¿Dónde está la oposición a Mariano?
Miren ustedes, no nos parece muy congruente exigir redaños a Rajoy para defender principios, cuando
tampoco vemos indicio alguno de valentía en la presunta oposición al marianismo. Y es que cuando de verdad se defienden valores, hay veces que hay que dar un puñetazo encima de la mesa y romper la baraja si hace falta. No nos vale, descartada la posibilidad de que en el XVI Congreso Nacional del PP vaya a haber más de una candidatura, al margen de la de Mariano Rajoy, con que se emita voto en blanco. Por favor, ¿no van a tener agallas ni siquiera para votar en contra?
Triste futuro nos espera. Resulta que Rajoy impulsa un cambio para la derecha, que pasa por no superar sus complejos, volviendo a aceptar que sea la izquierda quien reparta los roles políticos, al repudiar estos 4 años en los que parecía espabilar por fin, como causa de la derrota electoral. Es decir, dando la razón a los que tildaban a la oposición de crispadora. Por no hablar de la falta en el PP de un proyecto ilusionador para España que encarne de verdad el cambio de rumbo que muchos ciudadanos desean. ¿Y lo único con lo que nos encontramos entre esos políticos del PP que tanto se envuelven con la bandera de España,-hoy- es con un voto en blanco?
Seamos honestos. Si la postura de Rajoy está basada en una estrategia de imagen que sólo busca votos, pero no busca convencer, es por tanto –aparte de pan para hoy y hambre para mañana- ajena a cualquier consideración ideológica y consecuentemente poco compatible con la defensa de principios y valores patrióticos. Pero es que la postura de los opositores al marianismo, escondidos detrás de las faldas de los medios críticos con ese PP, y especialmente de Losantos, a la espera de lo que suceda en la europeas, nos parece repugnante. Porque mientras, no se mueven, no sea que no salgan en la foto y pierdan todos sus privilegios, si al final su cálculo de dar la vuelta a la tortilla después de las europeas falla. ¿Dónde está pues la defensa de principios y valores?
Lo repetimos una vez más, sólo lo hemos visto en la persona de María San Gil. Se marcha, renuncia a su cargo y a las prebendas que implica. Eso es valentía y autenticidad. Decía Jiménez Losantos con mucho acierto, que habría que ver cuántos políticos del PP la iban a seguir. ¿Han visto ustedes alguno? Especialmente nos gustaría ver a alguno de esos que van dando lecciones de patriotismo desde hace 2 o 3 años, pero que con anterioridad, como no estaba de moda, no se acordaron nunca de la Nación Española ni de las raíces de los problemas que nos han traído a donde estamos. No les vimos entonces defender a la patria, porque callaron, como tampoco veremos hoy gesto noble alguno por su parte, porque eligen votar en blanco, escondiéndose detrás de los faldones de Losantos, en vez de irse con María San Gil. Pocos valientes quedan en el PP.
A lo peor es que lo suyo es la intriga, no la defensa de valores y principios, con lo cual, miren ustedes, al final nos da igual que nos den en un lado u otro de la cara.