudieran cometer, la inmensa mayoría de las condenas fueron justas, puesto que los juicios se instruyeron a partir de denuncias presentadas por personas particulares y en todos los sumarios figura una gran cantidad de pruebas documentales y testimonios de muchas personas que padecieron o conocieron aquella monstruosa represión “revolucionaria”. Los fragmentos de declaraciones que tu presentas aquí no veo que sirvan para determinar nada, aparte que no entiendo qué quieres decir con ellos pues los términos expuestos no pasan de ser frases anodinas, pero si a tí te gustan esos recortes yo estoy dispuesto a alabarte ese gusto. Pero lo que sí puedo intentar hacerte comprender es que un historiador que se precie debe acudir a las fuentes primarias, analizarlas y contrastarlas decididamente. Las fuentes primarias en estos casos son los archivos de los cementerios, de los hospitales,de los registros civiles, los archivos de las cuerpos de ejército que ocuparon la región en aquellos meses, y naturalmente los registros donde se conserven los procesos judiciales abiertos contra los responsables de crímenes durante el período del frente popular. Muchos historiadores han realizado este trabajo (no precisamente Tuñón de Lara o el cebollino de Paul Preston, desde luego), y el resultado de tales investigaciones está publicado. Es verdad que cuesta encontrar algunas obras fundamentales para el conocimiento de lo sucedido en aquellos años, y cuesta sobre todo porque los gi liprogres los han ocultado cuando no destruido directamente, pero yo te puedo recomendar algunos investigadores, y luego la tarea de búsqueda será cosa tuya: Ramón Salas Larrazábal, Martínez Bande, Casas de la Vega, Tugores, César Alcalá, Angel David Martín Rubio, etc. Especialmente te recomiendo todas las obras que el historiador César Alcalá ha escrito sobre la represión frentepopulista en Cataluña, tema éste que conoce muy a fondo. Puedes empezar por Las Checas de Barcelona, y continuar con La Represión Política en Cataluña (1936-1939). Ahí encontrarás datos ciertos, no palabritas ni fragmentos de declaraciones o discursos; o lo que es lo mismo: hechos, no banalidades.
Je,je, pepito grillo, qué grande eres. Por favor, no nos dejes, no nos abandones nunca, que das mucho color y mucho tono. Además,aunque como esparring no eres muy bueno, pues se te noquea a las primeras de cambio, al menos sirves para que se desencadene el sarao. No te vayas, te necesitamos.
En cada uno de los múltiples juicios “sumarísimos de urgencia” celebrados a diario en gran número de localidades españolas suelen comparecer entre veinte y sesenta personas, muchas de las cuales no han sido interrogadas por ningún juez ni conocen siquiera el nombre del defensor, al que en ningún caso han designado. Es muy raro que se permita declarar a un solo testigo en el acto de la vista y la suerte de los procesados se dilucida generalmente en menos de tres horas. Aparte de juzgarles por un delito de rebelión militar, que evidentemente no han cometido, se invierten normas jurídicas universales y no es el acusador quien debe probar, sino el acusado el que necesite demostrar su inocencia. Como la simple denuncia se considera prueba suficiente, la demostración de inocencia del inculpado ofrece con frecuencia insuperables dificultades. En efecto, si a uno le acusan de haber matado a un individuo determinado en una fecha y un lugar concretos, el acusado puede probar que no estuvo en dicho lugar en esa fecha o que el presunto asesinado continúa vivo; pero si le culpan de haber matado a veinte personas sin decirle sus nombres ni cuándo, dónde ni cómo perecieron, no tendrá posibilidad alguna de demostrar su inocencia. Y por la absoluta imposibilidad de probarlo en el acto del juicio, millares de inocentes son condenados a muerte y ejecutados. La represión franquista se prolonga con las mismas características durante muchos años.
