Una boliviana trae a España a 27 familiares y amigos gracias al arraigo
Redacción | Publicado el 23 Junio, 2008 |
Ya nadie duda del espíritu suicida que se ha instalado en Europa en relación a la inmigración. El arraigo ha posibilitado que familias enteras -y miembros que sin serlo pasan por tal- hayan llegado a España y Europa de forma descontrolada.
El Correo, diario de Vocento, nos mostraba ayer un reportaje sobre una bolivina, Melania Méndez, que había logrado traerse a España a 27 miembros de su familia y amigos. Tal como muestran las fotografías del artículo, la mayoría son muy jóvenes o ya bastante mayores, lo que nos indica que sólo alguno aporta mano de obra o trabajo. Todos ellos tienen acceso gratuito y garantizado a la Seguridad Social, la misma que está a punto de entrar en quiebra, o que no puede permitirse traer a enfermos españoles desde Estados Unidos. El reportaje, una verdadera alarma ante lo que está sucediendo, trata todo el asunto desde un punto de vista positivo y ‘humano’.
El artículo viene firmado por Gerardo Elorriaga con el título: «Casi traigo a mi pueblo entero»
Melania Méndez se dijo que cuatro meses y no más, que estaba harta de llorar y ver el sol a
través de los visillos de la casa donde trabajaba. Había llegado a Bilbao desde la provincia boliviana de Santa Cruz. «Nunca había salido de mi hogar», explica. Hace ocho años dejó a su marido, una hija y su trabajo como programadora de ordenadores para aterrizar en un lugar extraño donde emplearse como asistenta doméstica en régimen interno. «Al poco, mis manos se dañaron por usar líquidos corrosivos, me dolía la espalda y mi señora me trataba como si fuera analfabeta», recuerda. «Lo que la gente no sabe es que los que venimos de allá tenemos algunos medios, porque, de otra manera, resulta imposible salir».
Ella había de hacer frente al préstamo solicitado para pagar los 1.200 euros del pasaje y otros gastos, como la obtención de pasaporte, tramite muy costoso en el país andino. «Yo sólo pensaba en regresarme». Mientras tanto, contactó con otros compatriotas, muy escasos en aquel momento en la capital vizcaína. «Nos buscábamos», confiesa. «Íbamos allí donde oíamos que había uno y era una gran alegría verse». En el siguiente hogar en el que entró a servir adquirió un compromiso de estancia de un año y la idea de volver se volatilizó. Entonces recibió la petición de ayuda de su hermana menor, que también quería probar fortuna en España. «Venía con su novio porque ella solía parar enferma y yo vivía en la casa durante toda la semana».
Trámites complicadosLuego fue su marido, siempre reticente a dejar su tierra, el que le pidió reunirse con ella. La reunión familiar constituyó una agradable sorpresa, pero también supuso un considerable sacrificio juntar los fondos necesarios para el viaje. «La señora fue muy buena y me adelantó el dinero», admite. Durante mucho tiempo, los tres se veían los fines de semana en un piso alquilado. Y aquello sólo era el principio. Posteriormente, uno a uno, sus restantes cinco hermanos solicitaron su apoyo para probar fortuna al otro lado del Atlántico. El procedimiento siempre era el mismo. Los expatriados contribuían a escote para sufragar el importe del pasaje y demás desembolsos. «Pero, a veces, llegaban los vencimientos y alguno estaba en el paro, y tenía que hacerle frente sola». Además, por el cambio de moneda, siempre perdía parte de la cantidad prestada. Posteriormente, cada uno reclamó a su cónyuge e hijos. Pero el proceso parecía no tener fin. «Llegaron primas, cuñadas, vecinas», recuerda. «Hablaba con mi mamá y siempre me decía que fulanita quiere ir y yo le decía ‘espérese que tengo que pensarlo’, y hacíamos cuentas». Melania y sus hermanos consiguieron incluso que la progenitora, convertida en la cuidadora de los nietos se reuniera definitivamente con ellos. Sin embargo, nunca han podido convencer al padre. «Dice que si viene ya no podrá volver», asegura.
