Vigo se solidarizó con Galicia Bilingüe

Unas 500 personas se concentraron en Vigo para arropar a Galicia Bilingüe, cuyo Vicepresidente, el pasado fin de semana, sufrió un atentado por parte de separatistas gallegos, que atacaron en su domicilio su coche, cubriéndolo de pintura roja y amarilla, reventando el parabrisas y con una nota amenazante que rezaba “Bilingüismo es colonialismo” y “Españoles fuera de Galicia”.
José Manuel Pousa que llegó a la Plaza de la Estrella de Vigo en el mismo vehículo atacado, que mostraba aún las huellas del atentado, fue recibido con una clamorosa ovación de los presentes. En unas breves palabras de agradecimiento, Gloria Lago destacó, que por encima de la causa que defiende Galicia Bilingüe, con la que se puede estar o no de acuerdo, la concentración tenía como fin defender la libertad de expresión en Galicia, a la que tienen derecho todos, incluso sus contrarios. Por su parte José Manuel Pousa, señaló que este tipo de actos amenazan la existencia de la democracia misma, haciendo un llamamiento para cerrar el paso a tiempo al avance del totalitarismo.

Clamorosa la ausencia del alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, al que por lo que se ve no preocupa en absoluto que en su ciudad se persiga la libertad y se convierta en un nido de aprendices de terroristas. No olvidemos que fue justo en las cercanías de Vigo donde explotaron las recientes bombas colocadas por Resistencia Gallega en contra de inmobiliarias.
A la manifestación, a la que se sumaron diversos movimientos cívicos como Vigueses por la Libertad o Plataforma España y Libertad, acudió la anterior alcaldesa del PP, Corina Porro, que ya asistió al multitudinario acto de Galicia Bilingüe celebrado hace unos meses en el teatro García Barbón de Vigo. En esta ocasión el líder del PPdG, Alberto Núñez Feijoo, también se acercó a Vigo para solidarizarse con Galicia Bilingüe, donde pudo comprobar in situ lo “simpáticos” que son los nacionalistas.
Porque la nota negativa como siempre la puso el nacionalismo cerril, que no respeta la libertad de reunión de los que no piensan como ellos. Justo el mismo que cobardemente aprovecha la noche para ensañarse con un coche para amedrentar a los que se atreven a llevarles la contraria. Una veintena de energúmenos aprendices de batasunos, esgrimiendo banderas independentistas gallegas, acudieron a reventar el acto, debiendo ser mantenidos a raya por las fuerzas policiales. En esta ocasión no hubo incidentes violentos, limitándose a vociferar sus habituales consignas totalitarias, que fueron contestadas por los asistentes con lemas como ¡Libertad, libertad¡ y ¡Radicales fuera de Galicia¡