Charles Foltz, periodista norteamericano que desempeña la corresponsalía de la Associated Press en Madrid a finales de la segunda Guerra Mundial, autor de un libro titulado ” Masquerade in Spain”, publicado en Boston en 1948, sostiene que según datos oficiales que le son facilitados en el Ministerio de Justicia madrileño, entre el 1 de abril de 1939 y el 30 de junio de 1944, el número de ejecutados o muertos en las prisiones españolas alcanzaba la cifra de 192.684 personas. Aunque el libro de Foltz sigue sin publicarse en España y la cifra de muertos ha sido negada sistemáticamente por todos los beneficiarios del franquismo, sobran razones para considerarla muy cercana a la verdad. Nos la confirma indirectamente personaje tan poco sospechoso de simpatías hacia los republicanos españoles como el conde Galezzo Ciano, yerno de Mussolini y ministro de Asuntos Exteriores de la Italia fascista. El conde Ciano visita España a mediados de julio de 1939 y, tras recorrer diversas regiones españolas, resume sus impresiones diciendo: “Sería inútil negar, sin embargo, que sobre España pesa todavía un sombrío aire de tragedia. Las ejecuciones son aún muy numerosas; sólo en Madrid, de 200 a 250 diarias; en Barcelona, 150 y 80, en Sevilla que, en ningún momento estuvo en manos de los rojos”.
En Madrid, concretamente, actúan permanentemente cinco consejos de guerra sumarísimos de urgencia, que juzgan entre doscientas y trescientas personas diarias, contra más de la mitad de las cuales solicitan los fiscales la más irreparable de las penas. Durante estos años, e incluso con posterioridad, suele haber un mínimo de tres a cuatro sacas semanales, variando el número de los ejecutados en cada una de ellas. E igual que en Madrid sucede en Barcelona, Valencia, Alicante, Murcia, Albacete, Almería, Jaén o Tarragona. En un clima de angustiosa tragedia. El padre Martín Torrent, capellán de la Modelo de Barcelona, donde se hacinan alrededor de ocho mil presos, puede escribir un folleto titulado: “¿Qué me dice usted de los presos?”, editado en Alcalá de Henares en 1942, en el que puede leerse: “¿Cuándo voy a morir? El único hombre que tiene la incomparable fortuna de poder responder a esta pregunta es el condenado a muerte. ¿Es posible conceder una gracia mayor a un alma que atravesó la vida apartada de Dios?”.
Que manía de traer recuerdos de sucesos tan tristes que no sé que tienen que ver con la dedicación de una calle a un sinvergüenza en un pueblo catalán de bellísimo nombre; pero, en fin, aquí traigo un parte de un documento donde se referencia una institución no caracterizada precisamente por la aplicación del principio de seguridad jurídica a los detenidos en nuestra trístisima guerra civil; la fuente, ya conoceréis, no es otra que la Causa General:
“La institución soviética de la «checa», empleada como instrumento de terror, fue conocida desde el primer momento revolucionario en todo el territorio español sometido al Frente Popular.
Los partidos políticos extremistas y las sindicales obreras, así como la Federación Anarquista Ibérica, tanto en Madrid como en las demás poblaciones, establecieron en los numerosos edificios incautados para la instalación de sus respectivos centros, comisiones represivas, con facultades ilimitadas para realizar detenciones, requisas y asesinatos. Estos locales, destinados a la represión, fueron conocidos con el nombre genérico de «checas», y su número fue extraordinario, dado el desenfreno típico de la zona marxista y el gran número de edificios que en cualquiera población de mediana importancia tenía requisados cada partido político u organización obrera para el establecimiento, tanto de su centro principal como de sus sucursales y cuarteles de milicias autónomas, más aficionadas a las ventajas de la retaguardia que a los riesgos del frente de combate.