En los últimos años, el flujo entre Bilbao y Santa Cruz no se ha detenido, a la manera de un árbol que diversifica sus raíces, porque cada inmigrante, generalmente, una mujer destinada a las tareas domésticas, no ha cejado hasta conseguir traerse a los suyos, siempre desde el concepto más amplio de la parentela. Los 27 miembros de la familia Méndez viven hoy en Vizcaya y permanecen en estrecho contacto entre sí, pero la responsable última del éxodo calcula que han mudado de país unos cincuenta individuos gracias a sus buenos oficios. «Yo extrañaba mi pueblo y, al final, casi me lo traje entero».
Además de la colaboración económica, la inmigrante aconsejaba a los recién llegados. «Les decía que ya que habían hecho un viaje tan largo y caro que valiera la pena. Que hagan para su casa. Algunos han construido allá y hay quien ha abierto negocios, pero también algunos se dedican a emborracharse». En este puente entre las dos ciudades, el principio esencial era el respeto a la palabra dada y casi todos lo cumplían. «Bueno, una se fue a Málaga sin pagar y la hija de mi comadre no quiso trabajar y se volvió, pero fue la excepción».
Necesidad de visado
Cuando, hace un año, se impuso la necesidad de visado para la entrada de ciudadanos bolivianos, aún se afanaba en traer nuevos paisanos. «Se vino la hija de una anterior relación de mi marido y ahora vive con nosotros, como una más, pero no pudimos conseguir la salida de la madre». Desde que se puso en marcha aquella exigencia, el tráfico de inmigrantes bolivianos se ha detenido y las medidas para restringir la reagrupación familiar pueden impedir también nuevas llegadas, aunque Melania considera que no se tratará de una medida efectiva. «Aunque pongan obstáculos, la gente buscará la manera».
Ahora, los Méndez han de hacer frente a otro problema de signo inverso. Si antes el conflicto radicaba en la manera de conseguir la salida de Bolivia, ahora muchos se plantean cómo regresar a su población natal, donde ya han edificado residencias para el retorno definitivo. Saben que deben hacerlo antes de que lo dificulte los estudios y el arraigo de los hijos en la tierra de adopción. «Mi hija salió con cuatro años y cuando regresaba de la escuela me contaba divertida las expresiones que escuchaba en la escuela y que para ella tenían otro sentido». Cuando cumplió ocho regresaron de visita a la aldea. «Abría la puerta, contemplaba espantada el barro de las calles y protestaba. Decía, ‘mamá, mira esas niñas bolivianas, tienen la cara sucia y se ríen porque dicen que hablo mal’».
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49 Comentarios a “Una boliviana trae a España a 27 familiares y amigos gracias al arraigo”
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través de los visillos de la casa donde trabajaba. Había llegado a Bilbao desde la provincia boliviana de Santa Cruz. «Nunca había salido de mi hogar», explica. Hace ocho años dejó a su marido, una hija y su trabajo como programadora de ordenadores para aterrizar en un lugar extraño donde emplearse como asistenta doméstica en régimen interno. «Al poco, mis manos se dañaron por usar líquidos corrosivos, me dolía la espalda y mi señora me trataba como si fuera analfabeta», recuerda. «Lo que la gente no sabe es que los que venimos de allá tenemos algunos medios, porque, de otra manera, resulta imposible salir».
Moros y gentes de mal vivir suda( sólo les suda la cama fornicando)_ mericana FUERA YA
y yo no dije nada porque aún me quedaban muchas monedas en el bolsillo.
Después los que nos habían invadido con la inestimable ayuda de la corrupta clase política y la podrida, vendida e interesada clase judicial consiguieron que quebrase el sistema sanitario español, pero yo no dije nada porque tenía un seguro privado.
Luego robaron y asesinaron a mis antiguos vecinos,
y no dije nada porque yo tenía guardaespaldas, coche oficial y vivía en una lujosa zona aparentemente blindada a cualquier intruso.
