Muertos y abortos para ocultar la crisis
Zapatero es consciente de la gravedad de la crisis económica que azota España. Su mala gestión, sumada a una total inoperencia en materia económica, nos ha puesto al borde del precipicio.
Los últimos datos económicos apuntan un horizonte laboral que superará en breve los tres millones de parados, una cifra que dibuja inestabilidad política y movilizaciones de los trabajadores. Zapatero, como siempre, ha preferido las cortinas de humo antes que la toma rápida y eficaz de soluciones.
Para ocultar la realidad económica, ZP ha puesto en marcha a dos de sus peones: Garzon y Pajín. Mientras el primero intenta desviar la carga de la derecha desenterrando los muertos de uno sólo de los bandos participantes en la guerra civil, la segunda intentará desactivar a la derecha católica ampliando el número de asesinatos de no nacidos.
EL PP NO CAE EN LA TRAMPA. NO SE DEJA NINGÚN FRENTE
En principio, las maniobras no han dado el resultado esperado al PSOE. El PP parece haber adivinado las intenciones de ZP y ha dividido el mensaje de forma inteligente repartiendo el trabajo entre sus ‘pesos pesados’.
Por un lado, el eurodiputado Jaime Mayor Oreja ha calificado de “disparate” la decisión del juez de la
Audiencia Nacional Baltasar Garzón de abrir una investigación sobre los desaparecidos en la Guerra Civil, y ha añadido que le parece un “enorme error” porque es “echar piedras contra nuestro propio tejado”. “España siempre ha tenido la tragedia de la división, de la confrontación y todo lo que significa ahondar en eso es recuperar la peor historia de España”.
Por otro, Esteban González Pons ha afirmado en la COPE que le parece grave la creación de una subcomisión en el Congreso para abordar la reforma de la ley del aborto, sin que exista ni consenso ni necesidad social. El popular ha afirmado que el PP no es partidario de que se produzca esa reforma, entre otras cosas porque “no existe ninguna necesidad social”.
EL PP ‘EN FORMA’ Y A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS
El PP no sólo no ha abandonado la critica al ejecutivo socialista en materia económica, sino que ha pedido limitar el aumento del gasto público al 2 por ciento en los próximos presupuestos generales del Estado, una “subida cero” del salario de diputados, senadores y altos cargos del Gobierno, la revisión de la “propaganda indirecta del PSOE” en publicaciones oficiales y la supresión de los altos cargos “superfluos”.
Otras de las soluciones del PP son elaborar un plan de ahorro energético de todos los ministerios y organismos públicos dependientes del Estado; un plan de coordinación entre las administraciones públicas para evitar duplicaciones que generan “costes excesivos”, ampliar la transparencia de las Administraciones Públicas reformar la Ley de Estabilidad Presupuestaria para aplicar el techo de gasto a las CCAA y grandes municipios o la reforma por consenso y de forma multilateral del modelo de financiación autonómica.
Los populares proponen un capítulo de medidas para el crecimiento y la creación de empleo, que plantea una reforma fiscal con el incremento de la deducción por vivienda habitual del 15 al 25 por ciento y un aumento de la base de deducción a 10.000 euros, así como la reducción del tipo impositivo del impuesto de sociedades para las pymes al 20 por ciento.
En cuanto a la lucha contra la subida de los precios, consideran que se debería aumentar la competencia, garantizar la unidad de mercado aprobando una Ley de Unidad de Mercado y un marco institucional para su vigilancia y liberar el sector servicios. Y para aumentar la competitividad los populares propinen, entre otras cosas, que se elabore un plan anual de competitividad; se desarrolle un plan nacional de I+D+I o que se recuperen los incentivos fiscales.