Bajo el mando de un jefe o «responsable», en los centros de tipo marxista, o de un Comité de Defensa, en los de carácter anarquista, las «checas» se multiplican, adoptando las variadas denominaciones de Agrupaciones Socialistas o Republicanas, Radios del Partido Comunista o de las Juventudes Socialistas Unificadas, Ateneos Libertarios, Sindicatos de la C. N. T. o de la U. G. T., Cuarteles de Milicias, Comités de Investigación o de Control, Comités de Vecinos, etcétera. Incluso llegan a establecerse «checas» que pueden ser calificarlas de semiprivadas, a cargo de comunes malhechores, rivalizando todos estos centros en su actuación sanguinaria y en su avidez por el botín, que pasa a engrosar los fondos de cada entidad política o sindical, o el patrimonio privado de los chequistas, siendo entregado en ocasiones a los organismos de incautación creados por la Hacienda pública roja.
Puede afirmarse que sólo en Madrid funcionaron bastante más de doscientas veintiséis checas, plenamente comprobadas, inspiradas en el modelo soviético ; pero con la esencial diferencia de presentar cada una de ellas carácter autónomo, actuando según su capricho y gozando del apoyo de las Autoridades oficiales rojas, a cuyo efecto fueron dotados de carnets de agentes de la Autoridad numerosos chequistas, sin que las «checas» estuviesen por su parte jerárquicamente subordinadas a dichas Autoridades ni obligadas a dar cuenta a las mismas de su actuación ni de la suerte corrida por sus detenidos, sin perjuicio todo ello del mutuo auxilio que se prestaban estas «checas» entre sí, especialmente las pertenecientes a un mismo partido u organización sindical. De este extraordinario número de «checas» diseminadas por toda la capital madrileña puede inferirse la situación de ésta durante el Movimiento y la seguridad personal de sus vecinos.
La complacencia del Gobierno del Frente Popular respecto de la actividad criminal de las «checas» oficiales y no oficiales resulta indiscutible ante la realidad de los hechos, y se vio confirmada por el premio concedido a los chequistas profesionales, que a los pocos meses ingresaron en masa en la Policía del Estado. Las hipócritas advertencias prohibitivas dirigidas por el Gobierno a las «checas» no oficiales, y publicadas alguna vez en la Prensa a efectos de propaganda en el Extranjero, eran puramente platónicas, y su propia reiteración de fe de su ineficacia y de su absoluta falta de sinceridad.
Los marxistas y anarquistas sentían preferencia por los templos y conventos para establecer en ellos sus «checas», pudiéndose citar en Madrid como casos concretos que el Convento de Salesas Reales de la calle de San Bernardo, núm. 72, el Convento de la Plaza de las Comendadoras, la iglesia de Santa Cristina y otros muchos templos madrileños fueron convertidos en «checas» por el Partido Comunista, independientemente de los edificios religiosos dedicados a la misma finalidad por otras organizaciones del Frente Popular.
Entre la multitud de «checas» de todas clases que, principalmente durante los últimos meses del año 1936, se extendieron por todo Madrid, existe un núcleo de ellas directamente conectadas con las Autoridades oficiales rojas, por lo que merecen un especial examen. Son estas «checas», en primer lugar, el Comité Provincial de Investigación Pública («Checa» de Bellas Artes y Fomento), y las de la Escuadrilla del Amanecer, Brigada Ferret, «Checa» de Atadell, «Checa» de la calle del Marqués de Riscal, núm. 1, «Checa» del Palacio de Eleta, de la calle de Fuencarral, y Linces de la República, así como los llamados Servicios Especiales, dependientes del Ministerio de la Guerra.
También con carácter oficial fueron creadas en Madrid treinta y cinco «checas», llamadas Puestos Especiales de Vigilancia, bajo la dependencia de la Inspección General de Milicias Populares, que constituyen la base de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia, formadas a fines de 1936 con los referidos elementos y con los miembros más destacados de las restantes «checas» -oficiales y no oficiales- de la capital.
