Un Rodríguez Zapatero orgulloso del islam quiere a Turquía en la Unión Europea
El mismo Zapatero que rehusó acudir a la misa que celebró el Papa en Valencia durante la jornada de las
Familias en julio de 2006 y que no quiere que en España la Iglesia opine sobre cuestiones con relevancia política, ha acudido con entusiasmo al acto religioso musulmán que celebra la salida del mes del Ramadan, organizado además por un partido islamista que confunde religión y estado. El «Iftar», que es la ceremonia en que ha participado Zapatero junto a Erdogan, es un acto religioso que se mezcla con contenidos políticos organizado por el partido islamista Desarrollo y Justicia (AKP). Un partido que quiere que las mujeres puedan usar el «hiyab» o velo islámico en las universidades, en contra de la legislación laica que Mustafá Kemal «Ataturk», el padre de la Turquía moderna, promulgó en su día.
La incongruencia de Zapatero y su doble rasero al tratar a la religión musulmana y a la católica, revela que el laicismo del PSOE y sus seguidores lo que en verdad esconde es un anti-catolicismo fruto de un anticlericalismo masónico decimonónico y un marxismo antirreligioso mal digerido.
Zapatero, que se niega a reconocer las raíces cristianas de Europa y el legado católico de España, no tuvo empacho ni rubor en manifestar públicamente en Turquía que como presidente de España, “se siente orgulloso de la influencia del Islam en nuestra historia”.
Además Zapatero, pese a las reticencias populares que en toda Europa existen sobre la candidatura de Turquía a entrar en la Unión Europea, se ha convertido en su principal valedor, al afirmar que la UE necesita a los turcos para lograr la «proyección y el protagonismo estratégico que hoy, en algunos casos, le faltan». Una visión que no comparten ni el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ni la canciller alemana, Angela Merkel.
El multiculturalismo estuvo también en el discurso que tanto Rodríguez Zapatero como la rectora de la Universidad Bahçesehir, sede del centro de la Alianza de Civilizaciones, ofrecieron en la inauguración del curso académico y que concluyó con la violenta reducción de dos ‘kemalistas’ partidarios del laicismo que protestaban contra el partido de Erdogan.