Zapatero ya destruye empleo
En economía las malas políticas no pasan factura de manera inmediata, algo que los cerebros de chorlito de
muchos votantes españoles parece que no alcanzan a entender. Por eso es hoy cuando cosechamos la nadería de la gestión del ejecutivo de Zapatero en esta cuestión. Los índices económicos, tan antipatriotas ellos, se empeñan en decirnos que vamos cuesta abajo.
El número de parados registrados en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo (Inem) subió en 37.542 personas en abril, el 1,6% respecto a marzo, con lo que la cifra total de desempleados se situó en 2.338.517 personas. Esta subida es la primera que se produce en este mes desde 1996, primer año del que el Ministerio de Trabajo tiene datos comparables. El ascenso de abril supone el regreso del paro a la senda alcista tras el respiro de marzo, cuando el desempleo bajó en más de 14.000 personas, después de haber estado subiendo cinco meses seguidos. A la espera de los datos de mayo, podemos decir que hemos entrado ya en un ciclo donde no se va a crear empleo, que muy en breve, sin duda se transformará en un ciclo de perdida de trabajos y de aumento constante del paro.
¿Cuántos españoles deberemos soportar sobre nuestras espaldas el escaso sentido común de aquellos que votaron a Zapatero a pesar de su más que demostrada ineptitud para ocuparse de asuntos económicos?
Pero si la economía no pasa factura de forma inmediata, la historia es aún más sutil y longeva a la hora de cobrar los errores que se siembran en el pasado. Y sin duda España pagará en el futuro las estupideces que en materia de cohesión nacional estamos cometiendo, al tiempo estimados lectores.