Todas estas «checas», creadas u oficialmente reconocidas durante la primera etapa del terror por la Autoridad frentepopulista, no difieren en ningún aspecto fundamental, en cuanto a su actuación, de las «checas» incontroladas, ya que la misión que realizan unas y otras es el asesinato en gran escala y por motivos arbitrarios y el saqueo.
Ya en una segunda etapa de la guerra, en que, por el cansancio de los asesinos o por conveniencia política del régimen rojo, se debilita el terror anárquico y van cesando poco a poco en sus actividades las «checas» incontroladas, es cuando el Gobierno marxista, por medio del S. I M. y de otros organismos análogos de policía política, desarrolla reflexivamente su campaña represiva, con la menor publicidad posible, haciendo pródigo uso de la tortura, técnicamente organizada y con características diferentes de las que revistió la barbarie tumultuaria y colectiva del primitivo período.” Bona nit per a tothom!
Vayamos por partes, incluso empezando por el final, que es una buena manera de empezar. Sevilla fue una ciudad en la que triunfó el alzamiento gracias a la singular destreza de Queipo de Llano (aunque buena parte de la ciudad, especialmente la barriada de Triana permaneció inicialmente en manos de los frentepopulistas), pero casi todo el resto de la provincia estuvo bajo el poder frentepopulista, y las matanzas perpetradas por sus milicias sólo cesaron cuando las tropas de ejército de África fueron ocupando el territorio de dicha provincia, algo parecido a lo ocurrido en la provincia de Badajoz, que sufrió una represión atroz durante los meses en que el frente popular mantuvo el control (para informarte pomenorizadamente de los datos relativos a todo lo acontecido en BAdajoz, te recomiendo los estudios de Ángel David Martín Rubio). Sigamos con Sevilla: según las informaciones recogidas en la muy especializada obra de Nicolás Salas, La Otra Memoria Histórica, en unas escasas semanas y en la retaguardia del frente popular “se registraron oficialmente cuatrocientas setenta y seis muertes violentas. La mayoría de ellas debidas a fusilamientos precedidos de crueles tormentos, con especial ensañamiento en las personas de reconocida religiosidad, falangistas, sacerdotes y seminaristas.” Las poblaciones donde las milicias del frente popular se ensañaron con la población no adicta a sus dicterios fueron muchas, pero señaladamente Lora del Río, Cazalla de la Sierra, Guadalcanal, Morón dela Frontera, El Arahal, Aznalcóllar, El Saucejo, La Campana, Utrera, Villanueva de San Juan, Tocina, etc, etc. Al avanzar las tropas nacionales, los paisanos del lugar denunciaban a los asesinos que no habían conseguido huir y éstos eran detenidos y mayoritariamente internados en campos de prisioneros, para ser posteriormente juzgados una vez fueran instruídos los procedimientos judiciales. ÉSTO TE LO EXPLICO PORQUE ERES TAN GRAN CONOCEDOR DE LOS HECHOS QUE DAS POR VÁLIDO, PUESTO QUE ASÍ LO TRANSCRIBES, EL COMENTARIO DE UN POLÍTICO EXTRANJERO QUE NO PISÓ NUNCA EN ESPAÑA OTRA COSA QUE DESPACHOS ENMOQUETADOS. ASÍ PODRÁS DESMENTIRLE ALGUNA VEZ A CIANO, EXPLICÁNDOLE QUE SEVILLA -PROVINCIA- SÍ ESTUVO EN PODER DE LOS ROJOS Y SÍ DESENCADENARON ÉSTOS UNA CRUENTA REPRESIÓN.