Después fueron a por los obreros,
y no dije nada porque yo no era un miserable obrero al que los sindicatos le hubieran traicionado una y mil veces. Aquello incluso me producía risa.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo creía en la aliaza de los descivilizados. Y, para que engañarnos, siempre me untaron mis amiguetes de las ONG,s por brindarles mi apoyo mediático y propagandístico. Eso sí, empecé a preocuparme un poco cuando mataron a algunos de ésos amiguetes golfos y gorrones onegeístas y a varios periolistos que defendían sólo sus intereses y los míos sin pensar en los del resto de la población
Pero un mal día, un mal día, inexplicablemente vinieron a por mí.
¡A por mí! ¡No daba crédito!, pero si yo era un politicucho/a sinvergüenza y cleptómano/a y me lo estaba llevando crudo. ¡Pero si esas cosas sólo les pasaban a los pobres desgraciados!. Y entonces, entonces, ya no quedaba nadie que me pudiera ayudar ni proteger, todo lo contrario, los que tenían que hacerlo también se llevaban todo lo que podían y de poco me sirvió lo que había robado durante años. Entonces me vino a la memoria aquél colaboracionista al que atracaron en su gran casa, un tal J.L. Moreno, creo.
de España y de Europa.
¿ O es que se os ha pasado por la cabeza que alguno de estos amiguetes puede dedicarse a la delincuencia ?.
Vienen a traernos paz y felicidad, como los demás inmigrantes.
Otra que se lleva a su hija, la que tiene aquí, allí le esperan más, al trabajo!!! en una residencia de ancianos. Si le pasa a algo a la niña aún será capaz de denunciar al centro que es tan benevolente con ella.
Y finalmente, uno de Guinea que son 23 hermanos!!! y se los va a traer (ya tiene aquí un par)uno a uno.
Luego están los marroquíes que se van 5 de vacaciones y vuelven 7 u 8.
Alguien habla por ahí de racismo. Que va a ser racismo, leches!! A toda acción se le opone una oposición, pues bien, al asalto de la teta española, que hemos conseguido entre tod@s l@s español@s, se le opone nuestra queja, de momento. No podemos hacer más, ya los partidos no hacen una m..rd. y si te quejas eres nazi o alguna cosas parecida. pero todo llegará. Yo tengo que verlo, tengo que ver que se les expulsa con bayoneta, leñe!! por abusones!!!
Me gustaría que a esa señora se la investigara más a fondo. Meter gente de “matute” es comercio humano. Y si hay cosas ilegales, que le caiga la ley a ella y los otros. Tambien me pregunto si estrá dispuestas esa gente a aprender el euskera. Y si es culpable se le cobren los gastos ocasionados.
Y recordad los asaltos con palos y piedras que han habido estos días en las CCAA africanas.
O entran estafando o entran por las bravas, pero siempre ocasionado gasto.
Y de paso, me gustaría saber cúanto dinero nos ha costado a los españoles su “hazaña”
Habrá que empezar a plantearse muy muy seriamente votar a otros partidos.
Agio nos ha contado otra de las muchas formas de diliquier como ha sido el tratar de falsificar un titulo , pero es que ya hay algun inmigrante que sabiendo eso se dedica a convalidar titulos.
El asunto esta muy mal y ya no hay vuelta atras , pues aunque los politicos se van dando cuenta y estan haciendo alguna ley al respecto , en la practica no sirven ,y seguiran invadiendonos , nada mas con la reagrupacion y el arraigo ,por lo que aunque se consiga expulsar a uno entran cien , teniendo en cuenta que igual cuesta mas la expulsion que mantenerrle gratis toda la vida , pues hay que enviarle bien vestido ,lavado acompañado por medico abogados ,en avion y darle una buena cantidad de dinero.
solo por el número de elementos pasivos que solo
estan para parar la mano,el problema es de ídole
étnico ya que los elementos pasivos en edad de procrear,lo haran y con ello desestabilizaran a
favor de sus étnias la demografia entre las étni
as europeas.Dicho más claro con las reagrupacio
nes peligra la supremacia de las étnias europeas.
