Regresa el toro de Osborne al Bruc

El toro de Osborne vuelve a presidir la A-2 a la altura del Bruc, después de que diez vecinos de la zona “profundamente españoles” hayan pagado de su bolsillo la grúa necesaria por levantarlo. El pasado 3 de agosto del 2007, apenas una semana después ser colocado, un grupo autodenominado “La Bandera Negra” lo tiró al suelo.
El impulsor de la iniciativa, Guillermo Acosta, es propietario de una serrería de Masquefa. Él y una decena más de personas, compañeros de trabajo y amigos, se presentaron el sábado en terreno con dos grúas e hicieron el trabajo en menos de cuatro horas. “Pedimos permiso al propietario del terreno, que nos abrió el paso para que pudieran pasar las dos grúas. Una de las grúas es de mi empresa, pero la otra la pagué de mi bolsillo.”
Para Acosta, el levantamiento del toro representa “un gesto hacia un símbolo que para nosotros es historia y que para otras personas representa el enemigo de Catalunya. El toro es un símbolo catalán, extremeño, andaluz o gallego, puesto que es de todos los españoles. Nos sentimos catalanes pero, antes de nada, nos sentimos profundamente españoles. Ya sabemos que el toro volverá a caer bien pronto, pero es un gesto que yo quería hacer, porque el toro no molesta a nadie y es una tontería que se mezcle con política”.