Respecto de los periodistas norteamericanos acreditados en la España de la guerra, e incluso algunos en la posguerra, todos sabemos que no practicaban ninguan clase de periodismo objetivo sino que su labor era propagandística. El periodista norteamericano (un tal Allen), por ejemplo, que se inventó la matanza en la plaza de toros de Badajoz, consiguió aterrorizar a miles de personas incautas con sus escalofriantes descripciones, pero historiográficamente no tiene ningún crédito su patraña. Para empezar, no estuvo allí, pues se marchó antes del desencadenamiento de la batalla definitiva y por lo tanto no vió absolutamente nada. Quien sí estuvo allí después de la batalla y niega los extremos de Allen en principio es el periodista portugués Mario Neves, que sí habla de represión (que consideraríamos sobrevenida e inmediata, más propia del instinto de venganza) pero nada que ver con las patrañas del norteamericano. Pero te repito que acudas a la obra especializadísima de Martín Rubio sobre la represión de uno y otro bando en Extremadura y concretamente en la provincia de Badajoz. Sigamos con tu admirado periodista norteamericano y sus magníficas cifras. Es curiosa su precisión, y curioso que se le faciliten unos datos tan exactos por el ministerio de justicia “madrileño” (Madrid debía de ser un estado para disponer de un ministerio así)en una época donde la confusión y el desorden documental era tan manifiesto que no se disponía de informaciones fidedignas de ninguna naturaleza. Y encima a un periodista norteamerico, y además seguramente contrario al régimen y seguramente comprometido con sus adversarios políticos. Me parece que el único que debe dar crédito a tan excelsa informaciòn eres tú mismo y alguno de tus conmilitones. Por el contrario, los datos relativos a la represión legal deben existir y han sido consultados por múltiples especialistas. Te remito a la obra de Ramón Salas Larrazábal titulada Pérdidas de la Guerra Civil. Este hombre se pasó quince años de su vida investigando en los innumerables archivos y consultando fuentes documentales, realizando una tarea que hasta entonces no había emprendido nadie, y consiguiò comparar los datos obtenidos con las cifras de población de aquellos años, y de este modo llegó a obtener las cifras relativas a las muertes por ejecución, a las muertes por enfermedades contraídas presumiblemente durante la guerra, etc. Su obra, aunque ha podido ser matizada en los datos concretos por posteriores estudios, sienta un precedente en la historiografìa científica que todo el mundo reconoce. Sus datos han sido la base de la información facilitada por el historiador Hugh Thomas, el cual habla de 72.337 personas ejecutadas o asesinadas por la represión frentepopulista, y 57.808 por la represión en zona nacional (la obra de Thomas citada es “La guerra civil española”), pero también historiadores más jóvenes como el mismo Martín Rubio se mantienen en el terreno marcado por la metodología creada por Salas, y aunque varían las cifras dan sin embargo por válidos los criterios establecidos por éste; así, Martín Rubio considera que la represión en la zona nacional alcanzó aproximadamente las 80.000 personas, incluyendo las ejecuciones de la posguerra (las ejecuciones serían alrededor de 25.000 ó 26.000, es decir la mitad de las aproximadamente 50.000 condenas a muerte, pues el resto fueron conmutadas). Por lo tanto, estamos hablando de datos que son producto de años de larguísimas investigaciones, es decir: nada que ver con las patrañas que tú nos pretendes endilgar citando a personajes estrfalarios cuya principal tarea en estos asuntos consistió en extender la intoxicación y la propaganda antirrégimen.
No sé por qué me censuran la anterior aportación, francamente no dan ganas de realizar ningún esfuerzo de explicación. Pensaba continuar, pero no lo haré si no veo publicado el anterior comentario.
QUE RETIREN TAN BIEN CALLES Y AV……DEL ASESINO DE FRANCO.Y TODOS CONTENTOS
Cat, aquí el único asesino debe de ser tu propio cerebro, que ha ido poco a poco cargándose las escasas neuronas que tenía. Anda y sácate de paseo un rato, hombre, a ver si así se te ventila un poco la cavidad craneal y regurgitas menos chorradas.