En el futuro casi inmediato se ve que vamos,si no
lo remeiamos a una verdadera guerra étnica en nu
estra vieja Europa.Parece que en los paises más
avanzados de Europa ya estan tomando medidas,¿pa
ra cuando en nuestro país?.
Asi mismo están aquí porque nos hijosdeputa les han concedido papeles para que se quede. Y ahora están tramando encima darles la nacionalidad española, para que los parasitos inmigantes delincuentes hijosdeputa, voten a los politicos hijosdeputa y se perpetuen en el poder+
En una residencia de ancianos en una población cercana a Barcelona, donde está un familiar muy cercano, ya prácticamente la plantilla es de sudamerican@s, claor el Centro funciona coom el culo. Y lo debo decir, son unas inútiles, unas g..rr.s y encima “trabajan” en varios sitios, hacen pluriempleo copando un bien escaso como el trabajo. Claro que los empresarios menudos traidores. Y del Gobierno no digamos. Menuda traición hacia los españoles.
Hace unas semanas expulsaron a una peruana porque sencillamente se le cayó al suelo el pollo del plato de una interna y se lo volvió a meter. No contaba en que unas ancianas totalmente en sus cabales, la denunciaron y los familiares la liaron. Puerca aprovechada.!!!!!!!! deberían expulsarte,
Aquí tardas 3 años y un sinfin de prácticas en ser enfermer@, pero en la Rep. Dominicana en 3 meses y sólo vas a clase los fines de semana, cionsigues el título. Esto es CIERTO. Y se creen capacitadas para venir a “trabajar” aquí.
La receta es sencilla: pagad lo justo, respetad las leyes de Trabajo y l@s español@s trabajarán en esas labores que la gentuza dice que “no quieren hacer l@s español@s. Y buena parte de culpa la tienen los políticos que no han sabido verloy si lo ven miran a otro lado. Y aqquí en Catalunya esta gente (políticos) multa por rotular en castellano y permite que chinos, pakistanís, etc rotulen exclusivamente en sus idiomas o inglés.
Bonito regalo para las futuras generaciones: un país dividido en “naciones” que se odian y plagado de extranjeros que tambien tiran para lo suyo.
Todos juntos contra España, que ya vais ganando.
A que vienen…pregunto?.
Mi anterior mensaje es evidentemente con preguntas retóricas y para nada con intenciones racistas. Que se sepa. Sé a lo que vienen esas gentes por que las conozco y convivo con ellas.
Vienen huyendo de la miseria y el hambre.
Por ello y como hijo de emigrantes que soy, mis padres emigraron a un pais europeo allá por los 60, entiendo mejor que muchos lo que esto significa.
La cuestión es que mis padres fueron con contrato de trabajo y un techo donde vivir. Viviamos en un bloque de pisos y en nuestra planta, compartíamos el cuarto de baño con otras tres famílias. Nuestro pisito tenía unos treinta metros cuadrados, con una habitación para la intimidad de mis padres y una cocina en la cual había un pequeño lecho para mi hermano y para mí, una vieja televisión que compró mi padre y la mesa de comedor. Mi padre y mi madre se ganaron con el sudor de su frente hasta el último dinero, con honraded y tesón.
A un compatriota nuestro que tenía dieciocho años lo expulsaron de este pais por tener una novia nativa de diecisiete.
Igual que en España, verdad?, o no?.
¡ Sacadme a toda esta basura de aquí¡ y si no le digo a Chavez que no os mande petróleo
Ah¡ de la universidad del mundo que quieras;Oxford
San Marcos, Villareal,etc.etc.
por lo que hace, NO POR LO QUE TE DICE.
Pura palabrería.( Te venden hasta la Cibeles,
sin anestesia)
[…] Una boliviana trae a Espa
[…] se entera o es que no se quiere enterar, lo que seg
[…] se entera o es que no se quiere enterar, lo que seg
Tiene que comprender que España puede acoger una cierta cantidad razonable de emigración, la que pueda soportar su desarrollo económico, pero no una invasión masiva.