El Santo Padre llega al puerto de Sidney donde le esperaban miles de personas
El papa Benedicto XVI ha comenzado hoy su visita a Sidney, donde se reúnen miles de jóvenes peregrinos,
con un saludo a la “decisión valiente” del gobierno de Australia de reconciliarse con los aborígenes tras siglos de abusos y un llamado a proteger el medio ambiente.
El Papa leyó su primer mensaje en Australia en la Casa de Gobierno en Sidney, donde fue recibido con honores por el primer ministro australiano, Kevin Rudd, y por el gobernador general Michael Jeffery -representante de la reina Isabel de Gran Bretaña-.
“Gracias a la valiente decisión del gobierno de Australia de reconocer las injusticias cometidas en el pasado contra los indígenas, se están tomando ahora pasos concretos para alcanzar la reconciliación basada en el respeto mutuo”, ha dicho el Papa.
“De manera correcta, buscan cerrar la brecha entre australianos indígenas y no indígenas con respecto a expectativa de vida, educación y oportunidades económicas”, continuó el Papa, que se unirá hoy a las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Sidney.
Benedicto XVI, quien disfrutó desde su llegada a Australia el domingo de tres jornadas de descanso en una propiedad del Opus Dei cercana a Sidney, dijo que la búsqueda de la reconciliación “brinda esperanza” a otros lugares del mundo “que buscan ver sus derechos ratificados”.
El primer ministro Rudd hizo en febrero un histórico pedido de perdón a los aborígenes por las injusticias cometidas la colonización blanca y afirmó que quería de ese modo “borrar una gran mancha del alma de la nación”.
Se estima que en Australia había cerca de un millón de aborígenes al iniciarse la colonización blanca, pero sólo quedan actualmente unos 470.000.
Rudd, anglicano, dijo al Papa que era recibido no solo por los católicos, sino por los australianos de todas las religiones. “Su Santidad, usted es bienvenido como apóstol de la paz, en tiempos en que una voz de paz es una voz que todos necesitamos”, señaló el primer ministro.
Asimismo, el Papa en su mensaje inicial hizo un llamado “a la necesidad de proteger el medio ambiente y ejercitar la administración responsable de los bienes de la tierra”.
En su mensaje, no tocó el urticante tema de los curas pedófilos. Familiares de las víctimas esperan escuchar palabras de perdón del pontífice, tal y como las pronunció en Estados Unidos por casos de abusos sexuales similares en ese país.
En su mensaje, Benedicto XVI hizo votos por el diálogo interreligioso. “Deseo reunirme con representantes locales de diferentes comunidades cristianas y otras religiones durante mi estadía, para impulsar este importante trabajo, un signo de la acción reconciliadora del Espíritu Santo”, destacó.
El Papa ha tenido esta mañana un encuentro de oración ante la tumba de la Beata australiana Mary Mackill, fundadora de las Hermanas de San José, quienes le han regalado una esfinge de la Beata, y el Papa, a su vez, las ha obsequiado con una talla de San José.
El Padre lombardi ha explicado que en la llegada del Papa en barco al puerto de Sidney, estará acompañado de 16 jóvenes de todo el mundo. Cuatro de ellos australianos (un descendiente de los primeros emigrantes, un aborigen, un marino, y un emigrante vietnamita) que representan los cuatro grupos principales de ciudadanos australianos, quienes le explicaran, eñalándole diversos lugares de la Bahía, las cuatro historias de Australia: la del pueblo aborigen, la militar, la inmigración, y la llegada y el asentamiento de los convictos ingleses.