Continuando con la réplica, que finalmente ha sido publicada, debo ahora pasar a considerar la panfletada primera del señor albertot, publicada ayer, 3 de mayo. Pero no sé cómo ancararla. Carece tan absolutamente de consistencia historiográfica que no hay por dónde cogerla. Par empezar no todos los juicios eran de urgencia ni sumarísimos, sino que muchos duraron varios días y hasta semanas, y cuando el inculpado solicitaba revisión de la condena o conmutación de la pena, entonces se prolongaba todo lo necesario (el juicio contra Joan Peiró, cuya condena no considero desde luego justa, se prolongó durante meses); tampoco se celebraban en cualquier lugar, sino en edificios apropiados, no de cualquier localidad, sino generalmente en capitales de provincia. Los juicios competían a la justicia ordinaria o a la justicia militar, dependiendo del tipo de delito, y el resultado de la mayoría de ellos, es decir las condenas, fueron en su mayor parte de prisión, y sólo una parte condenas a muerte, de las cuales acabaron conmutadas la mitad aproximadamente, produciéndose también numerosos indultos. Si bien la población carcelaria en los primeros años era numerosa, sin embargo descendió notablemente bien pronto, y ésto no pueden dejar de reconocerlo todos los investigadores, pues son datos objetivos y en los años 70 ya se pudo investigar libremente en los documentos oficiales. En el año 1940 había 1.045 reclusos por cada 100.000 habitantes. Este porcentaje fue descendiendo paulatinamente y ya en 1950 se bajó a la cifra de 129 para la misma cantidad de población.
En cuanto pueda, seguimos con los datos.
Sigamos: dice el señor albertot que era rara la comparecencia de testigos, suponemos que se refiere a testigos no de cargo. Si, por ejemplo, examina el juicio contra el dirigente anarcosindicalista Peiró podrá comprobar exactamente lo contrario, pues conocidos personajes declararon a favor del reo, entre ellos algunos altos dirigentes falangistas.
Por otra parte, las acusaciones por rebelión militar, aunque fueron muy comunes, generalmente no comportaban graves penas, siendo la cárcel el destino mayoritario, y por lo general era indultada o sensiblemente rebaja la condena al cabo de poco tiempo. Apostilla que generalmente no se cometió ese delito, ignorando que según el derecho militar se estipulaba como rebelión la desobediencia a los bandos dictados por dicha autoridad. No mucho mayor es su conocimiento de los procedimientos de instrucción de los sumarios, queriendo dar a entender que a la gente se la juzgaba arbitrariamente, sin defensor, ni intervención del tribunal, ni garantías de ninguna clase. Todo lo cual es falso, pues no se instruían generalmente sumarios sin un procedimiento informativo previo, y resulta que el compendio de la casi totalidad de los procedimientos informativos preliminares (que no definitivos) es precisamente la información que se encuentra actualmente en el Archivo Histórico Nacional, en la sección conocida como Causa General: una infinidad de legajos contienen toda la instrucción informativa preliminar, que dió lugar luego a las instrucciones sumariales y apertura de los procedimientos judiciales en cada caso. Hasta que toda esa inmensa cantidad de información no sea destruida por algún progre de los que detentan el gobierno (sic), los contenidos de la Causa General constituyen la más absoluta de las pruebas de la barbarie frentepopulista y una fuente de documentación histórica de primer orden. Gracias a todo este acopio informativo sabemos los inocentes (según el decir de don albertot) que eran algunos personajes que luego fueron ajusticiados. Era inocente, por ejemplo, Agapito García Atadell, ¿verdad?, el más siniestro chequista de Madrid. ¿Era inocente Manuel Muñoz, responsable del comité de investigación pública, conocido como Checa de Fomento? ¿Era también inocente el activo chequista Manuel Rascón Ramírez? ¿Era inocente Mariano de Cabo Pérez, especie de