Zapatero muestra en el Congreso, una vez más, su incapacidad para afrontar la crisis
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado en el Congreso que el Gobierno no
ha llevado a la Cámara ninguna nueva propuesta y ha augurado que la inflación terminará el año por debajo del 4%.
En su comparecencia a petición propia para hablar sobre la situación económica, Zapatero ha señalado que la economía española es “muy sensible a la coyuntura internacional” por ser “muy abierta” y que tiene una gran dependencia energética y necesidad de financiación internacional. Así, ha afirmado que la economía española crecerá un 1,6% en 2008 y un 1% en 2009.
Con los datos de crecimiento obtenidos en los últimos meses, el presidente ha admitido que la economía española se encuentra en práctico estancamiento y ha admitido que el crecimiento en los próximos meses será “débil o muy débil”. Asimismo, ha señalado que el Gobierno espera terminar el año con una inflación por debajo del 4%.
En los primeros minutos de su intervención, tras mostrarse optimista por el descenso del precio del petróleo, el presidente ha señalado que la economía española tiene problemas específicos que afrontar y asume la responsabilidad de su ejecutivo. Concretamente ha dicho: “El Gobierno es y se siente plenamente responsable”.
Además, ha señalado que el español ha sido el primer Ejecutivo en adoptar un paquete de medidas para sacar la economía adelante “sin comprometer el futuro”.
“No esperen una nueva batería de propuestas en esta sesión porque no tiene sentido aprobar todos los días algo nuevo”, ha continuado Zapatero ante el asombro del resto de la Cámara.
Empleo, principal objetivo
El empleo, según ha confirmado Zapatero, es el principal objetivo del Gobierno. Además, ha dicho que él es el primer responsable cada vez que una persona pierde su empleo.
El presidente, asimismo, ha señalado algunas ventajas que, a su parecer, tiene España para emprender la recuperación. Un sólido sistema financiero, que los agentes económicos extranjeros sigan confiando en la economía española y que las empresas españolas se asienten en el exterior para diversificar riesgos son tres de ellas.
En este terreno, Zapatero ha confiado en la importancia del diálogo social, igual que lo fuera en periodo de bonanza, y ha culpado a la crisis en la construcción como principal razón de los altos índices de desempleo registrados en los últimos meses.
Como soluciones, el presidente ha hablado de coordinar los más de veinte programas de empleo existentes en la actualidad para ayudar a la reincorporación de los desempleados. Asimismo, ha dicho que el aumento del presupuesto en el Plan de Empleo ayudará a 100.000 desempleados que usarán su periodo sin trabajo para formarse. La reforma del actual modelo de Formación Profesional es otra de las vías que baraja el Gobierno porque España está 17 puntos por debajo en este terreno.
Sin recortes sociales
En cuanto a la política social, el presidente del Gobierno ha vuelto a insistir, igual que lo hiciera en su intervención de julio, que el Ejecutivo no solventará la crisis a base de reducciones en el terreno social. Así, ha reiterado que en 2009 aumentará las pensiones un 6% y seguirá apostando por las ayudas a la dependencia y las becas, entre otras iniciativas.
De todos modos, Zapatero ha dicho que el Ejecutivo actuará bajo el principio de “austeridad” y ateniéndose a los márgenes presupuestarios disponibles.