funcinario de la Checa de Fomento, o el miliciano Antonio Ariño Ramis, alias “el catalán”, que mató a gente por cuenta de la checa y por su propia cuenta, hasta el punto de que le tuvieron que juzgar los propios frentepopulistas? ¿Era inocente el director de la checa de Ventas, auténtico matadero humano, llamado Antonio Hurtado Fajardo, alias “el chato”? ¿Eran inocentes los delincuentes comunes liberados por el frente popular en el Madrid rojo y que se distinguieron por sus torturas y crueles asesinatos en la Guindalera, llamados Jacinto Vallejo y Román de la Hoz? ¿Eran inocentes Julio MOra y Ángel Pedrero, miembros de la checa de la calle Fuencarral, organizada por la agrupación socialista madrileña, que jugó un papel fundamental en la persecución religiosa en Madrid y fue responsable de matanzas masivas, el segundo de los cuales después continuó prestando sus servicios para el siniestro SIM? Y, hablando del SIM, ¿era inocente su principal responsable en Valencia, un tal Loreto Apellániz, que fue un torturador tan desalmado que hasta los propios frentepopulistas tuvieron que instruirle un sumario, el cual por cierto constituyò luego la principal base acusatoria en el proceso abierto contra él por los vencedores de la guerra? ¿Era inocente un tal Vicente Girauta Linares, que sucedió a Margarita Nelken y a Manuel Muñoz en la firma de órdenes para efectuar sacas de presos de las cárceles madrileñas y cuyo destino iba a ser el fusilamiento masivo y el enterramiento en las siniestras fosas de Paracuellos u otras fosas comunes? ¿O quizás era inocente el comunista José Cazorla Maure, sustituto de Santiago Carrillo y también responsable de las matanzas de presos que sacados de las cárceles y maniatados eran llevados en autobuses al lugar donde se les ejecutaba masivamente?
Todos estos “inocentes”, entre un buen puñado de miles, que eran tan “inocentes” como ellos, fueron juzgados y condenados a muerte. La gran mayoría prefirió no perder el tiempo solicitando indultos o conmutaciones; tenían hasta ese punto dignidad y sabían que les había llegado la hora de pagar sus crímenes. Esa dignidad, que tuvieron a la postre y después de todo, es la que le falta a alguna gente que ahora pretende negar lo que ocurrió, con la vana esperanza de anestesiar por completo a la opinión pública española. Usted está enfrascado en esa tarea, me temo, sr. albertot, pero aunque me consta que en sus círculos conseguirá engañar a muchos, tenga por seguro que nunca conseguirá engañarnos a todos.
Podría haber seguido con el relato de los “inocentes” a los que usted apela, pero con la muestra ya basta. Ya sabe donde tiene la Causa General a su disposición, y si no desea desplazarse hasta la sede del Archivo Histórico Nacional, le informo de que acaba de reeditarse una versión actualizada del pequeño avance que a principios de los años 40 publicó el Ministerio de Justicia.
Dale con la desmemoria histérica. Aquí, en la Argentina, inauguramos monumentos al Che, aplaudimos a la Bonafini, cagamos de hambre a la misma gente de siempre (los pobres en serio), pero todos felices (incluidos los pobres de siempre) me cago en la democracia.
leida la noticia sobre una calle a un terrorista en un pueblo de cataluña y que fué condenado a 36 años de carcel, habra que pensar que los componentes de ese ayuntamiento o por lo menos a ello dan pie, sino son terroristas estan de acuerdo con el terrorismo (criminales en potencia)lamentable pero faltos los compònentes que aprueban esto su moral y etica es reprobable, espero que nadie se apoye en ningún otro caso para defender este hecho. Hay criminales como La Pasionaria y Carrillo, por ejemplo, que no se les debia haber dejado entrar en España y si lo hicieron debio de juzgarseles como lo que eran. Desde mi fé en Jesucristo un abrazo para mis hermanos que sois todos. JUGARCE
pepito grillo pretende hacer valer mas su derecho insultando y hablando en catalan pues asi lo lleva claro inculto!!!